Se descubre en Jerusalén el sello del profeta Isaías

Bereshit Lab

Este artículo fue publicado por primera vez bajo el título “Is This the Prophet Isaiah’s Signature?” en la Biblical Archaeology Review [Revista de Arqueología Bíblica] 44, n° 2 (2018): 64-73, 92.

Sobre la autora: Eilat Mazar pertenece al Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén y ha sido la Directora de las excavaciones del Ofel desde 2009 y fue la Directora de las excavaciones en la Ciudad de David de 2005 al 2008. Ella también ha estado publicando el reporte final de las excavaciones del sur del Monte del Templo dirigidas por su difunto abuelo, Benjamin Mazar.

El rey Ezequías es uno de los reyes más importantes en la historia de Israel. Mientras los especialistas debaten la historicidad y el embellecimiento literario de los reyes David y Salomón, el reino de Ezequías presenció el evento definitivo que engendró la tradición de que Jerusalén era la ciudad intocable de Dios, un evento corroborado incluso por el relato extra-bíblico inscrito en el Prisma de Senaquerib. A pesar de algunos detalles conflictivos, la incapacidad de Senaquerib de destruir Jerusalén confirmó a Ezequías y a Jerusalén como los escogidos por Dios. Y fue la participación del profeta Isaías en este episodio, y la confianza de Ezequías en sus consejos, la causante de la salvación de Jerusalén de la amenaza asiria.

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Cuando el Ezequías fue coronado rey de Judá, en el 727 a.C., mantuvo la política de su padre Acaz, quien le había pedido al rey asirio que viniera a salvarlo de Peca ben Remalías, rey de Israel y Rezin, rey de Siria. Estos dos reyes habían atacado a Judá al mismo tiempo y asediaron Jerusalén (véase 2 Reyes 15:36-37). Ezequías permaneció leal al rey asirio Sargón II (727-705 a.C.), quien gobernó durante la mayor parte de su reinado, mientras que los reinos vecinos de Israel, Hamat, y los estados filisteos –uno tras otro- se rebelaron, fueron derrotados y se convirtieron en vasallos asirios. Solo después de la muerte de Sargón II, en el 705 a.C., Ezequías se rebeló completamente contra Asiria. Sin embargo, de acuerdo a los anales asirios, en el 712 a.C. Ezequías también había estado involucrado en una rebelión contra Sargón II, liderada por el estado filisteo de Asdod, que resultó en la conquista de esta ciudad y su transformación en un vasallo asirio. No obstante, aparentemente solo se le impuso a Ezequías un pesado pago de impuestos, que probablemente fue pagado a tiempo, salvando de esta manera al rey y a su reino de un destino similar. Subsecuentemente, Ezequías lideró preparaciones regionales para una rebelión contra Asiria, que eventualmente se inició después de la muerte de Sargon II.

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Durante la mayor parte de su reino, la política de Ezequías consistió en evitar confrontaciones con Sargón II, y la relativa libertad que experimentó al no convertirse en un vasallo asirio le permitió enfocarse en los asuntos internos de Judá. Bajo su gobierno, Judá se convirtió en un centro para todas las personas de Israel, incluyendo los habitantes del antiguo reino de Israel, y el Templo en Jerusalén desempeñó un rol importante como el lugar santísimo para todos. Ezequías es descrito en 2 Reyes como el rey más grande, después del Rey David, “su padre”: “ni antes ni después de él hubo otro rey como él entre todos los reyes de Judá” (2 Reyes 18:5).

En el tiempo de Ezequías, dos palacios habían estado siendo ocupados en Jerusalén por más de 200 años: el palacio del Rey David en la Ciudad de David, usada como la Casa Baja del Rey (Nehemías 12:37) y el palacio del Rey Salomón en el Ofel, utilizada como la Casa Superior del Rey (Nehemías 3:25). Este último edificio fue construido en el área abierta del Ofel, al sur del Monte del Templo y cerca de 250 metros al norte de la fortificada Ciudad de David.[1] Estos palacios funcionaban como grandes complejos reales y era usados no solo como la residencia de la familia Real, sino para múltiples actividades relacionadas al rey y su reino. El Templo y el nuevo complejo palaciego en el Ofel estuvieron rodeados por un enorme muro durante el reino de Salomón (1 Reyes 3:1).[2]

Probablemente ambos complejos palaciegos sufrieron múltiples cambios y renovaciones desde su construcción, pero un emprendimiento significativo fue llevado a cabo por el Rey Ezequías en la Casa Baja del Rey, también conocida como la Casa de Milo (2 Reyes 12:20; 2 Crónicas 24:25).[3] Este evento fue digno de ser mencionado en la Biblia debido a su extensión y sofisticación (2 Crónicas 32:5).[4] Bajo órdenes de Ezequías, este complejo funcionó como un palacio/fortaleza, reforzado como parte de las preparaciones defensivas contra el inminente ataque asirio (2 Crónicas 32:5).

