El Sábado en Mateo 24:20 y su relación con la Segunda Venida

Introducción

El Maestro sabiendo que en los últimos días (Apocalipsis 10; a partir de 1844) el verdadero día de reposo seria restaurado y previendo la crisis que sufriría su pueblo remanente dijo, “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo”,[1]

En este escrito veremos la relación que tiene Mateo 24 y el tiempo del fin, aunados a la venida de Jesús mirando algunas similitudes del profeta Daniel y dicho discurso escatológico. Además miraremos un quiasmo que puede ayudarnos a comprender mejor esta sección. Luego presentaremos por qué el sábado aún estaba y está vigente desde la pronunciación de este sermón resaltando algunas bendiciones que nos trae este día y finalmente veremos algunas citas de Elena G. White donde ella, mirando la Biblia, observa el sábado en el conflicto final.

Análisis de Mateo 24 y su relación con la segunda venida de Cristo

Algunos eruditos están de acuerdo que hay cinco discursos básicos en este escrito (el evangelio de Mateo),[2] siendo el evangelio más ordenado y didáctico para la enseñanza. Los sinópticos tienen algo en común, los tres presentan enseñanzas escatológicas de Jesús en Mc. 13, Lc 21 y Mt 24 pero Mateo añade tres parábolas escatológicas diciendo un poco más que Marcos y Lucas.[3]

Mateo 24 nos habla de la parusía mencionándola 4 veces en los vv. 3, 27, 37, 39. “…esta sección discursiva corresponde al discurso apocalíptico… dividida en dos partes: la primera (cap. 24, 1-19) tiene que ver con una serie de declaraciones proféticas sobre Israel y el fin del mundo, mientras que la segunda (cap. 24, 40-25,46)[4]” está compuesta por parábolas conocidas como escatológicas que tiene mucho que ver con lo que cada cristiano tiene que hacer mientras espera a Cristo.

Hay algunas frases en este capítulo que están relacionadas con terminología daniélica referente al fin. Ambos, Daniel y Jesús, hablan de la presencia del Hijo de Dios (Dan 12:1; Mt 24:30), liberando a su pueblo en el tiempo del fin.[5]

Hans K. LaRondelle amplía la similitud daniélica con Mateo 24 al equiparar algunos textos escatológicos de Jesús con las profecías de Daniel, por ejemplo: Dan 11:32, 35; 12:1 con Mar 13:13; Mat 24:13 y Dan 9:27 con Mat 24:15 y Dan 12:1 con Mar 13:19; Mat 24:31 y finalmente Dan 7:13, 14 con Mar 13:26; Mat 24:30,[6] todos estos pasajes guardan relación muy cercana con el tiempo del fin y la venida de Jesús.

El siguiente quiasmo[7] (ver más abajo), nos muestra como Mateo pudo haber ordenado esta sección del cap. 24 donde evidentemente la perseverancia (G.) es el centro del asunto. Sin embargo, también nos muestra que la persecución de la sección D está relacionada con D´ siendo el sábado un tema vigente para los cristianos de la última era, por lo que entonces podemos asegurar que el sábado no solo fue válido para los cristianos del primer siglo sino que tiene una vinculación con los eventos antes de la venida de Jesús en gloria y majestad. El tema central, en este caso, perseverancia (soteriológica), nos lleva a pensar que hemos de hacerlo en medio del engaño, sufrimiento, guerras, persecución (siendo el sábado aun vigente), apostasía, maldad y siendo las señales un marcador para saber que el Hijo del Hombre “Entonces aparecerá… Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mt 24: 30, 31).

Permanencia del sábado en Mat 24.20

“Orad, pues…(Mat 24:20)” “Sin duda, esta advertencia se aplicaba primeramente a los eventos que ocurrirían cuarenta años más tarde, en relación con la caída de Jerusalén en el año 70 d.C.”[8] Sin embargo, como sugieren las notas de la Biblia Plenitud, “Jesús, al hablar del fin de los tiempos, enfocaba a la vez acontecimientos cercanos y futuros, como lo hacían los profetas del Antiguo Testamento. Muchas de estas persecuciones ya han acontecido, muchas están todavía por venir”[9] , es decir, nos encontramos con un discurso para el “tiempo del fin” como lo vimos en la sección anterior y como lo afirma Elena White referente a Mateo 24, “La profecía del Señor entrañaba un doble significado: al par que anunciaba la ruina de Jerusalén presagiaba también los horrores del gran día final”.[10] Entonces cuando Jesús dijo, “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo…” (Mat 24:20), ese sábado del cual habla Jesús ¿qué importancia tiene para nosotros hoy? ¿Solamente era para los cristianos del primer siglo?

