El consumo de la carne roja y su relación con el cáncer

Estimados amigos,

Noticias muy importantes alrededor de todo el mundo: ¡la Organización Mundial de la Salud FINALMENTE ha anunciado que la carne causa cáncer! ¿Quién lo podría haber imaginado? Bueno, tal vez alguien si lo podría haber imaginado…

Más abajo hay un link a un artículo escrito por un cirujano muy respetado de Sydney, el Dr. David Pennington, acerca de las notables declaraciones de Elena de White explicando la relación entre el consumo de carne y el cáncer. Estas declaraciones no fueron escritas este año. Ni siquiera esta década. ¡Sino hace más de 100 años!

¿Saben lo que es gracioso? Estas declaraciones han sido usadas por mucho tiempo para “probar” que Elena de White era un fraude. De hecho, puedes ir a sitios contrarios a Elena de White y encontrar exactamente esta clase de ataques. Recordatorio para los críticos: ¡rápido, editen sus páginas web! 

Bueno, lean este increíble artículo y compártanlo con sus amigos y familiares. No sé ustedes, pero yo estoy cansado de escuchar que nuestra fe sea atacada a diestra y siniestra, y que nosotros los creyentes seamos tratados como tontos descerebrados.

La sabiduría del mundo es locura para este mundo. Pero yo siempre preferiré su sabiduría. Y tú, ¿qué preferirás?

-James Standish | MBA Director of Communication
& Public Affairs South Pacific Division of the Seventh-day Adventist Church


¿Alguna vez has googleado a Elena de White? Si lo has hecho, probablemente has encontrado el sitio web del Patrimonio White y un puñado de otros sitios útiles, junto con sitios que atacan su credibilidad, ética y confiabilidad. Los sitios críticos reciclan las mismas citas fuera de contexto, repiten los mismos gastados ataques contra su carácter, y se concentran sobre un puñado de frases sacadas de sus cerca de 100.000 páginas de escritos que son, de hecho, difíciles de comprender (pero lo que es difícil de entender para cualquier de nosotros que somos escritores y hemos descubierto que nuestras palabras han sido malinterpretadas, es cuán pocas declaraciones difíciles de entender hay en esas miles y miles de páginas).

Pero lo que me parece más interesante acerca de los ataques –especialmente los que tratan acerca sus consejos sobre la salud- es cuán desactualizados están. Mientras la ciencia médica avanza, cada vez más de las declaraciones que fueron usadas para “probar” que ella estaba equivocada en realidad son confirmadas. Irónicamente, en el proceso, las mismas declaraciones que eran usadas para rechazarla, actualmente están fortaleciendo la confianza en el don profético de Elena de White.

Miremos un ejemplo. Algunos sitios web han atacado las declaraciones de Elena de White acerca de “gérmenes cancerosos”. Un ejemplo del sitio “Ellen White Exposed” [Elena de White expuesta] nos sirve como ilustración de estos ataques:

“La Sra. White enseñó que el germen del cáncer era transmitido a los humanos al comer carne, pero no hay evidencia de que el cáncer es transferido a los humanos de esa manera”.

¿En serio? Alguien debería decirle a la comunidad médica. Pero antes de escucharlos, echemos un vistazo a lo que Elena de White realmente dijo sobre el tema.

Ya en 1864, Elena de White se refirió a una de las causas del cáncer usando la palabra “humor”, un término comúnmente entendido en su tiempo como un fluido o vapor. Específicamente, ella declaró: “El humor canceroso, que permanecería dormido en su sistema a lo largo de su vida, es inflamado, y comienza su obra consumidora y destructiva”.[1]

Más de 40 años más tarde ella usó una terminología más moderna para expresar una advertencia similar:

“Las personas están continuamente comiendo carne que está llena con tuberculosis y gérmenes cancerígenos. De esta manera, la tuberculosis, el cáncer y otras enfermedades mortales son transmitidas”.[2] Ella usó el término “gérmenes” en un tiempo en que el significado de esta palabra era muy amplio, y precedía el uso de la palabra “virus”.

Hoy en día, incluso los críticos más feroces han tenido que admitir que hay causas virales para algunos tipos de cáncer, y no hay ninguna controversia acerca de la causa de la tuberculosis. Pero los críticos se enfocan en las bacterias. Ellos definen los “gérmenes” excluyendo a los virus, incluso aunque en el tiempo de Elena de White la comunidad médica se refería a todas las enfermedades transmisibles –ya sean infecciones virales o bacterianas- como “gérmenes”. Al aplicar incorrectamente la nomenclatura moderna a escritos que tienen más de un siglo de antigüedad, ellos afirman que Elena de White estaba equivocada, porque piensan que las bacterias no causan cáncer. Pero lamentablemente ellos ignoran la enorme cantidad de información científica reciente que descubrió a varias bacterias como las causas probables de algunos de los tipos más comunes de cánceres de la actualidad.