Las estructuras construidas por el Rey Salomón (1 Reyes 3:1) fueron encontradas hermosamente preservadas en un área de cerca de 100 metros de largo por 25 de ancho al noroeste del Ofel. Estas estructuras consistían principalmente en un segmento de muro fortificado junto con la puerta de la ciudad y sus grandes torres, y partes de los edificios reales que estaban integrados dentro de la línea de fortificación. Debido a la inclinada pendiente del lecho rocoso en esta área frente al Valle de Cedrón, el muro fortificado y sus edificios integrados fueron construidos sobre enormes fundamentos establecidos directamente sobre el lecho rocoso. Estas estructuras fueron preservadas hasta una altura de 4 a 6 metros, desenterradas a solo 1 o 2 metros bajo el nivel de la superficie.

Uno de estos edificios, adyacentes al noreste de la puerta de la ciudad, fue descubierto durante las excavaciones realizadas entre 1986 y 1987.[5] El piso del edificio, preservado a una altura de alrededor de 4 metros, fue utilizado por los panaderos hasta su destrucción por los babilonios en el 586 a.C. La sofisticada administración de la panadería real exigía un oficial a cargo y un sistema de aprovisionamiento bien organizado de productos alimenticios de elevada calidad, como harina, aceite, y agentes endulzantes como miel de abeja, jarabe de dátil, extracto de higos, y frescas secas y frescas. También era necesario un lugar de almacenamiento bien organizado y espacios de horneado. Dentro del edificio, que hemos nombrado como Edificio de los Panaderos Reales, se han encontrado grandes vasijas (pithoi). En una de estas vasijas una inscripción en hebreo antiguo indica que pertenecía a un funcionario a cargo de la panadería. En otra vasija, que probablemente contenía jarabe de dátiles, se grabó el diseño de una palmera. Es claro que el edificio fue usado por los panaderos reales a finales del período del Primer Templo, y que puede haber tenido el mismo uso en tiempos de Ezequías.

La función del edificio durante el reino de Ezequías puede ser descubierta por los considerables hallazgos revelados durante las excavaciones en el 2009 al sureste de su muro exterior.[6] Allí, solo dos pequeñas áreas permanecen (cada una de 3 por 3 metros de ancho y alto, y 3 de alto), que son restos de escombros apilados afuera del edificio, dado que construcciones herodianas y bizantinas destruyeron el resto. Estos escombros nos dieron fragmentos de vasijas de arcilla, incrustaciones de marfil, figuras zoomórficas de cuatro patas, y dos clases de figuras antropomórficas, una con la cara aplastada y otra de una mujer con un seno prominente, con un claro significado relacionado a la fertilidad. Los restos también incluían impresiones de sello sobre manijas de vasijas con la inscripción lmlk [“perteneciente al rey”], y 34 impresiones de sellos sobre piezas de arcilla (llamadas “bulla”). La mayoría de las bullas poseían nombres hebreos, pero algunas estaban vacías y eran usadas como recibos.[7]

Cada una de las bullas hebreas, que miden cerca de un centímetro de diámetro, había sido estampada con un sello que poseía el nombre de su dueño. Estas habían sido creadas al colocar primero arcilla blanda sobre un nudo o un saco de lino o un papiro, cuyas impresiones negativas son claramente vistas en el lado opuesto de la bulla, y luego presionando el sello contra la arcilla. Entre las bullas encontradas entre los escombros, solo cinco muestra impresiones negativas de papiro en el lado opuesto. Una de estas es la bulla impresa con el sello personal del Rey Ezequías.[8]

Siete de las bullas encontradas entre los escombros, todas con impresiones negativas de hilos de lino en el reverso, parecen haber pertenecido a los parientes de un importante individuo llamado Bes, un nombre cuyo significado no se ha encontrado en material epigráfico del período, ni tampoco en la Biblia.

