Disciplina en la Iglesia: Mateo 18:15-20

Bereshit Lab

Resumen:
Hay un aparente problema relacionado a la comprensión del v. 18 que se trata de la supuesta autoridad otorgada por Cristo para Sus discípulos para disciplinar a los creyentes. En el artículo se desarrolló un estudio, semántico, sintáctico e histórico-cultural para elucidar mejor el significado real del citado verso que es el punto central de la perícopa que inicia en el v. 15 hasta el v. 20 y lo que se pudo concluir de esta investigación básica es que de hecho Jesús dio autoridad a sus discípulos como iglesia para disciplinar y que el cielo estaría de acuerdo con sus decisiones siempre que estuviesen en armonía con la voluntad de Dios y que Dios siempre reacciona primero que el liderazgo apostólico y por consiguiente eclesiástico en relación a la disciplina del creyente que tiene como objetivo salvar.

Abstract:
There is an apparent problem related to the understanding of v. 18 that it is the supposed authority granted by Christ for His disciples to discipline the believers. In the article, a semantic, syntactic and historical-cultural study was developed to elucidate better the real meaning of the pointed verse that is the central point of the pericope that begins in v. 15 until v. 20 and what could be concluded from this basic investigation is that Jesus actually gave authority to his disciples as a church to discipline and that heaven would agree with his decisions as long as they were in harmony with the will of God and that God always reacts first than the apostolic and ecclesiastical leadership in relation to the discipline of the believer that aims to save.

Palabras Claves: Oír. Ti. Testigos. Atar.
Keys words: Listen. You (thee). Witness. Tie.

Introducción
En la lectura relacionado a los textos de Mateos 18:15-20 muestra una aparente dificultad en entender lo que el texto dice en el v. 18, y si está conectado a los versos anteriores, vv. 15-17, pues señala un supuesto quiebre de ideas dentro de los citados pasajes que son usados para explicar sobre la disciplina en la iglesia.

El objetivo de esta investigación es justamente elucidar al máximo el significado del v.18, para que entonces se pueda tener un mejor y más correcto aclaramiento posible de su real significado.

Según David S. Dockery, el v. 18, se trata de las decisiones hechas por la iglesia, (atar o desatar) en consonancia con los vv.15-17 y que son ratificadas en el cielo.[1] Basado en el citado comentario, David declara:

Porque a la luz del inmenso pecado que Dios nos ha perdonado a cada uno de nosotros, la negación de un cristiano profesante a perdonar a otro creyente que lo pide (y demuestra un cambio de corazón y de acción) prueba ser tan insensible que uno sólo puede concluir que tal persona jamás experimentó verdaderamente el perdón de Cristo en primer lugar.[2]

Según Ulrich Luz, el v. 18 se trata de la acción de la comunidad cristiana hacia el creyente, o sea, el rechazo justificado o la acción de reintegración[3]. Salvador Carrillo declara que no es la comunidad que obtiene la autonomía de atar y desatar sino el liderazgo instituido por Jesús.[4]

Desarrollo
El pasaje central que posiblemente conecta los vv. 15-17 y vv. 19-20 es el v. 18, pues tiene una idea obscura y posiblemente diferente de los versos citados relacionados a su significado.

En su libro el autor Le Poittevin Charpentier relata que el verso se trata de conferir poder, o sea, Jesús está confiriendo poder de excluir y reintegrar un individuo a la comunidad cristiana.[5]

Para que se tenga una mejor comprensión del texto analicemos el significado semántico de la palabra atar y desatar. La Palabra atar (δεω), significar, estar bajo una autoridad humana y la palabra desatar (λυω), significa, poner en libertad, liberar de una condición desagradable, despedir, ejercer autoridad.[6] Afred E. Tuggy en su obra léxica, analizando el contexto histórico-cultural y obviamente sintáctico y semántico de los términos atar y desatar vio que también era una terminología rabínica.[7] ¿Será que de hecho Jesús hubo concedido el poder a la comunidad cristiana por medio del liderazgo apostólico de borrar o restablecer alguien y así mover los poderes del cielo en conexión con la decisión y acción humana o fue a penas un énfasis dada por el autor Mateos para un fin pedagógico o tradicionalista a través de una sencilla retórica?

En el libro El Deseado de Todas las Gentes, Ellen G. White declara sobre tal autoridad de atar y desatar:

Ver com. cap. 16: 19. Aquí la autoridad de atar y de desatar es encomendada a la iglesia (ver com. cap. 18: 17), pero aun en este caso la ratificación celestial de la decisión terrenal sólo se efectuará si la decisión está en armonía con los principios celestiales. Todos los que tratan con los hermanos que yerran, deberían recordar siempre que están ocupándose del destino eterno de las almas, y que los resultados de su labor bien podrían ser eternos.[8]

Aquí están algunas traducciones más recomendadas para un mejor análisis del texto en cuestión. Al leer e investigar otras versiones bíblicas se tendrá un mejor panorama del texto.

