Diez razones por la cual el infierno no puede ser eterno

1. No es justo: La Palabra de Dios declara que los juicios de Dios “son verdaderos y justos” (Apo. 19:2) y que El le “pagara a cada uno conforme a sus obras” (Mat. 16:27). Siendo así, ¿Cómo puede ser justo un castigo eterno a una persona que vivió 70 u 80 años?

2. No es equitativo: La Biblia nos dice que habrá diferentes grados de castigo en el Día del Juicio (Mat. 10:15; 11:24; Luc. 10:12; 12:46-48; Mar. 6:11). Sin embargo un infierno eterno propone el mismo grado de castigo a todos los seres humanos, es decir, exactamente lo contrario a lo que la Biblia dice.

3. El castigo del pecado es la muerte: San Pablo escribió: “la paga del pecado es la muerte” (Rom 6:23), sin embargo el infierno eterno muestra que el castigo de los pecadores será la “vida eterna” pero sufriendo. ¿No es una gran contradicción?

4. Jesús pago por nuestros pecados muriendo: Jesús, quien “murió por nuestros pecados” (1 Co. 15:3) no sufrió eternamente en la cruz. El sufrió temporalmente y luego murió. Si el castigo de los pecados es la tortura eterna, entonces Jesús debería haber sufrido eternamente, de otro modo, la expiación por nuestros pecados hubiera sido incompleta.

5. El enojo de Dios no es eterno: Según la Divina Palabra, el pecado produce el enojo de Dios (Isa. 64:5; Deu. 9:18). Pero también esta escrito que Jehová “No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.” (Sal. 103:9). *El mismo ha declarado: *“…dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo” (Jer. 3:12)

También se llama en la Biblia al castigo como “ira venidera” (Met. 3:7;1 Ts. 1:10) y “el día de la ira” (Rom 2:5). Pero la Biblia también dice de Dios: “Porque un momento será su ira,” (Sal. 30:5)

* 6. *El fuego “eterno” no dura para siempre: En la Biblia hay muchos ejemplos del fuego “eterno” que realmente no duro para siempre:

  • Sodoma y Gomorra: En la epístola de Judas se dice que También Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas… fueron puestas por ejemplo, *sufriendo el castigo del fuego eterno.” (Jud 1:7). Pero el apóstol Pedro escribió: *“[Dios] también condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente” (2 Pe 2:6)

  • Jerusalén: Jeremías profetizo en nombre de Dios:“Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, *yo haré descender fuego en sus puertas,       y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.” (Jer. 17:27). La historia bíblica no cuenta que Jerusalén fue castigada e incendiada. En Crónicas se dice respecto a eso: *“Para que se cumpliese la palabra de Jehová por la boca de Jeremías,” (2 Cr. 36:21). Como vemos, la profecía se cumplió pero el fuego del castigo no duro para siempre.

  • Edom: El profeta Isaías hablo contra Edom diciendo: Y sus arroyos se convertirán en brea, y su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo;* de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella.”* (Isa. 34:9-10). Esta profecía se cumplió, pero el castigo no fue eterno, porque la misma profecía dice que “el pelícano y el erizo,       la lechuza y el cuervo morarán en ella. En sus alcázares crecerán espinos, y ortigas y cardos en sus fortalezas; y serán morada de chacales, y patio para los pollos de los avestruces… la lechuza también tendrá allí morada, y hallará para sí reposo. Allí anidará el buho, pondrá sus huevos, y sacará sus pollos, y los juntará debajo de sus alas… (Isa. 34: 11-15)

7. Los pecadores serán destruidos: Tanto en el AT como en el NT se declara una y otra vez que los pecadores serán destruidos y consumidos (Sal. 21:9; 37:9, 10, 20, 22, 34-36, 38; 145:20; Mal. 4:1; Abd. 1:16; Mat 10:28; Apo. 11:18; Luc 17:29-30; Apo. 20:9; 2 Ts. 1:9; 2:8; Heb. 10:27). ¿Cómo es posible eso si serán “quemados eternamente”?

8. Las Parábolas de Jesús referentes al castigo final: Jesús numerosas veces utilizo parábolas y analogías para ilustrar el fin y el castigo de los malvados. En algunas de estas metáforas hablo del “castigo eterno” y del “fuego que nunca se apagara”, expresiones que ya hemos visto en el punto 6. En otras parábolas Jesús hablo de plantas malas que son arrancadas (Mat. 15:13), de un árbol estéril que es cortado (Luc. 13:7), de sirvientes infieles que son destruidos (Luc. 20:16), de un sirviente malo que será cortado en pedazos (Mat. 24:51), de los antediluvianos que se ahogaron por las aguas (Luc. 17:27), y los sirvientes malvados que fueron matados cuando volvió su jefe (Luc. 19:14-27). Todas estas parábolas y analogías hablan claramente de muerte y destrucción, y no de tormento eterno.

9. Cielo y Tierra completamente nuevos: Según el Apocalipsis, nuestra tierra y cielo dejaran de existir y serán reemplazados por un cielo nuevo y una tierra nueva;” (Apo. 21:1). También se nos dice que allí “ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor;” (Apo. 21:4) ¿Cómo es esto posible si los malos estarán sufrimiento constantemente?

También se nos dice que en la Tierra Nueva “no habrá más maldición;” (Apo. 22:5). Sin embargo esta escrito que la maldición esta en los impíos (Pro 3:33) y en quienes desobedecen a Dios (Deu. 11:28). La única forma de evitar que la Biblia se contradiga es aceptar que no habrá pecadores sufriendo en ningún lugar de la Tierra Nueva.

10. El diablo será destruido: El mayor impío, el instigador de todos los pecados y supremo desobediente será completamente destruido según nos dice la Biblia:

Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.

A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.

Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.

Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.

Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser.” (Ezequiel 28:14-19)

Si Satanás, la máxima representación del mal, será destruido, ¿Por qué no les sucederá lo mismo a los humanos que han pecado mucho menos?