Por lo tanto, incluso si las declaraciones de Elena de White son interpretadas como si se refieran únicamente a las bacterias, no puede haber duda de que ella estaba en lo correcto.

La ciencia médica concluye que las bacterias causan cánceres comunes

En 2006, el profesor Max Parkin, un especialista en el cáncer, estimó que el 18% de todos los cánceres en el mundo se debía a agentes infecciosos, tanto bacterias como virus[3]:

"Varios agentes infecciosos son considerados como las causas de cáncer en los seres humanos… El total de tipos de cáncer provocados por infecciones en el año 2002 era de 1.9 millones casos, o el 17,8% de todos los cánceres en el mundo. Los principales agentes son la bacteria Helicobacter pylori (5,5 por ciento de todos los cánceres), el virus de papiloma humano (5,2 por ciento), los virus de hepatitis B y C (4,9 por ciento), el virus de Epstein-Barr (1 por ciento), el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) junto con el virus de herpes humano (0.9 por ciento). Otras causas relativamente menos importantes son los esquistosomas (0,1 por ciento), virus linfotrópico humano de células T (0,03 por ciento), y las infecciones bacterianas hepáticas (0,02 por ciento)."

Comentando sobre esto en una muy respetada revista académica, el Clinical Microbiology, los autores Chang y Parsonnet, declaran: “Aunque esta estimación incluye virus y parásitos, además de bacterias, creemos que es bastante conservadora, ya que está basada solo en unos pocos patógenos causativos. La estimación no incluye los muchos tipos de cánceres que se sospecha que poseen una etiología bacteriana, aunque esta relación no se haya probado definitivamente."[4]

¿Cuál fue su conclusión?

"Mientras el cáncer continúa su ascenso como la principal causa de muerte en las naciones desarrolladas, la comprensión de los efectos a largo plazo de las bacterias se ha vuelto cada vez más importante como un posible medio de prevención de cáncer."

Se sabe desde hace algún tiempo que el cáncer intestinal, el segundo tipo más común de cáncer en el mundo occidental, tiene su mayor incidencia en los Estados Unidos, Argentina y Australia. Difícilmente sea una coincidencia que estos tres países son los tres mayores productores y consumidores de carne en el mundo. Incluso ya en 1951, una bacteria llamada Streptococcus bovis fue aislada de la materia fecal de una elevada proporción de pacientes con cáncer intestinal. S. bovis existe en los intestinos de la carne y los lácteos del ganado, y en exceso puede causar varias enfermedades serias en ellas, como la “mastitis”. Aunque aún se debate la evidencia acerca de la relación causal entre esta bacteria y el cáncer intestinal, cada vez hay más evidencia de que la colonización de la S. bovis en el intestino humano a partir de derivados de la carne tiene un insidioso efecto cancerígeno a largo plazo.

"Un estudio realizado en 2000 por Ellmerich, et al, propuso que la S. bovis y los antígenos de las paredes celulares bacterianas promovía la progresión de lesiones preneoplásicas en el colon de las ratas… Tal vez el S. bovis causa inflamación crónica, por lo tanto provocando carcinogénesis, o tal vez la bacteria secreta un metabolito que induce el cambio neoplásico."[5] (Citado por Westling, et al)[6].

Un artículo de investigación de Biarc et al concluyó:

"La información apoya la hipótesis de que las bacterias alojadas en el colón pueden contribuir al desarrollo del cáncer, particularmente en enfermedades infecciosas/inflamatorias crónicas donde los componentes bacterianos pueden interferir con la función celular."[7]

Esta investigación ha sido apoyada por otros en el campo médico.

En su artículo, los Drs. Chang y Parsonnet enumeran varios tipos de cánceres en humanos que se sabe o se sospecha que son causados directa o indirectamente por bacterias. Entre ellos están incluidas:

  1. El cáncer gástrico (estomacal): más del 60 por ciento de todos los casos son provocados por infecciones crónicas junto con la bacteria Helicobacter pylori[8]. El género de los Helicobacter, incluyendo la H. pylori, se encuentran fácilmente en pollos y carne de consumo humano.[9] [10]
  2. Cáncer colo-rectal: hay una fuerte asociación entre este tipo de cáncer y la Streptococcus bovis y otras bacterias.
  3. Cáncer del conducto biliar: está asociado con las infecciones crónicas de Salmonella enterica y algunas especies de helicobacter en muchos casos.
  4. Cáncer cervical: está asociado con las infecciones crónicas de clamidia que puede actuar como un co-carcinógeno junto con el virus del papiloma humano (VPH).
  5. Cáncer prostático: en algunos casos se ha asociado con infecciones prostáticas con Propionibacterium acnes.
  6. Los subtipos “MALT” de linfomas a menudo son asociados con infecciones crónicas de Helicobacter, Clhamidophila psittaci y Borrelia burgdorferi.

