La Nueva Era: ¿Un desafío olvidado o absorbidos en ella?

Aun recuerdo que durante la década de 1990 en innumerables revistas, libros, sermones, vídeos y charlas cristianas se mencionaron sobre los peligros que encerraba la nueva era y la forma como estaba penetrando en las iglesias.

Se mencionaba sobre:

– Los peligros de la música moderna en la adoración.
– Los mensajes subliminales en canciones populares y aun en artistas cristianos.
– Los peligros de la medicina naturista (Homeopatía, iriologia, sofrología, etc).
– Los peligros de la práctica del yoga y la meditación.
– La consulta a los ángeles.
– Los movimientos ecologistas con su panteísmo moderno.
– La búsqueda del dios que todos llevan dentro.
– El hipnotismo.
– El uso de ciertos colores de ropa.
– El uso de pirámides en el hogar para atraer o alejar buenas y malas energías.
– La llegada de doctrinas orientales como la reencarnación, el espiritismo.
– El uso de amuletos o pulseras para la buena suerte.
– La consulta de los astros o signos del zodiaco.
– La búsqueda del yo interior.
– La práctica de ejercicios respiratorios de meditación.
– Los peligros de la cinematografía de Hollywood. Hasta se hacían listas de los programas infantiles con mensajes subliminales y de las películas que se podían ver o no ver.

Todos estos aspectos comprendidos en la nueva era y muchos otros fueron mirados con cierto recelo por parte de cientos de pastores y predicadores. Muchos se afanaron por impedir que en sus iglesias entraran dichas prácticas y se cayera en los engaños satánicos.

Todo parece indicar que el inicio del movimiento de la nueva era tuvo su origen en 1966 en una conferencia internacional Hindú que se hicieron planes para llevar a cabo una cruzada para convertir al mundo al hinduismo. Pero en realidad la Nueva Era como tal existe desde hace miles de siglos antes.

Al estudiar las Escrituras encontramos en Génesis 3 los inicios de la nueva era y algunas de sus mentiras principales. Recordemos “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” (Gen 3:4,) De este pasaje se desprenden dos enseñanzas básicas de la Nueva Era:

a) Creer que somos dioses

La nueva era enseña que todos llevamos y debemos buscar ese yo o un dios interior y esto se puede lograr por medio del yoga, la meditación y el uso de remedios naturales(homeopatía, iriologia, etc.) Para canalizar supuestas energías.

b) Creer que hay vida después de la muerte

La serpiente le dijo a la mujer “No morirás” En la nueva era se enseña que después de la muerte hay vida. Esa vida puede ser reencarnándose, en el cielo, en el infierno o purgatorio.

Es lamentable decirlo pero muchas de las ideas o conceptos supuestamente bíblicas que enseñan muchas iglesias en realidad están basadas en ideas paganas del hinduismo o budismo y adoptadas en el cristianismo.

Fue hacia 1979 en el Congreso Mundial del Hinduismo que un vocero declaró. “Nuestra misión en el Occidente ha sido coronada con un éxito fantástico. El hinduismo se ha convertido en una religión dominante en el mundo..."

En cierta medida dicho vocero tenía razón, el hinduismo se había propagado por todo el mundo y aunque miles no lo profesan públicamente ni asisten a sus reuniones, lo cierto es que creen y practican muchas de sus enseñanzas.

Estadísticamente cualquiera podría pensar que el cristianismo hoy, sigue siendo la religión mayoritaria y con mayor cantidad de fieles en el planeta. Pero, un momento, tengamos cuidado que no todo lo que se enseña en el cristianismo en realidad pertenece a las enseñanzas de Jesús y sus discípulos. Muchas de las doctrinas y prácticas fueron tomadas del paganismo y hoy han sido ajustadas mal interpretando dos o tres textos bíblicos

No hay dudas que la nueva era se ha convertido en uno de los mayores desafíos del cristianismo, pero tampoco hay dudas que toda la propaganda anti nuevaerista de la década de los 90 pasó al olvido porque hoy el cristianismo en su mayor parte ha sido absorbido.

Hoy, muchos podrían pensar que esa reacción anti nuevaerista de los 90 fue una reacción natural al ver en peligro las tradiciones fanáticas y legalistas de miles. Pero que al final no pasó de ser simplemente eso porque lo que se hizo fue poco o insuficiente para ganarle el pulso a la Nueva Era. Aunque muchos no lo quieran admitir o reconocer la verdad es que todas las practicas de la Nueva Era se han disfrazado de cristianas y hacen parte del diario vivir. La nueva era nos ha invadido por completo.

