El Mensaje de los Tres Ángeles dentro del contexto de Apocalipsis

Con frecuencia se escuchan quejas por parte de los hermanos “ortodoxos” de que el mensaje de los tres ángeles se está predicando muy poco en los últimos años, y señalan que esto evidencia la pérdida del cumplimiento de la misión por parte de la Iglesia Adventista de proclamar el triple mensaje angelical. Parece que buena parte de aquellos hermanos, piensan que el capítulo 14 de Apocalipsis es una parte particular y separada del libro, que contiene un mensaje diferente al resto del libro, o que por lo menos es la sección en la que más se debe hacer hincapié, sin embargo, no es su ciente con que cada sábado se lea una sección del capítulo 14 de Apocalipsis, se debe comprender plenamente el mensaje angelical, y para esto es necesario hacerlo a la luz del contexto del libro, y sin perder de vista su propósito como un todo, de esta manera se tendrá una mejor comprensión del mensaje de los tres ángeles.

EL PROPÓSITO DEL LIBRO

El libro de Apocalipsis se presenta a sí mismo como una “Revelación de Jesucristo”, una revelación para todos sus siervos, para los dichosos que estén dispuestos a estudiar y escudriñar su mensaje, una revelación que mani esta lo que ha de acontecer pronto, que va dirigida a la iglesia de Dios en todas las épocas, lugares y tiempos, pues así es presentado el libro, si bien es cierto que algunos comentadores hacen una división de secciones para efectos didácticos, nunca debemos perder de vista el hecho de que el libro es un todo, por ende cualquier temática manejada no se debe separar de la unidad y el propósito del libro.

Pero, ¿cuál es el propósito del libro? Primeramente el capítulo anuncia que quiere dar a conocer a sus siervos lo que va a suceder pronto, pero el propósito no sólo se queda en informar eventos futuros; el mensaje a las iglesias en el Asia contiene varios llamados a permanecer eles a Dios para recibir la vida eterna (Ap. 2:7, 10, 17, 28; 3:5, 12, 21), además de la invitación a hacer mejoras y reformas en cada alma; recordemos que el Apocalipsis es un mensaje de Dios a su pueblo en todas las generaciones a partir de cuando se escribió, por lo tanto no se debe considerar el mensaje a las Iglesias como algo meramente histórico, sino que también hoy día existen personas que tienen características de las iglesias descritas y deben prestar atención a las admoniciones hechas. Así vemos que aparte de informar sobre lo que va suceder en el tiempo del n, el libro procura advertir a su pueblo de que debe hacer mejoras en su conducta para no tener parte de la segunda muerte (Ap. 2:11) Esto nuevamente se enfatiza y subraya al final del libro (Ap 22:14).

Pues bien, el libro en su contenido deja claramente expuestos los resultados de la rebelión a Dios, y muestra sus juicios sobre los impíos (Ap. 16; Ap. 8-9), además presenta un contraste entre los Adoradores de Dios, y los adoradores de la bestia, entre los seguidores de Cristo (Ap. 13:10), y los seguidores de la ramera (Ap. 17:14). Además el libro presenta la caída de Babilonia (Ap. 18:21), el n del pecado (Ap. 20:12-15), a los justos que vencen por la sangre del Cordero (Ap. 18:4; Ap. 20:4) y finalmente un cielo y una tierra nueva donde el mal ya no existe más (Ap. 21-22).

Bajo este panorama podemos nuevamente recapitular lo que es el propósito y el marco del libro de Apocalipsis: “manifestar” a sus Hijos lo que debe suceder pronto, advertirles de que en tiempo del n se llevará a cabo el desenlace del gran con icto entre el bien y el mal y ellos serán sus protagonistas, por eso es necesario que se preparen para que estén de parte de los verdaderos adoradores y de esa manera eviten los juicios Divinos y tengan parte en la boda del Cordero.

