Las fiestas de Jehová, ¿para Adventistas del Séptimo Día?

Hay buenos argumentos bíblicos y teológicos para no celebrar las fiestas rituales de Israel. Ninguna es requisito para la vida cristiana ni añade ni un ápice para la salvación aunque algunos persistan en sus preconceptos no probados. Encuentro los siguientes argumentos bastante fuertes y contundentes para la irrelevancia de las fiestas ceremoniales para el cristianismo después de la muerte de Cristo:

1 - La Relación de las Fiestas con el Sistema de Sacrificios: Cada fiesta judía se caracterizaba por la alegría de traer ofrendas y sacrificios al Señor. En Levíticos 23 se listan las fiestas y en el vs. 37 se indica el propósito: «Éstas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo». No hay ninguna indicación en la Biblia de que se debe sustituir el sacrificio material por uno de carácter espiritual.

Esta relación estrecha con el sistema de sacrificios muestra su terminus ad quem. El sistema de sacrificios termina con Cristo junto con las fiestas. Algunas personas persisten en sostener que algunos textos muestran “el carácter espiritual” de los sacrificios. Pero esos textos (en Hebreos, Romanos y Pedro principalmente) tienen un trasfondo cristiano, donde cada sacrificio y festividad ceremonial fueron substituídas completamente por equivalentes cristianos. Ya no hay sacrificios, ahora nosotros somos “sacrificios vivos” (Rom. 12:1), el “fruto de labios que confiesan su nombre” representa “sacrificio de alabanza” (Heb. 13:15), ya no hay sacerdotes sino que somos “sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales” (1Pe. 2:5), etc.

No hay evidencia alguna en la Biblia para reemplazar ciertas partes de las fiestas por cosas espirituales y el resto se sigue de acuerdo al orden de Levíticos. La fiesta se celebra tal y cual está escrita junto con sus direcciones sin reemplazar las partes “difíciles” para “adaptarlas al cristianismo”. La fiesta tuvo su fin completamente y fueron reemplazadas en su totalidad por una realidad más “perfecta” en Cristo Jesús y la vida cristiana.

2 - Relación de las Fiestas con un Sistema Centralizado de Adoración: Una parte de estas fiestas tenían que ser celebradas en el templo. Tres en particular: Panes sin levadura, Pentecostés, Tabernáculos. Estas requerían la presencia del creyente en Jerusalén para presentarse en el templo (Deut. 16:16). Incluso la pascua que comenzó como una celebración familiar, fue luego transferida al templo y centralizada (vs. 5). La biblia no permite la celebración de estas fiestas en algún otro lugar. Cualquier intento de justificar la celebración de estas fiestas, independientes del templo es una invención humana.

Me pregunto, ¿con que bases bíblicas estos judaizantes (ya sea de forma moderada o de forma directa) tratan de mover la centralización del templo para otros lugares? ¿En que parte del NT se menciona que Cristo o Pablo permitió mover la fiesta de Jerusalén a otra parte debido “a lo espiritual del cristianismo”? No encuentro un solo versículo.

3 - Relación de las Fiestas con el calendario: La mayoría de las fiestas están relacionadas con el calendario agrícola israelita, como por ejemplo los Panes sin levadura, Pascua, Pentecostés, Tabernáculos y el año sabático. La implicación de esto es que fue imposible para los israelitas la celebración de estas fiestas antes de entrar a Canaán (por ejemplo, Pentecostés y Tabernáculos Ex. 23:16). De hecho, Oseas menciona que debido el exilio en Babilonia los israelitas no podrían celebrar las fiestas (Oseas 9:1-5). No hay razón alguna para observar estas fiestas en otros lugares y en contextos diferentes de la geografía de Israel, su vida agrícola y su calendario luni-solar. Las fiestas fueron temporalmente establecidas para un tiempo específico (y primitivo) de la historia de Israel y no tienen sentido en nuestro tiempo y mucho menos con nuestros respectivos calendarios.

4 - Relación de las Fiestas con la identidad étnica: La identidad religiosa y étnica de los israelitas estaba estrechamente asociada con la celebración de algunas fiestas, tales como las Pascua, la cual estaba restringida a los Israelitas o aquellos que a través de la circuncisión se volvían israelitas (Ex. 12:43-48). El extranjero (ben-nekar) estaba prohibido participar de la misma (vs. 43). ¿Acaso con la muerte de Cristo la regla “cambió” para adaptarse a los “gentiles”? Esta puede ser la razón por la cual Pablo tuvo que confrontar con los judaizantes que requerían que los cristianos se circuncidarán para poder ser judíos y así poder celebrar la Pascua y otras fiestas (Hechos 15:1).

5 - Relación de las Fiestas con los cristianos en el N.T: El Nuevo Testamento hace claro que el servicio del santuario del Antiguo Testamento viene a su fin, a través del sacrificio de Cristo en la cruz y a través de su ministerio sumo sacerdotal en el santuario celestial. La ley ceremonial, incluyendo las fiestas que requerían “sacrificios anuales”, fue abolida (Heb. 10:1, “cada año”). Es más, el verso dice sin lugar a dudas que “no puede hacer perfectos a los que se acercan (acercan adorar)”. ¿Como algunos en este foro sugieren que uno puede “tener una experiencia mucho mejor y comprender mejor la salvación celebrando estas fiestas?
 

No estamos sujetos a la ley ceremonial Levítica, tenemos un nuevo Sumo sacerdote que no pertenece al orden de Aarón (Heb. 7:12,19). Durante el período apostólico los cristianos judíos pudieron haber observado las fiestas, pero no hay evidencia bíblica que apoye la conclusión de que estaba requerido a los cristianos gentiles. Al contrario, la Biblia indica que la celebración de las fiestas tenía limitaciones geográficas y temporales, su función religiosa encontró un cumplimiento en Cristo.

Creo que estos 5 argumentos (y se puede mencionar otros argumentos mucho más técnicos que sin lugar a dudas apoyan esta conclusión) son los suficientemente fuertes y bíblicos para contestar los mismos argumentos que ofrecen los judaizantes modernos, los judíos mesiánicos y algunos adventistas con tendencias judaicas. Con esto no quiero indicar que las fiestas son un pecado y el que se atreva a realizar alguna de ellas en este tiempo comete un gran pecado. Simplemente indico que las fiestas no tienen relevancia, importancia y no son un requisito para la vida cristiana, para la salvación ni para una mejor experiencia cristiana en Cristo.

Muchos dicen que debemos observar las fiestas que no se han cumplido tipológicamente. La idea de que la tipología no ha sido consumada no es bíblica; si esto fuera así, entonces deberíamos de observar el año sabático y el jubileo también.

Nota: Este artículo fue traducido por Joel. E. Lisboa, creemos (90% seguros) que el autor del mismo es el Dr. Ángel M. Rodríguez. Estamos mirando los archivos en uno de nuestros servidores para confirmar. Si toman este artículo para publicarlo, escriban como autor Ángel M. Rodríguez y traducción y adaptación Joel E. Lisboa.