Conclusión

Volviendo a la descripción original que Elena de White hizo de las causas de cáncer, notamos que ella indició que el proceso era lento e insidioso. Esto contrasta con las infecciones rápidas, y a menudo fatales, que eran comunes en su tiempo. Ella dice que los “humores cancerosos” (i.e. algo de una naturaleza fluida e infecciosa) permanecerían “dormidos en el sistema a lo largo de su vida” antes de comenzar su obra “consumidora y destructiva”. Aunque usando términos ligeramente diferentes, la ciencia moderna describiría el proceso que causa cáncer de la misma manera.

Además, la investigación médica actual ha apoyado completa y exhaustivamente su afirmación de que los “gérmenes cancerosos” son una causa de cáncer. ¿No es notable que una mujer con tan poca educación formal, sin entrenamiento médico y escribiendo hace más de un siglo atrás fue capaz de indicar con precisión la causa de muchos tipos de cáncer? Si, si lo es. Es igualmente notable que actualmente los críticos continúan ignorando ciegamente la cada vez mayor cantidad de evidencia que apoya sus declaraciones y visiones. E incluso algunos de nosotros puede ser llevado fácilmente a la duda debido a esos ataques ignorantes.

Seguramente la montaña de evidencia científica que ahora apoya sus declaraciones nos harán pensar un momento antes de ser engañados por esos ataques. Si, hay algunas declaraciones que ella hizo que aún no han sido confirmadas por la ciencia moderna. Pero en vez de ingenuamente creer que ella estaba equivocada, sería sabio darle un poco de tiempo a la ciencia para ponerse al día.

Autor: El Dr. David Pennington, es el ex Jefe del Departamento de Cirugía Plástica & Reconstructiva del Hospital Royal Prince Alfred, y actualmente es Profesor Asociado del Departamento de Cirugía Plástica & Cosmética en la Facultad australiana de Medicina Avanzada, en la Universidad Macquarie | Traducido por Eric Richter para DA

Nota: No es nuestra intención condenar a nadie por el consumo de carne. Como siempre nos hemos expuesto ante ustedes, sin importar perder seguidores, ya que no estamos para agradar a ninguno de ustedes. DA es una herramienta digital que ofrece información para su estudio bíblico. Ustedes deciden qué hacer y qué no hacer con la información.

Sugerimos la lectura de las siguientes columnas:

El contexto de la cita de la Hna. White sobre los ministros que comen carne

La Reforma Pro-Salud y la carne limpia

La Reforma Pro-Salud y el Mensaje de los Tres Ángel

El mensaje de la Reforma Pro-Salud

Referencias


  1. Appeal to Mothers, p. 27. ↩︎

  2. Ministry of Healing, p. 313. ↩︎

  3. Parkin, D.M., The global health burden of infection-associated cancers in the year 2002. Int J Cancer. 2006 Jun 15;118(12):3030-44. ↩︎

  4. Chang, A.H. & Parsonnet, J. The role of bacteria in oncogenesis. Clinical Microbiology 2010, Oct; 23(4), 837-57. ↩︎

  5. 18.Ellmerich S, Scholler M, Duranton B, et al. Promotion of intestinal carcinogenesis by Streptococcus bovis. Carcinogenesis 2000;21:753 – 6. ↩︎

  6. Westling et al, Diseases of the Colon & Rectum, 2006, Aug: vol. 49(8), p. 1226. ↩︎

  7. Biarc et al, Journal of Carcinogenesis 2004, Aug. vol. 25(8), p. 1477. ↩︎

  8. La primera vez que se mostró que el Helicobacter pylori era la principal causa de las úlceras gástricas fue por los científicos australianos Barry Marshall y Robin Warren en 1982. ↩︎

  9. Nebbia, P. et al, Identification of enteric Helicobacter in avian species. Schweiz Arch Tierheilkd. 2007 Sep;149(9):403-7. ↩︎

  10. Dimola S., Caruso M.L. Anticancer Res. 1999 Sep-Oct;19(5B):3889-94. El Helicobacter pylori en animal afectas los hábitos humanos mediante la cadena alimenticia. ↩︎