EL PROPÓSITO DEL CAPITULO 14

El capítulo 14 no es ajeno a esta temática, justamente después de la visión de las dos bestias del capítulo 13, Juan menciona que vio al grupo de los 144.000 que cantaban el cántico de Moisés, un grupo que representa a los salvos, son las primicias de Dios y del Cordero y simbolizan al pueblo de Dios. El mensaje de los tres ángeles es el último llamado de atención por parte de Dios a quienes estén dispuestos a obedecer, el último llamado de atención en contraste con la imposición de la bestia y la imagen de la bestia a que se les adore; justamente el libro de Apocalipsis es el último del canon, el último en ser escrito y la última revelación de Dios para su iglesia.

Los primeros versículos del capítulo identi can a un grupo que son considerados como primicias de Dios y del Cordero, un grupo que se caracterizan por permanecer eles y puros ante la adversidad, un grupo que son seguidores del Cordero por donde quiera que va, los 144.000.

Desde el versículo 14 hasta el 20 se menciona la siega final de la tierra, en la que los malos serán pisados fuera de la ciudad de Dios (14:20), y finalmente el trigo es separado de la cizaña; es decir se ejecuta el juicio de Dios en el que cada persona recibe conforme a sus obras.

Entre estas dos partes se encuentra el mensaje de los tres ángeles; el primero comienza diciendo:

Entonces vi a otro ángel que volaba por el cielo, con el evangelio eterno para predicarlo a toda nación y tribu, lengua y pueblo. Decía a gran voz: “Reverenciad a Dios y dadle gloria porque ha llegado la hora de su juicio! Y adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Apocalipsis 14:5-6

EL MENSAJE DEL PRIMER ÁNGEL

Los tres ángeles dan un mensaje universal, dirigido a todo ser humano, donde toda nación y tribu, lengua y pueblo escucharán esta amonestación, de modo que como diría el apóstol Pablo nadie puede tener excusa. El primer ángel en especial lleva el evangelio eterno para ser predicado a todo viviente; pero ¿qué es el evangelio eterno? Hans LaRondelle comenta que es el evangelio sin alteración, las buenas nuevas de que Cristo es el Mesías prometido en las Escrituras, que vino en semejanza de carne de pecado para vencer al pecado en la carne, que sufrió por nuestras iniquidades y murió por nuestras rebeliones, pero fue resucitado y glori cado, y ahora intercede por nosotros. Este era el evangelio predicado por los apóstoles, de manera que el último mensaje de Dios a la tierra se caracteriza por estar libre de alteraciones, contiene una pureza semejante al caballo blanco del primer sello descrito en Apocalipsis 6:2. Hoy día muchos aseguran predicar el evangelio de Cristo, muchos creen que en el nombre de Dios se expulsan demonios, que en el nombre de Cristo se hacen sanidades; pero el evangelio eterno de Dios, debe ser característico por no tener alteraciones humanas, es por esta razón que el dragón está airado contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús (Apo. 12:17) porque los tales son los portadores y pregoneros del mensaje del primer ángel.

El versículo 7 señala que ha llegado la hora del juicio de Dios, asunto que se repite a partir de los versículos 17-20 con la uva que es pisada fuera del lagar, pero aquí nos preguntamos ¿Qué relación tiene el evangelio con el juicio de Dios? Pues bien, el día del juicio es algo que se menciona a través de toda la Escritura; el sabio Salomón remata su libro mencionando que Dios traerá toda obra a juicio (Eclesiastés 12:14), los profetas veterotestamentarios asocian el día del juicio con el día de la ira de Jehová, el apóstol Pablo registra en Romanos 2:16 que Dios juzgará todos los secretos de los hombres. El libro de Apocalipsis advierte sobre las consecuencias que trae la falsa adoración en contraste con las recompensas de los adoradores verdaderos (Ap. 17:14; 21:1-3; 22:14-15) de manera que el juicio no es un tema inédito en las Escrituras y está estrechamente ligado con el evangelio de Cristo. Quienes acepten las buenas nuevas de la Salvación heredarán la vida eterna, pero quienes rechacen el sacrificio de Cristo y se conviertan en adoradores de la bestia serán lanzados al lago de fuego y azufre.

