TA HAGIA: ¿Lugar Santísimo o Santuario?

Varias versiones de la Biblia, tales como la Reina Valera 1960, La Biblia de las Américas y la Nueva Traducción Viviente traducen la expresión griega τὰ ἅγια (ta hagia) en la epístola a los Hebreos como lugar santísimo. Otras versiones, como la Nacar-Colunga y la Biblia de Jerusalén traducen la misma expresión como santuario.

David F. Burt afirma que el autor de la epístola a los Hebreos citó de la Septuaginta al hacer referencia al Antiguo Testamento, ya que el Texto Masorético no existía entonces (Comentario ampliado del Nuevo Testamento 129: "El resplandor de su gloria". Barcelona: Editorial CLIE, 1993, pág. 291). Por lo tanto, para poder determinar el significado de la expresión griega "ta hagia" en la epístola a los Hebreos es necesario verificar el uso de esta expresión en la Septuaginta.

Carl Coesart realizó un trabajo de investigación con el objetivo de determinar el significado de "ta hagia" en la Septuaginta y en otras obras escritas en Griego koiné. Luego de analizar las 109 ocasiones en que "ta hagia" aparece en la Septuaginta concluyó que en 106 ocasiones "ta hagia" designa el santuario y tres veces se usa para designar el lugar santo. Ni una sola vez "ta hagia" se utiliza en la Septuaginta para designar el lugar santísimo (Un estudio de ta hagia en la Septuaginta, Pseudoepigrafía, Filón y Josefo, y su implicación en Hebreos: Tesis de maestría en el Seminario Teológico Nazareno, 2000).

El autor de la epístola a los Hebreos simplemente afirma que Cristo entró al santuario del nuevo pacto luego de su ascensión y no necesariamente al lugar santísimo, tal y como muchos creen amparados en la errónea traducción de la expresión griega τὰ ἅγια (ta hagia). Este hecho tiene implicaciones teológicas muy serias, pues para algunos la entrada de Cristo al lugar santísimo luego de su ascensión implica el comienzo del día de la expiación en ese preciso momento. Lo cierto es que siguiendo la tipología del santuario, el santuario celestial tenía que ser inaugurado y Cristo tenía que ser ungido como sumo sacerdote antes que el santuario y el sacerdocio del nuevo pacto fuesen activados.

Una vez que el santuario del primer pacto fue inaugurado (Éxo. 40:1-9; Lev. 8:10-12; Núm. 7:1) y Aarón y sus hijos fueron ungidos como sacerdotes (Éxo. 29:1-37), dio comienzo el ministerio sacerdotal asociado con el continuo en el atrio y en el lugar santo (Heb. 9:6). Posteriormente, el décimo día del séptimo mes, se celebraría el día de la expiación (Heb. 9:7). Por lo tanto, el ministerio sacerdotal diario en el lugar santo precede el ministerio sacerdotal anual del día de la expiación. El autor de la epístola a los Hebreos registra la entrada de Cristo al santuario celestial en un marco de inauguración (Heb. 1:3; 10:19, 20). El santuario del primer pacto no podía funcionar sin antes ser inaugurado (Dan. 9:24).

Aquellas personas que afirman que el día de la expiación dio comienzo con la ascensión de Cristo, alteran el orden funcional del ministerio sacerdotal de Cristo tal y como lo establece el tipo y por lo tanto, violentan la tipología.