La mayoría de los comentaristas sugieren que Jesús, al decir estas palabras, pensaba en las restricciones que los judíos habían impuesto al sábado y que les había de ser muy difícil a los cristianos salir en ese día. Como lo comenta George Knight el día de descanso tenía 1.521 reglas orales,[11] sin embargo la mayoría de los comentaristas pasan por alto que Jesús vino a quitar todas esas restricciones sin sentido de los judíos. Es desde esta perspectiva que debemos mirar el sábado de Jesús, no como un día de carga. ¿Entonces cómo deberíamos de mirarlo? Alberto Timm descubre algunas bendiciones del sábado bíblico (1) “El sábado revela el carácter de Dios”. Recordando así que todo fue hecho por él Éxodo 20:8-11 “…el sábado revela la existencia de un Dios amoroso, que se preocupa por sus criaturas y que desea, en forma semanal, tener un encuentro especial con ellas.” (2) “El sábado reafirma nuestro origen.” Nos recuerda de dónde venimos Gén 1:26 y 27. Si la humanidad hubiera mirado el sábado como un recordativo de nuestro origen, jamás habríamos visto un idolatra o ateo. (3) “El sábado produce mayor sensibilidad hacia la naturaleza.” Habiendo concluido en este día la naturaleza entera, debería ser un aliciente para que podamos conservarla y cuidarla, pues Dios mismo la creo. (4) “El sábado refuerza el amor y el servicio altruista”. Somos estimulados a seguir el ejemplo de Cristo que trajo alivio a muchos sufrientes en sábado (ver Mar. 1:21-31; 3:1-6; Luc. 13:10-17; 14:1-6; Juan 5:1-15; 9:1-41), restaurándolo como día de misericordia y liberación de la prisión del pecado y de sus trágicas consecuencias,”[12] y (5) finalmente el sábado es dado a nosotros para “Descansar en él” Heb 3:7-4:13 el énfasis en estos pasajes está en la experiencia que se inicia con Cristo ahora Mat 11:28, previendo un descanso eterno en la tierra nueva. Por esa razón Jesús quería que su pueblo remanente no fuera distraído del día santo por la persecución y el miedo.

El sábado en el tiempo del fin – algunas citas de Elena G. White

Elena G. White vio el sábado y otras enseñanzas de la Biblia como fundamentos, ella dijo, “Hay pilares fundamentales de nuestra fe, temas que son de vital interés, como el sábado y la observancia de los mandamientos de Dios”,[13] incluso Elena G. White vio el sábado como parte escatológica del remanente pueblo de Dios que viviría hasta el fin de los tiempos. Estas conclusiones llegaron a la mente de los pioneros (entre ellas Elena White) al mirar pasajes como Apocalipsis 12:17, 14:12, 13:16, 17.

Finalmente, el sábado de la Biblia será una muestra de lealtad en estos tiempos finales, poco antes de la parusía, “La cuestión del sábado será el punto culminante del gran conflicto final en el cual todo el mundo tomará parte.”[14]

Como lo hemos venido mirando a través de Mat 24:20 el sábado y la crisis final irán de la mano y es nuestro deber y privilegio hoy día enseñarlo a cientos de personas que no lo conocen o viven en el error.

Conclusión

Momentos antes de mirar al Señor en las nubes, hemos de participar de las bendiciones que el sábado nos ofrece. Vivimos en tiempos inseguros, pero en medio de la incertidumbre, Dios nos da un regalo exclusivamente para el ser humano: el sábado. Donde podemos aprender a confiar plenamente en la Mano Creadora y Redentora de aquel que viene por los que le aman.

Autor: Pr. Marcos García

Referencias


  1. Reina Valera Revisada (1960) (Miami: Sociedades Bíblicas Unidas, 1998). Las citas serán tomadas de esta versión a no ser que se indique lo contrario. La cursiva es mía. ↩︎

  2. James M. Efird, “Como Interpretar la Biblia”, (D.F., México: Casa Unida de Publicaciones, 1998), 127. ↩︎

  3. George E. Ladd, “Teología del Nuevo Testamento”, trad., José María Blanch, Dorcas González Bataller (Barcelona: Editorial Clie, 2002 ), 255. ↩︎

  4. Miguel Angel Roig Cervera, “La Estructura Literaria Según Mateo”, (Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1995), 227,228. ↩︎

  5. Zdravko Stefanovic, “Para entender Daniel 11”, Revista del Anciano, No 58, 6-9. ↩︎

  6. Hans K. LaRondelle, “Las Profecías del Tiempo del Fin”, Trad. David Gullón (Buenos Aires: ACES, 2008), 40. ↩︎

  7. El quiasmo es dado por el autor del mismo artículo, es muy probable que otro autor ya lo haya hecho pero no pude acceder a una fuente donde encontrarlo. ↩︎

  8. Alberto Timm,”El Sábado en las Escrituras”, trad. Cristian Morán (Buenos Aires, República Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2012 ), 122. E-Book. ↩︎

  9. Biblia Del Diario Vivir, ed. electronic (Nashville: Editorial Caribe, 2000, c1996), Mt 24.22. ↩︎

  10. Elena G. de White, “El conflicto de los Siglos”, CD-ROM Escritos de Elena G. White Silver Spring. Folio Views: Rocket Sofware. 1998-2010 (Asociación Publicadora Interamericana, 2007), 25. ↩︎

  11. George R. Knight, “Guía del Fariseo, Para una Santidad Perfecta: Un Estudio Sobre el Pecado y la Salvación”, trad. Silvia González (Miami, Florida: Asociación Publicadora Interamericana, 1998 ), 16. Dicho autor solo menciona de paso este dato. ↩︎

  12. Timm,”El Sábado en las Escrituras”, 224-229. ↩︎

  13. Elena G. White, “El Otro Poder”, (Asociación Casa Editora Sudamericana, 1996), 77. en Escritos de Elena G. White CD-ROM 1998-2010 ↩︎

  14. Elena G. White, “Consejos para la Iglesia”, CD-ROM Escritos de Elena G. White Silver Spring. Folio Views: Rocket Sofware. 1998-2010 (Asociación Publicadora Interamericana, 1991), 610. La cursiva es mía. ↩︎