La segunda parte del libro hace el llamado a adorar a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas; Dios le recuerda al hombre que es criatura de su mano, que todo cuanto existe procede de su designio, y que no es el resultado de un proceso evolutivo, justamente cuando se empezó publicar de manera global la teoría de la evolución por medio del libro el origen de las especies de Charles Darwin a mediados del siglo XIX, también se predica con más énfasis que el hombre procede de la mano de Dios (ver primer capítulo de esta obra), que el cielo y la tierra fueron hechos en 6 días y el séptimo día cesó su obra creadora, y dejó la institución del sábado para que mediante su observancia el hombre lo adore como creador; LaRondelle en su libro Profecías del n presenta un pequeño paralelo que nos deja ver claramente la relación que hay entre el mensaje del primer ángel y el cuarto mandamiento.

Podemos ver que el tema del sábado no es solo un asunto de descanso sino de verdadera adoración, de reconocimiento de un Dios Creador, y no solamente una señal para el pueblo de Israel, pues este mensaje va dirigido a toda nación y tribu, lengua y pueblo.

EL MENSAJE DEL SEGUNDO ÁNGEL

Un segundo ángel lo siguió diciendo: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia!, la que ha dado a beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. (Apocalipsis 14:8)

Es importante resaltar que el segundo ángel continua el mensaje del primero, es decir, no tiene algo totalmente diferente y que no tenga relación con el primer ángel, sino que continua su mensaje y le amplia un poco más, a saber se constituye en un complemento del primer ángel. A simple vista es un poco complicado relacionar la caída de Babilonia con la proclamación del evangelio eterno pues ¿qué tiene que ver el imperio que cayó en el 539 A.C. con la verdadera adoración?

Es necesario conocer un poco de la antigua ciudad de Babilonia. Esencialmente la causa de su caída era presentada como el contraste del pueblo de Dios, de hecho su nombre signi ca confusión, su grandeza fue tal que en Daniel 2 se le asocia con el metal más preciado de la época, el oro; Babilonia se encargó de perseguir y llevar cautivo al pueblo de Dios, y de querer someterlo a adorar dioses falsos; los profetas veterotestamentarios nos muestran que una de las causas de la caída de Babilonia fue su idolatría (Isaías 21:9 y Jeremías 51:7), por cierto, la noche en que la mano en la pared escribió la sentencia registrada en Daniel 5 Belsasar se encontraba en un banquete profanando los utensilios de la casa del Dios del cielo, un desafío a su soberanía, a su autoridad, a pesar de conocer quién era el Dios Verdadero, el Dios que había humillado a su abuelo Nabucodonosor y soberano de los reyes de la tierra.

De la misma manera, después de ser predicado el Evangelio Eterno a todos los moradores de la tierra, habrá un pueblo rebelde, que no acatará el instructivo Divino y querrá hacer beber a las naciones con el vino de falsas doctrinas y creencias, que desvían la adoración del Dios Verdadero. Actualmente mucho se ha escrito sobre la Babilonia espiritual, la ramera que ha corrompido a los reyes de las naciones, que en el n del tiempo perseguirá al Israel espiritual como lo hizo la Babilonia histórica, y se ha asociado a la Iglesia Católica Romana como esa institución que busca tomar el lugar de Dios aquí en la tierra. Se señala a la ICAR por promover la creencia en la evolución que a pesar de ser teísta, desvirtúa la creación del mundo en 6 días y que Dios reposó en el día séptimo. Pero en esta ocasión no quiero hacer tanto énfasis en señalar a una u otra iglesia, más bien deseo anotar que Babilonia está conformada por aquellos que rechacen el evangelio Eterno, por esas personas que hagan caso omiso al mensaje del primer ángel, y no importará de que denominación sea, su decisión dictaminará si pertenece a Babilonia o no, por esta razón Apocalipsis 18:4 invita al pueblo de Dios a salir de Babilonia, y quienes no lo hagan, recibirán la sentencia decretada en el juicio para los falsos adoradores.

