Se descubre nueva carta de Elena G. de White, expertos confirman que es auténtica

Bereshit Lab

De acuerdo a lo reportado por Becky St. Clair en el sitio de noticias del Pacific Unión College (PUC de ahora en adelante),[1] Katharine Van Arsdale, archivista oficial del PUC encontró una carta previamente desconocida de Elena G. de White.

En el año 2015, Katharine encontró una antigua carta manuscrita en un gabinete de metal diseñado para guardar mapas. La carta, fechada el 9 de mayo de 1882, un mes después de que el PUC abriera sus puertas, estaba incompleta y no estaba firmada. Sin embargo, alguien había escrito con lapicera que la autora de la carta era Elena G. de White.

Durante cuatro años Katharine mostró la carta en clases universitarias y a los visitantes de los archivos del PUC como una posible carta de Elena G. de White, pero sin intentar averiguar si era auténtica. Durante la primera semana de febrero de 2019, exponiendo como invitada en una clase con James Wibberding, profesor de teología aplicada y estudios bíblicos, Katharine le consultó acerca de la posibilidad de averiguar si la carta era realmente de Elena G. de White.

El profesor Wibberding le envió imágenes de la carta a Michael Campbell, profesor de Southwestern Adventist University y experto en historia adventista. Campbell, quien está familiarizado con los manuscritos de Elena G. de White por haber trabajados con ellos durante años, reconoció de inmediato la caligrafía. Además de la letra, el estilo y el vocabulario era característico de Elena G. de White. Otros eruditos también analizaron la carta y procedieron a confirmar que era autentica, incluyendo a Ronald Graybill, miembro jubilado del Patrimonio White, Kevin Morgan, apologeta y experto de los escritos de Elena G. de White, y Tim Poirier, archivista del Patrimonio White.

La carta escrita por Elena de White está diriguida a John Orr Corliss (1845-1923),[2] un misionero y evangelista que vivió con la familia White y fue instruido por Joseph Bates. Luego de bautizarse en la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 1868, Corliss trabajó como evangelista en EEUU, Australia, Canadá e Inglaterra.

A continuación, se encuentra una trascripción provisoria del texto en inglés,[3] más abajo está la traducción al español.

Hanford Tulare Ca Cal. May, 9 1882

Dear Bro. Corliss I received your letter this morning and was glad to hear from you. I am pressed with much writing yet feel inclined to drop you a word. We are in the midst of our campmeeting. The Lord has strengthened me to bear a straight forward powerful testimony which has impressed the people. This people have had but few religious privileges and they have had but little preaching. It was a feast to hear their testimonies this morning. They had something to say. Intelligent words of experience came from many that showed the Lord was working upon their hearts.

Our work is to talk much upon practical godliness. The great danger with our people who have had great light is to not prize their privileges and opportunities and as blessings from God of the highest value. The disciples did not appreciate their high privilege of having Jesus in their midst until his blessing was removed from them. Jesus then was missed. They did not know what he was to them until too late. Just so with us all. We do not know or appreciate the sacred gift of God in the light the opportunities he grants us. If the testimonies of his spirit were prized as the voice of God to men in warnings in councils in reproof our people would not be as cold and lukewarm as they are today It is the growing unbelief in the testimonies of the spirit of God which leaves the people in darkness.

Let us consider this matter. Is this the voice of God? Has he signified his will? Has he warned of danger? Has he presented before his people what they must do and what they must be in order to be saved? But the people pay no heed.

Some who profess to be leaders explaining the scriptures are indifferent to the word of God through clay. What if they treat them with disrespect how much easier will this unbelief and this disrespect be accepted than expressed faith and why because the natural heart is in accordance with this unbelief. It pleases the carnal heart to be undisturbed in their errors and sins, and if they can find the least excuse to demerit the value of these testimonies, they feel easier in their selfish indulgence. Oh, how easy for a little leaven of unbelief to leaven the lump.

