Breve mirada al surgimiento de la tradición de los 3 Reyes Magos

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos (Gr. μάγοι)” (Mat 2:1)

La evidencia artística sugiere que la temprana Iglesia Cristiana le atribuyó importancia teológica a los visitantes de Jesús. Para ver como los primeros cristianos interpretaron el relato de los magos registrado en Mateo, es necesario observar la literatura y el arte cristiana de los primeros siglos. Hay varias piezas artísticas que son importantes:

Esta es la imagen más antigua de los Magos. En pintura aparece en el arco más antiguo de “Capella Gracea”. Posiblemente el lugar era usado en actos fúnebres.

En casi todas las primeras imágenes de los magos, se muestran 3 hombres, idénticos en tamaño, ropa y raza. Cada uno carga un regalo. En algunas imágenes parecen mirar hacia una estrella arriba. Algunas veces aparecen los camellos detrás de ellos. Sus pinturas aparecen mayormente en lugares de funerales, en paredes de catacumbas y en sarcófagos.

Para el siglo IV d.C. la llegada de los Magos se celebraba como la “Fiesta de la Epifanía” en el 6 de enero, 12 días después de la fecha cristiana tradicional del nacimiento de Jesús en el 25 de diciembre. Incluso todavía, en algunas partes del mundo cristiano, el 6 de enero es el día de intercambiar regalos, en conmemoración de los regalos de los magos. El número fue inferido claramente por los regalos ofrecidos a Jesús en el relato registrado por Mateo, pero no siempre fue garantizado por todos. La pintura en la catatumba de Domitilla muestra 4, en la catatumba de Pedro y Marcelino se muestran 2 y en una variedad de documentos Siriáticos se mencionan 12.

Los nombres y las nacionalidades de los magos variaban alrededor del mundo, especialmente en el Este. Un evangelio Armenio (500 d.C.) los nombra como:

  1. Melkon, Rey de Persia
  2. Gaspar, Rey de India
  3. Baldassar, Rey de Arabia

En el 490 d.C. el emperador Zeno reclamó encontrar los restos de estos reyes en alguna parte de Persia y los trajo hacia Constantinopla. Las reliquias llegaron al Oeste durante las Cruzadas, primero llegando a Milán y luego a Colonia por Frederick Barbarossa en 1164 d.C. Actualmente, las presuntas reliquias y restos de los magos se encuentran en Relicario de los Reyes Magos en la catedral de Colonia. Sin embargo, no hay muchos fundamentos para afirmar esta conclusión y posiblemente sea una leyenda basada en la tradición posterior.

Los Padres de la Iglesia interpretaron la historia de los magos a la luz de las profecías del AT. Pensaban que la LXX (Septuaginta) era un texto sagrado y que contenía tipos y figuras del futuro Mesías. Justino Mártir (100-165 d.C.) en su diálogo con el judío Trifo interpreta la historia de los magos como un cumplimiento de Isaías 8:4.

“Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, y Madre mía, será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria delante del rey de Asiria (Isa. 8:4)”.

Para Justino, los magos eran sacerdotes de un culto oriental que practicaban magia y astrología. La “riqueza de Damasco y los despojos de Samaria” representaban la “brujería y la idolatría” que los magos abandonaron cuando adoraron a Jesús. Ese fue el momento de la “conversión” de los magos.

Orígenes de Alejandría (185-354 d.C.) interpretaba a los magos a la luz de la profecía de Balaam. Según él, cuando la estrella apareció, se “dieron cuenta que sus magias no funcionaban y sus poderes fueron arrebatados”. Consultando en sus libros, leyeron el oráculo de Balaam en Números 24:17. Esto indicaba que el caudillo de Israel había entrado en el mundo y que era muy superior a ellos y por eso sus poderes fueron arrebatados cuando apareció “el cometa”. Fueron, para él, los primeros visitantes y en reconocerlo como mesías.