Matthew 18:18 - In truth I tell you, whatever you bind on earth will be bound in heaven; whatever you loose on earth will be loosed in heaven. New Jerusalem Bible, (NJB).[9]

Matthew 18:18 - Verily I say unto you, Whatsoever ye shall bind on earth shall be bound in heaven: and whatsoever ye shall loose on earth shall be loosed in heaven. King James Version, (KJV).[10]

Mateos 18:18 - En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. La Bíblia de las Américas, (LBA).[11]

Mateus 18:18 Em verdade vos digo que tudo o que ligardes na terra terá sido ligado nos céus, e tudo o que desligardes na terra terá sido desligado nos céus. Almeida Revista e Atualizada, (ARA).[12]

La advertencia de Jesús es que no nos pongamos en posición contraria en burlarnos del liderazgo eclesiástico que primeramente fue otorgado a los apóstoles cuando la misma está de acuerdo a los principios divinos. Jesús concede a la “iglesia” la autoridad que previamente concedió a Pedro (16:19). “Atar” y “desatar” tiene también que ver con tareas prohibidas o permitidas, es decir, recomendaciones para expresar y exteriorizar las acciones buenas y/o vetarlas por una circunstancia inviable que comprometía la fe individual y colectiva. También tienen que ver con pertenecer a la iglesia, quién hace parte o no de la comunidad de Cristo una vez que el principio de disciplina es universal en los ámbitos morales y espirituales y cabe a todas las religiones. Ya el concepto de estar atado al cielo proviene de una aceptación a los verdaderos principios dejados por Cristo a través de Su palabra. El liderazgo no debe atreverse a usar esta autoridad de manera arbitraria, como lo muestra la parábola del Siervo Malvado, que es el pasaje que inmediatamente le sigue (18:23-35). Por encima de eso, Jesús le da la autoridad al liderazgo para disciplinar, claramente esperando que la use para el fin inherente a Cristo, o sea, señalando y apuntando hacia Él, y asegurándoles de la aceptación de tal decisión en el cielo.[13] Leon Morris enfatiza que los verbos, “atar” y “desatar” están en el tiempo futuro imperfecto: “lo que aten” y “lo que desaten”, mostrando el concepto de que en éste espacio de tiempo antes de cualquier decisión ya hubo una reacción y decisión divina esperando la propia decisión del individuo en ser reintegrado o no y señalando un liderazgo a través de la guia divina para promulgar la decisión divina sobre el mismo. Jesús no le está dando a la iglesia el derecho de tomar decisiones que obligatoriamente se conviertan en un peso para Dios... Dice que cuando la iglesia responde a la guía de Dios llegará a las decisiones que fueron tomadas en los cielos”. En otras palabras, Dios permite, por la obra del Espíritu Santo, “descubrir” (revelar lo permitido) e “implementar” (acciones humanas en harmonía con los principios divinos), Su voluntad.[14]

Vemos que los dos verbos suelen agregar mucho más fuerza que imaginábamos a la cuestión autoritativa concedida a la “iglesia” por Jesús, pero, esta autoridad no hace mover el brazo de Dios sino que por la guía del Espíritu Santo como ejemplificada en el pasaje de Isaías 30:21, muestra que cuando alguien piensa en se desviar para la derecha o izquierda denotando prácticamente el mismo tiempo verbal de los verbos atar y desatar, Qal imperfecto, enfatizando también que antes de la acción humana hay la guia de Dios en la vida del hombre y mismo después caso haya pecado el Espíritu Santo continua a guiar mismo en la reprensión o en la reintegración. Entonces podríamos decir que todo lo que aten en la tierra ya tendrá sido atado en el cielo y todo que desaten en la tierra ya tendrá sido desatado en el cielo.[15]

“...si dos de vosotros se convinieren en la tierra... donde están dos o tres congregados en mi nombre...” El culto judío exige la presencia de diez hombres judíos adultos para formar una minyan, (el cuórum mínimo para que se realizara ciertos rituales u oraciones). Pero la Mishna, (cuerpo exegético y tradicional de leyes judías compiladas) relata, “Pero si dos comparten juntos las palabras de la ley entre ellos, la Divina Presencia descansa entre y en ellos”. Jesús elige esta última norma de dos personas. ¡Dos o tres! Una persona puede decidir orar sola, pero reunirse en el nombre de Jesús multiplica el poder sobre su vida y sobre la vida de otros, no significa que su acción tuvo influencia en la decisión de Dios sino su decisión de hacedlo. “Allí estoy yo en medio de ellos.” En el primer capítulo del evangelio de Mateo se registra: “Y llamarás su nombre Emmanuel, (aplicación retórica para un fin teológico, pues tal nombre en el análisis exegético se trataba del tercero hijo de Isaías descrito en el cap. 7:14 de su propio libro), que declarado, es: Dios con nosotros” (1:23), y el evangelio concluye con la promesa de que Jesús estará con nosotros siempre mismo en los momentos de sumisión o no (28:20). Aquí Jesús promete que estará con cada grupo de dos o más que se reúnan en su nombre por una causa justa, pues muchos en el nombre de Dios hacían muchas cosas que no eran moralmente aceptables. “La promesa de la presencia de Cristo, aunque solamente destacada por dos o tres que estén reunidos, desde hace mucho tiempo se ha sacado del ámbito histórico cultural y legal y puntualmente del contexto judicial donde se deben tomar decisiones en favor de la disciplina en el medio judío y se ha extendido como una bendición general para cada comunidad cristiana. Esto cabe a cualquiera que sea la línea religiosa en ámbitos morales y espirituales pues es algo para todos hasta mismo para los que solo tienen como un regimiento legal particular su conducta moral”. Entonces el hecho de que Jesús haya dado autoridad al liderazgo apostólico y después eclesiástico de borrar o reintegrar alguien no significa decir que Dios tiene obligaciones con Su “iglesia” en el aspecto de una relación dualista terrenal, es decir, la comunidad cristiana pone Dios exclusivamente y enteramente en el plan terrenal respecto a decisiones salvíficas, rechazando Su pre ciencia divina en términos racionales y eternas que son prerrogativas inherentes a Dios, sino que cada acción del creyente ya hubo sido analizada y reaccionada por Dios para guiar Su pueblo en las decisiones en que deben realizar.[16]