But suffusing these testimonies are indeed the will of God to the people. Then how can we regard the work and influence of those who will not acknowledge the voice of God in the testimonies borne, but who have braced their hearts against them. Whose voice is never heard among the people urging them to give attention to the light from the throne of God. How will their work stand in the judgment? How many have these ministers drawn with them to pay no heed to the voice of God Why his work is of that character that it would have been better for the people of God in the end if their voice had never been heard as a watchman on the walls of Zion. He placed greater confidence in his own finite judgment than in the words that God sends

The time will come that the people will see this in its true bearing but it will be too late to undue the past. They charge upon these ministers the loss of their souls. And these ministers are among us today. These men are exalting their own ideas and plans above the light God has given them. These men allow self to come in between them and the people and to shut out heavens rays of light given to the people Where there is no vision the people perish.

How easy for the people to look to their minister rather than to go to God for themselves and serve him conscientiously knowing what is of God for themselves. One hint of disrespect in regard to the light given in testimony will go further with minds unenlightened by the special grace of God than fifty sermons to prove their validity Those who sow unbelief will reap the harvest they have sown. the seed will spring up and bear fruit a harvest of unbelief. He may have his faith confirmed and then wish to gather up the seeds he has sown of unbelief and infidelity but can he gather it up? No, indeed He might work with all his might from day to day but he cannot gather up the seeds of doubt of questioning he has sown.

Some of our ministers choose to disbelieve because they have much earnest work to do to correct the faults in their characters and to purify their lives. It is a big job. If they can only quiet their consciences that the testimonies are not from God, they feel at ease to go on in their wrongs. I tell you there is licentiousness in our ranks that is fearful. There is want of virtue and honesty

Just destroy the confidence of the people in the testimonies of the Spirit of God and we shall see a demoralized state of things we do not dream could exist."




Las siguientes imágenes son de la carta, si deseas verlas en una mejor calidad, haz click aquí.

Carta_encontrada_EGW1-1

Carta_encontrada_EGW2-1

NOTA: Esta es la traducción al español por Eric Richter. Los añadidos del traductor se encuentran entre corchetes. En caso de que una expresión o palabra haya sido difícil de entender, fue interpretada literalmente y se le agregó el siguiente símbolo: (?). Los errores gramaticales, ortográficos y sintácticos fueron corregidos sin avisar. Signos de puntuación como comas y puntos también fueron agregados de acuerdo a las reglas de la gramática castellana.


Hanford Tulare, California. 9 de mayo de 1882

Estimado hermano Corliss. Recibí su carta esta mañana y me dio alegría escuchar de usted. Estoy cargada con mucho para escribir, pero aun así me sentí inclinada a enviarle algunas palabras. Estamos en el medio de una reunión campestre. El Señor me ha fortalecido para presentar un testimonio poderoso y directo que ha impresionado a las personas. Estas personas no han tenido muchos privilegios religiosos y han recibido muy pocas predicaciones. Era un festejo escuchar sus testimonios esta mañana. Ellos tenían cosas para decir. Inteligentes palabras de experiencia vinieron de muchos que mostraban que el Señor estaba trabajando en sus corazones.

Nuestra obra consiste en explayarnos en la piedad práctica. El gran peligro con nuestro pueblo que ha recibido gran luz es no valorar sus privilegios y oportunidades como bendiciones de Dios del más alto valor. Los discípulos no apreciaron su elevado privilegio de tener a Jesús en su medio hasta que la bendición fue removida de ellos.

Entonces extrañaron a Jesús. Ellos no sabían lo que Él significaba para ellos hasta que fue demasiado tarde. Lo mismo [sucede] con todos nosotros. No conocemos ni apreciamos el don sagrado de Dios a la luz de las oportunidades que nos otorga. Si los testimonios de su Espíritu fueran valorados como la voz de Dios a los hombres en amonestaciones en concilios, al reprobar a nuestro pueblo, no serían tan fríos o tibios como lo son actualmente. Es la creciente desconfianza en los testimonios del Espíritu de Dios lo que deja al pueblo en la oscuridad.

Consideremos este asunto. ¿Es esta la voz de Dios? ¿Ha indicado Él su voluntad? ¿Ha advertido el peligro? ¿Ha presentado ante su pueblo lo que debe hacerse y lo que debemos hacer para poder ser salvos? Pero el pueblo no presta atención.