Severa Indeovi vas: “Que puedas vivir en Dios” dice la inscripción de esta placa funeraria

Ireneo de Lyon (130-202 d.C.) interpretó alegóricamente los regalos de los magos:

  1. Mirra: Usado para ungir los cuerpos e indicaba que iba a morir y a ser sepultado para la gracia de los hombres.
  2. Oro: Porque era Rey de un Reino Eterno.
  3. Incienso: Eran usado en los altares como ofrendas divinas e indicaba que era Dios.

Para el siglo III d.C. algunos intérpretes bíblicos encontraban alusiones en el Salmo 72:

“Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán (Sal. 72:10-11).

Los magos eran identificados con “todas las naciones” que le servirán homenaje al mesías. Se convirtió esto en una señal de que la salvación de Cristo estaba abierta a todo el mundo. La estrella era “la nueva era” predecida en el AT.

Los primeros escritores entendían que los magos provenían de una sola región (usualmente Persia). Pero el historiador y teólogo Anglosajón conocido como el “Venerable Bede” (673-735 d.C.) registró una tradición tardía que los magos representaban 3 partes del mundo: Africa, Asia y Europa. Quizás lo relacionaron con los 3 hijos de Noé (Génesis 10) que fueron los antepasados de todas las razas del mundo.

El concepto de la Trinidad fue el más influyente relacionado con la comprensión de los magos por los Padres Apostólicos. Esto explica su aparición en casi todas las pinturas y obras artísticas como 3 hombres, diferentes pero parecidos. El IV y V siglo, cuando fueron producidas la mayoría de las imágenes, eran tiempos de grandes debates teológicos, primero acerca de la relación de las 3 personas de la Trinidad y luego de la naturaleza humana de Cristo. Los 3 regalos “representaban su entendimiento de las 3 distintas personas que compartían una naturaleza dentro de la Trinidad”, como también los diferentes roles de las dos “separadas pero inseparables” naturalezas en una sola persona: Jesús.

El Papa León el Grande (390-461 d.C.) dijo que la “conversión de los magos provee pruebas de la doble naturaleza de Jesús y también como su estatus como Rey (Davídico y Celestial)”. Interpretó alegóricamente el viaje de los magos como “el viaje individual del alma hacia Dios” y que la “luz de la estrella muestra el camino de la verdad al corazón y la mente”.

Les Très Riches Heures - Les très riches heures du Duc de Berry.

En esta escena del siglo 15 sobre la natividad se nota la presencia de la Trinidad. Los escritores entendían que los magos fueron los primeros testigos de presenciar la Trinidad. Esta ilustración aparece en el libro de oraciones "Très Riches Heures” que fue ofrecida al duque Frances de Berry. Se encuentra hoy en el Musée Condé, en Chantilly, Francia.

Aquí Jesús resucita los muertos y los magos se acercan al bebé en la derecha. Los magos, fueron los primeros en reconocer al Mesías y su promesa de vida eterna (por medio de la resurreción). Esto explica su muchas apariciones en ocasiones de funerales.

La celebración de la “Fiesta de la Epifanía” (6 de enero, conocida en el occidente como los “Reyes Magos) no tiene un “origen pagano” como comúnmente se escucha en círculos fundamentalistas, sino cristiano. Esta tradición reflejaba el pensamiento cristiano ortodoxo de esos siglos y esta tradición de los magos ayudó a confirmar doctrinas como la Trinidad y la doble naturaleza de Cristo. No hay seguridad histórica si su número fue 3 o más, ni tampoco de donde provenían. Las explicaciones alegóricas de algunos padres de la iglesia no son muy creíbles. Al igual que la Navidad, la Fiesta de la Epifanía no es “estática” hasta el siglo 21 y ha sido influenciada por muchos factores a lo largo de los siglos hasta llegar a la forma actual. Es un recordatorio a la civilización moderna del impacto que pueden tener los relatos antiguos en nuestros tiempos y que la Biblia sigue siendo el libro más importante e influyente en el hemisferio occidental.