Tres de estas bullas pertenecían a uno de los nietos de Bes llamado “Yerahmiel hijo de Nahum hijo de Bes”, y otra a un segundo nieto llamado “Ahimelec hijo de Pel[?] hijo de Bes”. Los nombre de las otras tres bullas, aunque claramente pertenecen a hijos y nietos de Bes, no pudieron ser identificados. Que todas las bullas de la familia de Bes mencionan a tres en vez de las usuales dos generaciones, enfatiza el estatus de Bes como la cabeza de la familia, probablemente conocida en la fabricación de los productos dentro de estos casos de hilo de lino, o en el comercio asociado a ellos. Aunque solo cinco nombres de la familia de Bes fueron descifrados, incluyendo el nombre de Bes mismo, ninguno contiene elementos del nombre divino Yahweh, indicando, tal vez, un origen no judahita para esta familia.

Junto con las bullas de Ezequías y la familia de Bes, se encontraron otras 22 bullas adicionales con nombres hebreos. Entre ellas está la bulla de “Yesha’yah[u] Nvy[?]”. La obvia traducción inicial, tan sorprendente como parezca, sugiere que esta bulla pertenecía al profeta Isaías.[9] Naturalmente, esta bulla es mucho más intrigante que el resto que se encontró junto a la bulla de Ezequías.

Todas las capas de la Edad de Hierro que se excavaron en esta área fueron cribadas en húmedo, un proceso mediante el cual los restos son lavados con agua. El uso de esta técnica permite la recuperación de cientos de pequeños hallazgos que de otra manera no hubieran salido a la luz, incluyendo todas las bullas de esa área. También fue cribado en húmedo el material del metro y medio inferior, junto al lecho de roca, de las mismas capas de la Edad de Hierro, donde se cortó el cimiento de un muro para una bóveda herodiana. Este material, que proviene del límite noroccidental del cimiento,[10] incluye la bulla de Yesha’yah[u] Nvy[?]. Fue ubicado apenas 2 metros al sudeste del muro del Edificio de los Panaderos Reales, mientras que la bulla del Rey Ezequías fue encontrada alrededor de 4 metros al sudeste del mismo muro; de esta manera, menos de 3 metros separan la bulla de Yesha’yah[u] Nvy[?] y la bulla del Rey Ezequías.

La impresión del sello de Yesha’yah[u] Nvy[?] está dividida en tres líneas. La parte superior se ha perdido, y la parte izquierda inferior está levemente dañada. La porción que ha sobrevivido de la sección superior muestra la parte inferior de una gama [la hembra de un ciervo], un motivo de bendición y protección encontrada en Judá, especialmente en Jerusalén, y presente también en otra bulla de la misma área.[11] La línea del medio dice “leyesha’yah[u]” (en hebreo: לישעיה[ו]; [perteneciente] “a Isaías”), donde la parte izquierda dañada probablemente incluía la letra waw (en hebreo: ו). La línea inferior dice “nvy” (en hebreo: נבי), centrado. La sección izquierda dañada de esa línea puede haber estado vacía, como a la derecha, sin letras adicionales, pero también puede haber tenido una letra adicional, como una alef (en hebreo א), lo cual convertiría a la palabra en nvy’ (en hebreo: נביא), “profeta” en hebreo. La adición de la letra alef crea el nombre del oficio de profeta (como “panadero”, “herrero” o “sacerdote”) con un deletreo plene. El deletreo defectivo de la misma palabra nv’ (sin la letra yod), está presente en un ostracón del sitio judahita de Laquis.[12] Ya sea que una alef haya estado al final de la línea inferior o no, es pura especulación, ya que un análisis meticuloso de la parte dañada de la bulla no pudo identificar restos de letras adicionales.

Encontrar una impresión del sello del profeta Isaías junto a la del Rey Ezequías no debería ser inesperado. No sería la primera vez que impresiones de sello de dos personajes bíblicos, mencionados en el mismo versículo en la Biblia, son encontrados en un contexto arqueológico. En nuestras excavaciones de la Ciudad de David (2005-2008) fueron encontradas las impresiones de sellos de Jucal hijo de Selemías hijo de Shovi y Gedalías hijo de Pasjur, importantes funcionarios de la corte del Rey Sedequías (Jeremías 38:1), a solo un par de metros de distancia una de la otra.[13] Además, de acuerdo la Biblia, los nombres del Rey Ezequías y del profeta Isaías son mencionados juntos 14 de las 29 veces que aparece el nombre de Isaías (2 Reyes 19-20; Isaías 37-39). Ninguna otra figura estuvo tan cerca del Rey Ezequías que el profeta Isaías.