Algunos de los que profesan ser líderes explicando las escrituras son indiferentes a la palabra de Dios mediante la arcilla (?). [¿]Qué pasa si los tratan [a los testimonios] con falta de respeto[?] Cuánto más fácil esta desconfianza y esta falta de respeto será aceptado en vez de una fe expresa, y [¿]por qué [pasa esto?] debido a que el corazón natural está en acuerdo con esta desconfianza. Al corazón carnal le complace no ser perturbado en sus errores y pecados y si pueden encontrar la más pequeña excusa para desmerecer el valor de estos testimonios, se sentirán más tranquilos en su indulgencia egoísta. [¡]Oh, cuán fácil es para un poco de levadura de desconfianza fermentar toda la masa[!].

Pero difundir (?) estos testimonios son realmente la voluntad de Dios para el pueblo. Entonces, [¿]cómo podemos considerar a obra e influencia de quienes no reconocen la voz de Dios en el testimonio presentado, sino que ha guarecido sus corazones contra ellos, cuyas voces nunca se escuchan entre el pueblo alentándolos a prestarle atención a la luz del trono de Dios[?]. ¿Cómo permanecerá su obra en el juicio? [¿]Cuántas [personas] estos ministros han sacado con ellos para no prestarle atención a la voz de Dios[?]. Porque su obra es de un carácter tal que hubiera sido mejor para el pueblo de Dios si al final sus voces nunca hubieran sido escuchadas como un atalaya en los muros de Sión. Él pone mayor confianza en su propio juicio finito que en las palabras que Dios envía.

Llegará el tiempo en que el pueblo verá esto en su verdadera apariencia, pero será demasiado tarde para deshacer el pasado. Acusarán a estos ministros por la pérdida de sus almas. Y estos ministros están entre nosotros actualmente. Estos hombres exaltan sus propias ideas y planes por encima de la luz que Dios les ha dado. Estos hombres permiten que su ego se interponga entre ellos y el pueblo, y cierran los rayos de luz del cielo dados al pueblo. Donde no hay visión, el pueblo perece.

Cuán fácil es para las personas mirar a sus ministros en vez de ir hacia Dios por ellos mismos y servirle concienzudamente sabiendo lo que proviene de Dios por sí mismos. Una pizca de falta de respeto acerca de la luz dada en el testimonio ingresará a las mentes no iluminadas por la gracia especial de Dios que cincuenta sermones para probar su validez. Quienes siembran desconfianza cosecharán lo que han sembrado. La semilla brotará y dará frutos, una cosecha de desconfianza. El quizás quiera confirmar su fe y desee recoger las semillas de desconfianza e infidelidad que ha sembrado, pero ¿podrá hacerlo? No, de hecho, él podría trabajar con todo su esfuerzo día a día, pero no podrá recoger las semillas de dudas, de cuestionamiento que ha sembrado.

Algunos de nuestros ministros eligen no creer porque tienen mucho trabajo por hacer en corregir las faltas en sus caracteres y purificar sus vidas. Es una tarea importante. Si simplemente pueden aquietar sus consciencias en que los testimonios no son de Dios, se sentirían tranquilos al continuar con sus errores. Te digo que existe [un] libertinaje en nuestras filas que es temible. Existe una carencia de virtud y honestidad.

Simplemente destruye la confianza del pueblo en los testimonios del Espíritu de Dios y veremos un estado desmoralizado de las cosas como nunca soñamos que existiría.

Referencias


  1. Becky St. Clair, “Ellen White Letter Discovered at Pacific Union College; Experts Confirm Authenticity”, disponible en https://www.puc.edu/news/archives/2019/ellen-white-letter-discovered-at-pacific-union-college-experts-confirm-authenticity (consultado el 9 de febrero de 2019). ↩︎

  2. La información biográfica de este hombre ha sido extraída de http://www.centrowhite.org.br/downloads/imagens/pessoas/john-orr-corliss-1845-1923/ (consultado el 9 de febrero de 2019). ↩︎

  3. Transcripción realizada por Jeremy vanDieman. Disponible en: https://conversation.spectrummagazine.org/t/ellen-white-letter-discovered-at-pacific-union-college-experts-confirm-authenticity/17833/36 (consultado el 9 de febrero de 2019). ↩︎


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