Miguel y Cristo

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Miguel y Cristo (1 Tesalonisenses 4:16)

En 1 Tesalonisenses 4:16 el apóstol utiliza la expresión griega ἐν κελεύσματι (en keleúsmati)de κελεύω, (keleuō) que significa “orden, mando”. Esta es una expresión militar e implica que Cristo vendrá como conquistador (Apoc. 19:11-11-16). No es la voz de otro arcángel, pero la voz de Jesús a la que se hace referencia en esta secuencia. Él vendrá con voz de mando y con voz de arcángel. La voz del arcángel pareciera reforzar la idea implícita en la expresión ἐν κελεύσματι, en el sentido que es la voz del comandante en jefe de los ejércitos celestiales. En Juan 5:28 dice: “No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz” (LBLA). Será la voz de Jesús la que despertará a los muertos durante la segunda venida (Juan 5:25). La voz de mando y la voz de arcángel mencionadas en 1 Tesalonisenses 4:16 no es otra que la voz de Jesús.

El único arcángel mencionado en el NT es Miguel (Judas 9), lo cual establece una clara conexión entre Miguel y Cristo.

Miguel y Cristo (Judas 9)

Judas afirma que el arcángel Miguel y Satanás estaban disputando sobre el cuerpo de Moisés y Miguel le dijo: “el Señor te reprenda”(Judas 9). Este versículo se refiere a un evento que no se encuentra en ninguna otra parte de las Escrituras. El arcángel Miguel tuvo que luchar o disputar con Satanás sobre el cuerpo de Moisés, pero lo que eso conlleva no se describe en el pasaje. Orígenes (185-254) afirma que Judas citó de un libro apócrifo llamado "La Asunción de Moisés", que contenía este relato. Según este autor, al Judas hacer referencia a este relato confirma que el relato es verdadero. Además afirma que ese libro (judío-griego) posiblemente existió en los días del apóstol. Según Orígenes, este libro apócrifo contenía este relato sobre la contienda entre Miguel y el diablo sobre el cuerpo de Moisés. Ese libro no existe en la actualidad y se considera perdido.

En Zacarías 3: 1-2 se encuentra un pasaje similar, aunque con relación a otro personaje. Veamos: "Me hizo ver después al sumo sacerdote Josué, que estaba ante el ángel de Yahveh; a su derecha estaba el Satán para acusarle.! Dijo el ángel de Yahveh al Satán: «¡Yahveh te reprima, Satán, reprímate Yahveh, el que ha elegido a Jerusalén! ¿No es éste un tizón sacado del fuego?»" (BJ).

Existe una similitud entre los dos pasajes. La expresión: "Yahweh te reprenda" se encuentra en ambos pasajes. Judas utiliza la expresión griega: ἐπιτιμή σoι κύριος, mientras que la Septuaginta en Zacarías 3:2 utiliza la expresión: ἐπιτιμήσαι κύριος ἐν σοὶ. Note la similitud entre la versión Septuaginta y el texto Griego del Nuevo Testamento. Ambas expresiones significan lo mismo.

Aunque el nombre Miguel no aparece en el pasaje de Zacarías, se menciona al ángel de Yahweh quién según Josué, es “el Príncipe del ejército del Señor” (Josué 5:15). Miguel es el comandante de la hueste angelical (Apoc. 12:7). Daniel le llama “el príncipe de los ejércitos” (Dan. 8:11). Por cierto, la palabra hebrea que se traduce por príncipe, tanto en Josué, como en Daniel es שַׂר (sar)y significa también: “jefe, líder, gobernante” (Strong). Por lo tanto, la conexión entre Miguel, el ángel de Yahweh y Cristo es obvia.

Daniel menciona una lucha similar a la que mencionan Judas y Zacarías, ya que describe a un ángel que viene a él en una visión. Este ángel, llamado Gabriel (Daniel 8:16 y 9:21) le dice a Daniel que fue "resistido" por un demonio llamado "el príncipe de Persia" hasta que el arcángel Miguel acudió en su ayuda (Daniel 10:13). Estos versículos establecen que los ángeles y los demonios libran batallas espirituales sobre las almas de los hombres y las naciones, y que los demonios resisten a los ángeles y tratan de evitar que cumplan las órdenes de Dios. Judas afirma que el arcángel Miguel fue enviado por Dios para disputar de alguna manera con el cuerpo de Moisés. Dios mismo sepultó a Moisés después de su muerte (Deuteronomio 34: 5-6).

