Donald Trump: ¿Ungido de Dios?

"El presidente Donald Trump ha cumplido la profecía bíblica al mudar la embajada estadounidense en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén", dijo la directora de un programa televisivo de Fox News, Jeanine Pirro, este pasado fin de semana... En sus comentarios en el programa y en una columna del sitio de Fox News, Pirro dijo: "Trump, como lo hizo en su momento el rey Ciro, cumplió la profecía bíblica del Dios adorado por los judíos, cristianos, y sí, también los musulmanes, sobre que Jerusalén es la capital eterna del estado judío y que el pueblo judío merece por fin un Israel pío, libre y soberano".[1]

La idea no es nueva, como constató J. S. Gordon, periodista de The Guardian, el 27 de marzo del año pasado:

"¿Es la profecía de Ciro una ayuda para explicar el apoyo de los evangélicos a Donald Trump? " pregunta el titular de la nota, y responde: "El rey de Persia puede haber sido un pagano, pero aun así servía a los planes de Dios. Para algunos cristianos, ese es justamente el caso de Donald Trump. <<Donald Trump está ungido por Dios>>, me dijo en confianza mi chofera Uber en Indianápolis... Planteé la pregunta de cómo podría apoyar a alguien tan ambicioso y jactancioso, tan profano y tan ofensivo para con las mujeres y las minorías, alguien que parecía tan poco cristiano. <<Sí -me dijo lentamente ella- Usted tiene razón. Pero no hace falta ser cristiano para formar parte del plan de Dios... Trump es... Un Ciro>> . Recordé que Ciro, rey de Persia llamado el Grande, habiendo conquistado Babilonia en el 539 AC liberó a los judíos y los hizo retornar a Jerusalén donde habrían de reedificar el templo".

Los adventistas en Estados Unidos están rodeados de evangélicos que les anuncian su fe en el cumplimiento de profecías que, según ellos, predicen que los judíos van a reedificar el Templo por tercera vez e inaugurar un gobierno mundial durante el milenio.

Y lamentablemente muchos de nosotros no recordamos que Guillermo Miller tuvo que enfrentar precisamente esta idea en los años 1830-44. Algunos piensan que Miller predicaba sobre 1844. Es verdad que mencionó muchas veces el año 1843 (no 1844) como posible fecha del retorno de Cristo, pero su predicación no era sobre eso. Los volantes de sus conferencias destacan su mensaje: "No hay promesas para Israel por fuera de la iglesia". Es que el movimiento adventista europeo, impulsado en gran medida por el libro de Lacunza[2] La Venida del Mesías en Gloria y Majestad, predicaba la doctrina que se popularizó después también entre los evangélicos norteamericanos, que coloca a la nación judía literal sobre la tierra recibiendo las promesas de Dios al Israel antiguo durante el milenio.

Ahora miremos el cuadro completo de la cristiandad. Las iglesias tradicionalistas (católica, ortodoxa, luterana etc) creen en un milenio en la tierra, de paz y seguridad a través de la influencia gradual de la iglesia cristiana en todo el mundo. Las iglesias evangélicas también tienen un milenio en la tierra, en su caso conducido por la nación literal de Israel. Solo la iglesia adventista del séptimo día predica un milenio con humanos exclusivamente en el cielo. No un milenio terrenal. Somos, solitariamente, la iglesia del milenio[3] en el cielo. ¿Lo habremos olvidado?

Queridos hermanos en la fe de Guillermo Miller, es hora de dar a la trompeta un sonido certero (1 Cor 14:8). ¿No les parece?

Autor: Dr. Cairus | Director del programa de doctorado de la Universidad Adventista AIIAS

Referencias


  1. Huffingtonpost ↩︎

  2. ¿Quién fue Manuel Lacunza? ↩︎

  3. Recomendamos leer esta columna acerca del Milenio: La enseñanza del milenio en la interpretación adventista ↩︎


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Peregrinos y Extranjeros

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