Las fases del Juicio

La única aportación teológica de la Iglesia Adventista del Séptimo Día al mundo cristiano ha sido la doctrina de el Santuario, sin embargo, muchos detractores se ha ganado solo por ello. Y es que nuestros hermanos de otras denominaciones no creen y mucho menos aceptan nuestra postura con relación a la doctrina del Santuario, postura que está cimentada en la Palabra de Dios.

Aun para nuestros pioneros entender el tema del Santuario le llevó tiempo. Recordemos que Dios le dio una visión a Hiram Hedson, para la comprensión de Daniel 8:14, recomiendo la lectura del artículo: Desarrollo de la Doctrina del Santuario En la Iglesia Adventista del siglo XIX[1] por el Dr. Jonathan Marquez Seiza, artículo que fue publicado en la revista Sefer Olam[2] volumen 2 parte I.

Las fases del Juicio

1ra Fase – El Juicio Investigador. Inició en el otoño del 22 de octubre (Daniel 8:14, la profecía de la 2300 tarde y mañana, donde Cristo pasa del Lugar Santo al Lugar Santísimo del Santuario Celestial [Hebreos 8:2]).

2da Fase – Juicio Comprobatorio/Auditoria. La segunda fase ocurre en el cielo, durante el Milenio [Apocalipsis 20:4], donde los redimidos juzgarán (comprobarán) a los ángeles, Satanás e impíos [1 Corintios 6:2, 3]. Se le “llama” comprobatorio, porque se nos mostrará/veremos (a través del registro del libro de la vida) el por qué de la rebelión de los ángeles que se aliaron con Satanás, de igual manera, se nos mostrará el por qué, hermanos que creíamos íbamos a ver en el cielo, no están, y por qué, otros que pensábamos no iban a estar, sí están. En el cielo habrá sorpresas. No conocemos las verdaderas intenciones de las personas, Tristemente, unos de los mejores hipócritas, somos nosotros los profesos cristianos. El carácter de Dios está en juego, y en esa fase, entenderemos que Dios es un juez justo, y que la persona que no está en el cielo, fué por decisión propia.

Justos y verdaderos son sus juicios [Apoc. 16:7; 19:2]. “Por lo cual Dios también le exaltó (a Jesús) hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre; para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla; de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para la gloria de Dios Padre.” [Filipenses 2:9-11]

3ra Fase – Juicio Ejecutivo. Después de terminar el Milenio, en la tercera venida de Jesús, resucitarán los impíos, “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” [Apocalipsis 20:15].

“Y cuando los mil años fueren cumplidos, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá para engañar a las naciones que están sobre los cuatro ángulos de la tierra, Gog y Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos, y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró. Y el diablo que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por siempre jamás. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo; y no fue hallado lugar para ellos. Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar dio los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el infierno fueron lanzados en el lago de fuego. Ésta es la muerte segunda. Y el que no fue hallado escrito en el libro de la vida fue lanzado en el lago de fuego”.[3]

“El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor”.[4]


Referencias

[1] Desarrollo de la doctrina del Santuario en la IASD

[2] Sefer Olam Magazine

[3] Apocalipsis 20:7-15.

[4] White,Ellen. El Conflicto de los siglos, p. 737.