Satanás siempre ha sido el acusador del pueblo de Dios (Apocalipsis 12:10). Él pudo haber resistido la resurrección de Moisés a la vida eterna a base del pecado de Moisés en Meribah (Deuteronomio 32:51) y su asesinato del egipcio ( Éxodo 2:12). Lo mismo hizo con el sumo sacerdote Josué, quién estaba vestido de vestiduras viles. Allí estaba a su diestra para acusarle (Zac. 3:1).

Tanto en el relato de Judas, de Daniel y de Zacarías, el arcángel Miguel intercede por su pueblo. Lo mismo hace Jesús (1 Tim. 2:5; 1 Juan 2:1). Otra clara conexión que demuestra que Miguel es Cristo.

El Ángel de YAHWEH, el Arcángel Miguel y Jesús

La primera mención del arcángel Miguel en la Biblia ocurre en Daniel 10:3. Veamos: "Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia."

Según Desmond Ford , la expresión "uno de los primeros príncipes" se traduce mejor como "el primero de los primeros príncipes" (Daniel, pág. 242). La expresión hebrea אחד השרים הראשנים (echad hasarim harishonim) debe traducirse literalmente como "el príncipe principal", ya que la palabra hebrea אחד (echad) que generalmente se traduce como "uno", también significa primero (Jacques B. Doukhan. Secretos de Daniel, pág. 163). Por lo tanto, Miguel es el comandante en jefe de la hueste angelical.

Miguel es llamado "vuestro príncipe" (Daniel 10:21), o sea, Miguel es el príncipe de Israel. Según el profeta Daniel, el cuerno pequeño se "engrandeció hasta igualarse con el Jefe del ejército" (Daniel 8:11 | LBLA). El versículo dice literalmente "el príncipe del ejército" (שר-הצבא - sar-hatzaba').

En Daniel 8:25 se llama a Jesús "el Mesías príncipe." En Isaías 9:6 se le llama "Príncipe de paz." En Apocalipsis 1:5 se le llama el principal o jefe (ἄρχων - archon) de los reyes de la tierra. Jesús es el Mesías Príncipe prometido a Israel.

El apóstol Pedro dijo lo siguiente acerca de Jesús: "y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos" (Hechos 3:15 | LBLA). La palabra "autor" es la traducción de la palabra griega ἀρχηγός (archegos) que se traduce literalmente como "líder principal o príncipe" (Strong).

En los siguientes versículos se afirma que Jesús es príncipe: "A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados" (Hechos 5:31 | LBLA). Note como Pedro llama a Jesús Príncipe y Salvador. "Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, recibiréis la corona inmarcesible de gloria" (1 Pedro 5:4 | LBLA). Cristo es nuevamente llamado príncipe. Cristo es el príncipe del Israel espiritual, así como Miguel fue el príncipe del Israel del Antiguo Testamento.

El ángel de Yahweh se le apareció a Josué y se identificó a sí mismo como el príncipe del ejército de Yahweh. Veamos: "Y estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos, y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desnuda en su mano. Y Josué yéndose hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Y él respondió: No; mas yo soy el Príncipe del ejército del SEÑOR; ahora he venido. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe del ejército del SEÑOR respondió a Josué: Quita tus zapatos de tus pies; porque el lugar donde estás es santo. Y Josué lo hizo así" (Josué 5:13-15 | RV).

Note el lector como el ángel de Jehová se identifica como "el Príncipe del ejército de Jehová". El texto Hebreo dice שר-צבא יהוה (sar tzaba' YHWH) que se traduce literalmente como "el príncipe del ejército de Yahweh." El ángel de Yahweh es el príncipe de Israel, lo cual lo identifica con Miguel. El ángel de Yahweh también se identifica como el líder y guía de los israelitas (Éxodo 32:34).

Según Juan Calvino, en algunos pasajes del Talmud, Miguel, el ángel de Yahweh se asocia con la Shekinah (Calvin Comentaries, vol. 13, pág. 436). La Shekinah es la presencia o gloria de Jehová. Ver al ángel de Yahweh era como ver a Dios mismo (Jueces 13:22). En Judas 9 dice: "Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda" (LBLA). Este episodio es similar al presentado en Zacarías 3:1 donde el profeta vio que Josué, el sumo sacerdote, estaba delante de Yahweh y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Estos dos pasajes demuestran que el arcángel Miguel y el ángel de Yahweh son la misma persona.