Por lo tanto, ¿podría ser posible que aquí, entre los restos arqueológicos encontrados dentro de un contexto real fechado en el tiempo del Rey Ezequías, junto a la impresión del sello del rey, otra impresión de sello fuera encontrada que dice Yesha‘yahu Navy y perteneció al profeta Isaías? ¿es posible alternativamente que este sello NO perteneciera al profeta Isaías, sino a algún funcionario del rey llamado Isaías con el sobrenombre Nvy’?

Dicho esto, cuando consideramos la identificación de esta impresión de sello como el del profeta Isaías, algunos grandes obstáculos aparecen.

Sin una alef al final, la palabra nvy probablemente sea solo un nombre personal. Aunque no aparece en la Biblia, si aparece en sellos en la impresión de un sello sobre la manija de una vasija, todas sin una procedencia conocida, pertenecientes a colecciones privadas.[14] También aparece como bn nvy (“hijo de nvy”), probablemente un nombre, en dos bullas a fines del período del Primer Templo (principios del siglo VII a.C.) estampados con el mismo sello, ambos se encontraron juntas en un jarrón antiguo de Laquis.[15]

La presentación estándar de nombres en una bulla está compuesta del nombre del propietario y el nombre de su padre. Debido a la falta de espacio en bullas pequeñas, la palabra bn (“hijo de”) a menudo era omitida. De esa manera, la ausencia de la palabra hebrea para “hijo de” antes de la palabra nvy, como en nuestra bulla, no era inusual, si es que nvy era el nombre de su padre. No obstante, la falta de espacio no parece ser un problema en nuestra bulla, dado que las letras en ambas líneas fueron escritas espaciosamente, y no se realizó ningún intento de encontrar espacio para las dos letras bn.

Avigag sugirió que el nombre nvy proviene del topónimo Nov (en hebreo: נב), un conocido pueblo de sacerdotes (véase, 1 Samuel 21:1; 22:11, 19; Nehemías 11:32; Isaías 10:32).[16]

Si nuestra inscripción realmente registra un topónimo derivado del sitio de Nov, entonces le estaría faltando el artículo definido (“h-” o “ha-“ en hebreo), como se puede ver en la Biblia cuando un topónimo se agrega a un nombre, como en el caso de Aḥiya Hashiloni (Ahías el silonita), o “Aḥitophel Hagiloni” (Ajitofel Gilonita). Sin embargo, lo más significativo es el hecho de que nunca se ha encontrado ningún sello o impresión de sello con un nombre seguido por el nombre de un lugar, ya sea que tenga o no un artículo definido.

La reconstrucción de “nvy” con una alef al final –leído, por lo tanto, como navy (“profeta”)- también se enfrenta con el problema de la falta del artículo definido hebreo “h” (“el”) al comienzo de la palabra, como se puede ver en la bulla de “el sanador” (hrp’) (en hebreo: הרפא) de la Ciudad de David, que lee “[a ṭbšlm] hijo de zkr el sanador” (הרפא זכר בן [לטבשלם]). [17]

No obstante, Reut Livyatan Ben-Arie, que estudió la bulla de Ofel conmigo, sugiere que hay suficiente espacio para otras dos letras al final de la segunda línea: una “w” (waw), la última letra en el hombre Yesha‘yahu y una “h”, el artículo definido “el” para la palabra navy’ (“profeta”), convirtiéndola en hanavy’ (“el profeta”). Uno podría preguntarse por qué el diseñador del selló escogería insertar el artículo definido al final de la segunda línea en vez de a comienzo de la palabra navy’ en la tercer línea, donde parece haber espacio suficiente.

Pero, aunque nos pueda parecer extraño, esta división de palabras no es inusual en la escritura del hebreo antiguo. De hecho, un buen ejemplo puede ser visto en la bulla del Rey Ezequías, donde el nombre de su padre, Acaz, está dividido en dos líneas, con la última letra colocada en la línea inferior. De esta manera, la división de una palabra en dos líneas sobre sellos parece haber sido aceptada, si no común.

Con la excepción de la bulla del sanador y tal vez la de Yesha‘yahu, no se ha encontrado ninguna otra bulla con el artículo definido hebreo “h” al comienzo de un título de una sola palabra en una excavación. Aunque se conocen un par de bullas sin procedencia clara que se encuentran en colecciones privadas dicen “el escriba” y “el sacerdote”.[18] Por otro lado, no se conoce ningún sello o bulla con títulos como “profeta” (nvy’), “escriba” (spr), o “sacerdote” (khn) que carezca del artículo definido hebreo “h” ni de excavaciones ni de colecciones privadas.