Hasta aquí sería bueno preguntarnos:

¿Cómo reaccionaremos frente a la nueva era y sus enseñanzas y prácticas? ¿Seremos absorbidos o enfrentaremos el desafío? Antes de responder estos interrogantes, lo mejor es ir a las Escrituras para tener un concepto claro de la forma como debemos reaccionar.

“Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua” (1Reyes 18:4)

“Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres…” (1Reyes 18:21,22)

Había llegado la hora de tomar una decisión. Israel había sido invadido por la idolatría. Por un lado prácticamente todo el pueblo había caído bajo los engaños de Jezabel y sus profetas para adorar a Baal. Pero por otro lado Elías que les desafiaba. ¡Oh! pero había un tercer grupo: los profetas de Jehová que se hallaban escondidos en cuevas.

Podemos adoptar cualquiera de las siguientes tres actitudes:

  1. Aceptar como el pueblo las enseñanzas paganas, en este caso, la nueva era y sus prácticas. Pero eso implicaría caer en las redes del enemigo, caer en pecado y abandonar los principios bíblicos.

  2. Escondernos como los profetas de Jehová y no reaccionar ni hacer nada. Solo preocuparnos por estar bien con todo y todos. Es ignorar y no reaccionar sobre lo que está sucediendo a nuestro alrededor porque igual la salvación es personal y porque hagamos lo que hagamos ya la nueva era nos tomó una larga ventaja.

  3. Enfrentar el desafío, igual que Elías. Quizás no nos vamos a convertir en unos rebeldes y dedicarnos a solo ver lo malo en todo o a ganarnos enemigos innecesariamente o exponernos a que otros nos tilden de fanáticos o legalistas. Pero si podemos tomar una actitud firme basada en los principios bíblicos para saber cuándo decir sí o no a una doctrina o practica.

Hoy, quizás sean pocos los cristianos que aún se resisten a las prácticas de la nueva era, quizás sean esos hermanos mas adultos o conservadores. Pero si no queremos ser presa de los engaños del enemigo ni caer en blasfemias o desobediencia, entonces es hoy cuando más debemos recurrir a las Escrituras para conocer cuáles son sus principios y cuál es la actitud correcta al reaccionar.

No todo lo que llega a nosotros lo podemos tachar de malo o pecado. La Biblia enseña “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1Tesl 5:21) Es allí donde debemos tener un equilibrio para examinar y retener lo bueno de todo lo que llega a nosotros. Pero también para rechazar lo que no está acorde con los principios bíblicos. Por ejemplo uno de los aspectos que enseña la nueva era son los movimientos ecologistas. De ellos podemos aprender la importancia de cuidar la naturaleza y el medio ambiente. Pero rechazamos el panteísmo moderno de creer que la naturaleza es un dios o llegar al punto de llamarla “madre naturaleza” siendo que en realidad no venimos de ella ni de la evolución sino de las manos de Dios.

Quizás algunos o muchos de nosotros ha sido absorbido por la nueva era y sus prácticas. Quizás amigo lector crees o practicas cosas ajenas a las Escrituras, como la meditación trascendental, la práctica de yoga, creer en el espiritismo o reencarnación, la consulta del zodiaco o pirámides y amuletos para la buena suerte, entre otros más. Pero mi querido amigo así como Dios amó y perdonó al pueblo de Israel cuando cayó en idolatría, hoy te sigue amando y esperando por ti. Hoy Jesús está con los brazos abiertos para recibirte y perdonarte.

Conclusión
No hay dudas que la nueva era es uno de los mayores desafíos del cristianismo y que a lo largo de los años nos ha tomado ventaja. El cristianismo en su mayor parte ha sido invadido y absorbido con prácticas y doctrinas paganas que apartan de Dios. Como cristianos debemos reaccionar y enfrentar los peligros que a diario nos bombardean. Es hora de volver nuevamente a las Escrituras y pesar todo con un “Así dice Jehová”

Autor: Deneris Torres | Colombia


Bibliografía

  1. Marshall David, el mayor desafío del cristianismo, Asociación Publicadora Interamericana, 1995.

  2. Santas Escrituras, Reina Valera 1960, Sociedades Bíblicas Unidas.