En 1 Tesalonisenses 4:16 dice que Jesús descenderá del cielo "con voz de arcángel y los muertos en Cristo resucitarán primero. En Daniel 12:1 dice: "En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que vela sobre los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro" (LBLA). En Juan 5:28 dice: "No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz" (LBLA), o sea, la voz de Jesús. Al comparar estos versículos, el lector notará que el arcángel Miguel no es otro que Cristo.

John E. Goldingay comenta que el hombre vestido de lino en Daniel 10:4 puede ser Miguel y Gabriel era el que hablaba en la visión (Word Biblical Commentary. Vol. 30, pág. 291). Al comparar las palabras de Daniel 10:5,6 con Ezequiel 1:24-28 y con Apocalipsis 1:13-16, no quedará duda que Daniel, Ezequiel y Juan describen al mismo ser; a Cristo.

La evidencia escritural demuestra que el arcángel Miguel es el ángel de Yahweh y el ángel de Yahweh no es otro que Cristo (Éxodo 3:2,14,15; Juan 8:56-58).

El Ángel de YAHWEH, Miguel y Cristo

Se puede observar una clara conexión entre Miguel, el principal de los príncipes (Dan. 10:13), con Cristo, el príncipe de los ejércitos (Dan. 8:11) y la figura del Ángel de Yahweh (Éxodo 3:1-15).

La expresión hebrea אחד השרים הראשנים (echad hasarim harishonim) de Daniel 10:13, debe traducirse literalmente como "el príncipe principal", ya que la palabra hebrea אחד (echad) que generalmente se traduce como "uno", también significa primero (Jacques B. Doukhan. Secretos de Daniel, pág. 163). Por lo tanto, Miguel es el comandante en jefe de la hueste angelical. Ese papel lo juega el Verbo de Dios en Apocalipsis (19:11-14), o sea, con Cristo (Apoc. 17:14). Esa misma figura se presenta en los evangelios (Mat. 24:30, 31; 25:31).

En Daniel 8:11 la expresión hebrea שר-הצבא (sar-hatzaba’), que se traduce como “el príncipe, o jefe de los ejércitos, es un título que Daniel aplica al Mesías príncipe en ese versículo.

En Éxodo 3:2 el ángel de Yahweh se le apareció a Moisés en medio de una zarza. Luego, cuando Moisés se acercó, el ángel de Yahweh habló como Dios (3:4), se identificó como Yo soy (3:14) y como Yahweh (3:15). Por tal razón muchos comentaristas bíblicos ven una conexión entre el ángel de Yahweh y Cristo en Juan 8:56-58).

Las apariciones del ángel de Yahweh a menudo se presentan como teofanías. En Éxodo 3: 2-6 "el ángel de Yahweh" (מלאך יהוה) se apareció a Moisés en la llama del fuego, y luego "Yahweh" (יהוה) le dice: "Yo soy el Dios de tu padre". Compárese también Génesis 22:11; Jueces 6: 11-22. A veces el ángel de Yahweh habla de tal manera que asume la autoridad sobre las promesas anteriores (ver Génesis 16:11 y 21:17). No es que el ángel de Yahweh sea el Padre, pero actúa con la misma autoridad, tal y como lo hace Cristo.

El Ángel del Señor es identificado por algunos cristianos, primitivos como Justino Mártir, como el Cristo preencarnado cuya aparición, es decir, la cristofanía, está registrada en la Biblia hebrea. Razón por la cual algunos cristianos primitivos vieron a Jesús como el Ángel del Señor, Susan Garrett afirma: “Entonces, cuando los primeros autores cristianos como Justino Mártir conectaron a Jesús con la palabra de Dios y esa palabra, a su vez, con el ángel del SEÑOR, no estaban inventando desde cero sino añadiendo un nuevo estrato a formas bien establecidas de leer las Escrituras. (Garrett, Susan R. (2008). No Ordinary Angel: Celestial Spirits and Christian Claims about Jesus. Yale University Press. p. 27. ISBN 978-0-300-14095-8.) (Este párrafo fue Tomado de Wikipedia).



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