La Biblia presenta apoyo tanto para el uso de títulos con el artículo definido como para su omisión. Por ejemplo, el título “secretario” (mzkyr) aparece con (2 Samuel 20:24) y sin (2 Samuel 8:16) el artículo definido “h” haciendo referencia al mismo individuo. Lo mismo sucede con el título “escriba” (swpr) que aparece con (Isaías 36:22) y sin (2 Samuel 8:17) el artículo definido “h” con referencia a dos individuos diferentes.

De la misma manera, los profetas se referían a sí mismo como nvy’ sin el artículo definido “h”, tal como podemos observar con el profeta Elías, quien dice: “solo yo he quedado como profeta (en hebreo: נביא) del Señor” (1 Reyes 18:22). Por otro lado, en solamente dos capítulos del libro de Reyes, Isaías es mencionado como “Isaías”, “Isaías el profeta”, “Isaías, el profeta, el hijo de Amós”, “Isaías, el hijo de Amos”, e “Isaías, el hijo de Amós, el profeta” (2 Reyes 19-20), y en cada mención el artículo definido “h” aparece con la palabra nvy’ (Hebrew: הנביא). Pareciera, por lo tanto, que no hay un regla estricta para el uso de un título con referencia a un persona. A l luz del hecho de que los títulos aparecen con y sin artículo, no es sorprendente que el título nvy’ careciera de éste en la bulla.

Un descubrimiento reciente de Jerusalén demuestra el uso inconsistente del artículo definido “h” tanto en títulos como profesiones en inscripciones. Una nueva bulla, fechada a fines del período del Primer Templo, fue descubierta durante las excavaciones de la IAA llevadas a cabo en el Templo del Monte, al lado contrario del Muro Occidental.[19] La bulla posee dos figuras paradas una frente a la otra, con la inscripción en hebreo lsr’a (Hebrew: לשׂרער; lesar‘ir) indicando que la bulla pertenecía “al gobernador de la ciudad”, probablemente al de Jerusalén. Este descubrimiento contribuye grandemente al estudio de las bullas con títulos profesionales inscritos en ellas y es de especial interés para nosotros dado que carece del artículo definido hebreo “h” antes de la palabra ‘ir (“ciudad”). Este título, con el artículo definido “h”, aparece varias veces en la Biblia, donde también se encuentra presente la forma plural “gobernadores de la ciudad” como en 2 Crónicas 29:20, que relata eventos del reinado de Ezequías. Esta nueva información fortalece aún más nuestro argumento que la presencia del artículo definido hebreo “h”, ubicada antes de títulos y profesiones sobre las bullas, no era indispensable ni consistente en este período, sino que estaba sujeto a la discreción del autor.

Por lo tanto, esta impresión de sello de Isaías es única y aún permanecen preguntas acerca de lo que dice realmente. Sin embargo, la relación cercana entre Isaías y el Rey Ezequías, tal como es descrita en la Biblia, y el hecho de que la bulla fue encontrada junto a una que posee el nombre de Ezequías, parece dejar abierta la posibilidad de que, a pesar de las dificultadas presentadas por el área dañada de la bulla, este puede haber sido una impresión del sello de Isaías el profeta, consejero del Rey Ezequías.

El descubrimiento de estructuras reales y hallazgos del tiempo del Rey Ezequías en el Ofel es una rara oportunidad para revelar vívidamente este tiempo específico en la historia de Jerusalén. Los hallazgos nos llevan a un “encuentro” casi personal con algunos de los personajes clave que vivieron en el Cuartel Real del Ofel, incluyendo al rey Ezequías y, tal vez, también el profeta Isaías.[20]

Autor: Eilat Mazar | Traducido por Eric Richter

Referencias:


  1. El sitio del Ofel es parte de los Muros alrededor del Parque Nacional de Jerusalén bajo el auspicio de la Autoridad de Naturaleza y Parques. Las renovadas excavaciones del Ofel desde 2009 hasta 2013 fueron dirigidas por Eilat Mazar en representación de la Universidad Hebrea de Jerusalén y financiadas por los generosos donativos de Daniel Mitz y Meredith Berkman de New York. ↩︎