EL MENSAJE DEL TERCER ÁNGEL

Y un tercer ángel los siguió diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe su marca en su frente o en su mano, éste también beberá del vino de la ira de Dios, vaciado puro en la copa de su ira. Y será atormentado con fuego y azufre ante los santos ángeles y ante el Cordero. Y el humo de su tormento sube para siempre jamás. Y los que adoran a la bestia y a su imagen, y los que reciben la marca de su nombre no tienen reposo ni de día ni de noche. Apocalipsis 14:9-10

El asunto de la ira de Dios no es un tema muy popular en las sermones de hoy día; un predicador pre ere hablar del amor de Dios, de sus bendiciones, y de que es lento para la ira más grande en misericordia y verdad; pero la ira de Dios pocas veces es tocado desde una plataforma.

Los profetas en el Antiguo Testamento hacían constante alusión al día grande y terrible de Jehová, y advertían al pueblo a prepararse para no recibir su castigo; y no es de extrañarse que el último libro del canon mencione con detalles quiénes serán los depositarios de la ira de Dios. El versículo 9 hace la advertencia de que quienes adoren a la bestia y a su imagen y reciban la marca en su frente o en su mano; estos también serán partícipes del tormento con fuego y azufre. Esta bestia y su imagen son las registradas en el capítulo 13, que nos habla de tres poderes utilizados por el dragón para obligar a la gente a adorarlo, el primer poder es la bestia que surge del mar (Ap. 9:1-10), el segundo poder es la bestia que surge de la tierra (Ap. 13:11-13) y el tercer poder será la imagen de la primera bestia a quién se le infundirá aliento de vida para poder dar muerte a quienes no la adoren. La segunda bestia en particular realiza señales, al punto que hace descender fuego del cielo (Ap 13:13) para engañar a los hombres, esto representa un falso sistema de religiosidad, al punto que se hace una imitación del poder del Espíritu Santo – recordemos que en la Escritura el Espíritu Santo es representado por medio de fuego (Hechos 2:3). Este falso sistema de religiosidad engañará a muchos respecto a la Verdadera Adoración, y aquellos que no comprendan ni acepten el mensaje del primer ángel serán partícipes del vino de Babilonia. Recordemos que el segundo ángel dijo que Babilonia hizo beber a muchos del vino del furor de su fornicación, este vino consistía en una mezcla de falsas doctrinas y una distorsión del Verdadero Evangelio, como consecuencia tendrán que beber de un vino más, esta vez del vino de la ira de Dios, que nuevamente es mencionada en los versículos 13:17-20. El mensaje del tercer ángel complementa a los dos anteriores al advertir cuál es la consecuencia final para los falsos adoradores, el veredicto del juicio para quienes adoren a la bestia y a su imagen, y no reverencien a Dios ni le den la gloria a su nombre.

CONCLUSIÓN

Dios demandó de Caín y Abel una adoración leal y el, una adoración como respuesta de amor. La misma exigencia es presentada a su iglesia en el último libro de la Biblia, teniendo como ingrediente adicional que se juega el desenlace de la historia del pecado, el n del mal y del sufrimiento. ¿Cómo respondes tú a sus exigencias? Si bien es cierto que el capítulo 14 de Apocalipsis es sumamente atractivo para el estudio, no se debe desconectar del contexto de todo el libro y del propósito con que este es escrito. El mensaje de los tres ángeles no abandona el marco de la Verdadera adoración ni de la advertencia que el Señor hace a sus eles a estar atentos al evangelio de Jesucristo, sino que señala con claridad que se debe reconocer a Dios como Creador, y que quienes sean rebeldes y hagan caso omiso a su llamado lamentablemente recibirán el juicio que ellos mismos se labran para si, a saber la ira de Dios y del Cordero. ¿Estamos haciendo mejoras individualmente para adorar a Dios de manera genuina? O ¿nos conformamos con llevar una vida religiosa que se acomode a nuestros gustos? El Señor pesa los motivos de nuestros corazones y sabe cuáles son las oportunidades que se nos ha brindado. Que su Espíritu Santo nos impulse no solo a un estudio teórico sino a un verdadero reavivamiento y reforma del evangelio eterno.

BIBLIOGRAFÍA

LaRondelle, Hans K. Las profecías del n. Argentina: ACES, 1999.

Maxwell, C. Marvyn. Apocalipsis: sus revelaciones. Coral Glabes Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 1992.

White, Ellen G. Maranatha. Miami Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 1994.