Conclusión
Todo debe está en armonía con la voluntad de Dios. La iglesia no debe ser arbitraria en actuar con autoridad eclesiástica.

De hecho el v. 18, apunta para la autoridad concedida a la iglesia en aplicar la disciplina al creyente, pero, en conexión con contexto, vv. 15-17 y vv. 19-20, se percibe que no es una autoridad con fines salvíficos sino con fines de santificación, además de que influye indirectamente en la salvación en lo tocante a decisión y acción del liderazgo eclesiástico. Vemos que la autoridad de hecho fue concedida pero no a la comunidad en su totalidad sino al liderazgo elegido por Cristo a ejercer tales decisiones una vez que también la comunidad en muchos casos participaba en las decisiones.

De acuerdo al estudiado el v. 18 nos muestra claramente la acción primaria de Dios y no del hombre cuando hay armonía de propósitos y que siempre está con nosotros.[17]

Autor: Marcelo Da Silva Barbosa | Dicente del 3° año de teología en la Universidad Adventista de Chile, (UNACH) | René Gómez | Magíster en Nuevo Testamento por la Facultad Adventista de Bahia, (FADBA) y Docente por Universidad Adventista de Chile, (UNACH).

Referencias


  1. Su comentario carece de un análisis exegético profundizado del pasaje para que se pueda hacer una aplicación teológica concisa. ↩︎

  2. David S. Dockery, Comentario Bíblico Conciso Holman (Nashville y Tennessee: B&H Publishing Group, 2011). ↩︎

  3. Ulrich Luz, El Evangelio Según San Mateo (Vol.III) (Salamanca, España: Ediciones Sígueme Salamanca, 2003). ↩︎

  4. Atar y Desatar son prerrogativas otorgadas a la “iglesia” de Dios, (aquellos que están en armonía con Su voluntad), para guiar bajo el poder y dirección del Espíritu Santo a todos aquellos que quieran hacer parte de ésta iglesia y tener derecho a la herencia según San Juan 1:12. La “iglesia” no tiene el poder de cambiar los propósitos de Dios. Por detrás de toda intención moral y espiritualmente benéfica siempre hay la orientación del Espíritu Santo intentando ayudar en las decisiones individuales y colectivas. Según Santiago cap. 2:24 dice que somos justificados no solamente por obras sino que también por fe, en otras palabras, la acción que exterioriza la fe y la creencia, no tiene una función primaria en mostrar que por una acción humana que Dios actúa en la vida de la comunidad cristiana sino que por decisión una vez que Dios ya en su carácter, decidió hacerles el bien tanto a través de la aceptación o de la reintegración. Dios en Su pre-ciencia reacciona a respecto de alguien antes que la iglesia se posicione. ↩︎

  5. Salvador Carrillo Alday, El Evangelio Según San Mateo (Navarra, España: Verbo Divino y Verbum México, 2010). ↩︎

  6. Le Pottevin Charpentier, El Evangelio Según San Mateos (Navarra, España: Verbo Divino, 1987). ↩︎

  7. James Swanson, Diccionario de Idiomas Bíblicos Griego Nuevo Testamento (Ex Libros Eltropical, 1998). ↩︎

  8. Alfred E. Tuggy, Léxico Griego-Español del Nuevo Testamento (USA: Editorial Mundo Hispano, 1996). ↩︎

  9. Ellen White, G, Deseado de Todas Las Gentes, s. f., 410. ↩︎

  10. “New Jerusalem Bible”, s. f. ↩︎

  11. “King James Version with codes”, 1769 de 1611. ↩︎

  12. “La Biblia de las Américas”, 1986. ↩︎

  13. “Biblia Almeida Revista y Actualizada”, 1993. ↩︎

  14. Richard Niell Donovan, “Exégesis de Mateos 18:15-20”, s. f., 7. ↩︎

  15. Leon Morris, The Gospel According to Matthew (Grand Rapids, Eerdmans, 1992). ↩︎

  16. Fred B. Craddock, Preaching Through the Christian Year (Valley Forge: Trinity Press International, 1992). ↩︎

  17. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, vol. Tomo 5, 2011. ↩︎


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