  2. Eilat Mazar, Discovering the Solomonic Wall in Jerusalem (Jerusalem: Shoham Academic Research and Publication, 2011); Eilat Mazar, “The Solomonic (Early Iron Age IIA) Royal Quarter of the Ophel,” en Eilat Mazar, ed., The Ophel Excavations to the South of the Temple Mount 20092013 (Jerusalem: Shoham Academic Research and Publication, 2015), pp. 459–474. ↩︎

  3. Eilat Mazar, The Palace of King David. Excavations at the Summit of the City of David, Preliminary Report of Seasons 2005–2007 (Jerusalem: Shoham Academic Research and Publication, 2009), p. 67. ↩︎

  4. Eilat Mazar, “The Stepped Stone Structure,” en Eilat Mazar, ed., The Summit of the City of David Excavations 2005–2008 (Jerusalem: Shoham Academic Research and Publication, 2015), pp. 169–188. ↩︎

  5. Eilat Mazar y Benjamin Mazar, Excavations in the South of the Temple Mount, the Ophel of Biblical Jerusalem, Qedem 29 (Jerusalem: Hebrew University, 1989), pp. 29–48; Mazar, Discovering the Solomonic Wall, pp. 53–100. ↩︎

  6. Las excavaciones en el área A2009 fueron supervisadas por Hagai Cohen-Klonymus. El contenidode lugares especialmente significativos fueron enviados al centro de cribado en húmedo en Emek Zurim, dirigido por el Dr.Gabriel Barkay y Zachi Dvira bajo los auspicios de la Autoridad de Naturaleza y Parques y la Fundación Ir David. ↩︎

  7. El estudio de las bullas hebreas de las excavaciones en el Ofel fueron llevadas a cabo juntamente con reut Livyatan Ben-Arie y serán publicadas en 2018 en el segundo volumen de las series sobre las renovadas excavaciones en el Ofel. ↩︎

  8. Eilat Mazar, “A Seal Impression of King Hezekiah from the Ophel Excavations,” in Mazar, ed., Ophel Excavations, pp. 629–640. ↩︎

  9. Me gustaría agradecer al professor Shmuel Ahituv y al Dr. Haggai Misgav, epigrafistas eruditos y profundos, con quienes consulté y compartí mis pensamientos. ↩︎

  10. Locus 09-96 en el Area A2009; adyacente a la sección sur del Sector A. ↩︎

  11. En el Érea A2009. Véase, Tallay Ornan, “The Beloved Neehevet, and Other Does: Reflections on the Motif of Grazing or Browsing Wild Horned Animals,” en Israel Finkelstein, Christian Robin, y Thomas Römer, eds., Alphabets, Texts and Artifacts in the Ancient Near East: Studies Presented to Benjamin Sass (Paris: Van Dieren, 2016), pp. 279–302. ↩︎

  12. Harry Torczyner et al., Lachish I: The Lachish Letters (London: Oxford Univ. Press, 1938), pp. 50–51. ↩︎

  13. Eilat Mazar, The Palace of King David, pp. 66–71. ↩︎

  14. Nahman Avigad, Corpus of West Semitic Stamp Seals (Jerusalem: Israel Exploration Society, 1997), nos. 227, 379, 693; Robert Deutsch, Biblical Period Hebrew Bullae: The Josef Chaim Kaufman Collection, vol. 2 (Tel Aviv: Archaeological Center Publications, 2011), no. 434. ↩︎

  15. En Lachish Stratum II. See Yohanan Aharoni et al., Lachish V: Investigations at Lachish. The Sanctuary and the Residency (Tel Aviv: Gateway, 1975), pp. 19–22, nos. 6–7. ↩︎

  16. Nahman Avigad, “New Names on Hebrew Seals,” Eretz Israel 12 (1975), p. 71. ↩︎

  17. Yair Shoham, “Hebrew Bullae,” en Donald T. Ariel, ed., The City of David Excavations: Inscriptions, vol. 6, Qedem 41 (Jerusalem: Hebrew University, 2000), pp. 35–36. ↩︎

  18. Avigad, “New Names,” nos. 21–22, 28. ↩︎

  19. Tallay Ornan, Shlomit Weksler-Bdolah, y Benjamin Sass, “A ‘Governor of the City’ Seal Impression from the Western Wall Plaza Excavations in Jerusalem,“ Qadmoniot154 (2017), pp. 100–103. ↩︎

  20. La autora desea agradecer a la Dr. Viviana Moscovich por su ayuda en la investigación, y en la revisión y edición en inglés. ↩︎


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