El Espíritu Santo en Isaías 63:14: Una persuasiva noción presente en el Antiguo Testamento

Discutir sobre un tema que no es tratado de manera explícita en el Antiguo Testamento no es tarea sencilla. No basta con una lectura superficial sobre cierto texto, es necesario adentrarse en sus respectivos idiomas originales para saber con mayor precisión la idea que el autor inspirado realmente comunicaba.

El tema de la Deidad del Espíritu Santo ha resultado controversial, por el hecho de que, por lo menos en el Antiguo Testamento, no se declara de manera rotunda que él sea Dios. Sin embargo, esto no representa una derrota para los trinitarios, sino una excelente oportunidad para mostrar una idea que está implícita no en uno sino casi en todos los 66 libros de las Escrituras.

Un ejemplo irrefutable de esta afirmación es el libro de Isaías, uno de los profetas más importantes del Antiguo Testamento. El muestra, en numerosos versículos, a tres personas divinas actuando de manera unida con un mismo propósito. Sin embargo, el versículo de Isaías 63:14 es en especial relevante dentro del tema sobre el Espíritu Santo. Sus implicaciones acerca de la Deidad resultan rotundamente irrefutables.

BREVE ANALISIS DE ISAIAS 63:14

“El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo, para hacerte un nombre glorioso.” Isaías 63:14

Resulta fácil ver un panorama más amplio del versículo si lo consultamos en su original hebreo.

כַּבְּהֵמָה בַּבִּקְעָה תֵרֵד רוּחַ יְהוָה תְּנִיחֶנּוּ כֵּן נִהַגְתָּ עַמְּךָ לַעֲשֹׂות לְךָ שֵׁם תִּפְאָרֶת׃

Dicha cita indica que el sujeto de la oración es רוּחַ יְהוָה “el Espíritu de Jehová”. Esto significa que todo lo que a continuación describe el versículo debe ser atribuido al Espíritu Santo.

Un punto clave del versículo es la frase traducida “como a una bestia” , la cual en el original hebreo es בְּהֵמָה (behemah) y literalmente significa “como a ganado”. La idea de un pastor se hace explicita. Isaías lo que hace es atribuir al “Espíritu de Jehová” la obra de redención del pueblo de Israel mientras estaban en Egipto, y le proclama como el poseedor de la autoridad divina de “pastorear”. No solo eso, sino que declara que Israel es “tu pueblo” en referencia a el Espíritu Santo.

La frase “los pastoreo” a menudo es traducida como “les dio descanso”. Con estas traducciones, los antitrinitarios pretenden no atribuir la actividad de “pastorear” al Espíritu Santo. El original hebreo no deja lugar a dudas.

La palabra usada es נָהַג (nahag). Una “referencia cruzada” se encuentra en Salmos 80:1. Usa el mismo verbo hebreo “nahag” y es traducida apropiadamente como “pastorear” porque el contexto es determinante:

“Oh Pastor de Israel, escucha: Tú que pastoreas [nahag] como a ovejas a José, que habitas entre querubines, resplandece.” Salmos 80:1

Isaías 11:6 también traduce nahag como “pastorear”:

“Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará [nahag]”

Puesto que Isaías 63:14 habla de Israel como “ganado” es indudable que la traducción más apropiada para nahag es pastorear, tal como lo traduce la Versión Reina Valera 1960.

Conclusión

Isaías 63:14 es una poderosa evidencia a favor de la Trinidad. La realidad implícita del Espíritu Santo como Dios no es una idea surgida en años posteriores al cristianismo. Por el contrario, se trata de una correcta deducción de una noción encontrada en los escritos del Antiguo Testamento.

Autor: Emilio Villa