La interpretación adventista sobre los "Hijos de Dios" de Génesis 6

“Aconteció que… viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.” (Génesis 6:1-4)

Este tema ha sido controversial para toda la cristiandad a través de los siglos. No son pocos aquellos que, influenciados por un escrito conocido como el “Libro de Enoc”, plantean que los hijos de Dios mencionados en Génesis 6 eran ángeles caídos que se unieron con mujeres humanas. La posición adventista respecto a este asunto por supuesto no se deja llevar por este tipo de escritos extra bíblicos, sino en un detallado estudio de las Escrituras mismas. Veamos a que conclusión llegamos.

Los hijos de Dios en otros pasajes bíblicos

Para despejar la identidad de estos hijos de Dios, debemos buscar otros versos que los mencionen.

A pesar de que Job llame a los ángeles “hijos de Dios”, no es menos verdad  destacar que la Biblia llama en mas versículos, a los justos, con este mismo título. Por ejemplo, Salmos 82:6,7 llama a gobernantes justos como “hijos del Altísimo” y de los injustos dice que “mueren como hombres”. Deuteronomio 14:1 identifica al pueblo de Dios como “hijos de Jehová”. Oseas 1:10 indica que a los israelitas se les llamara “hijos del Dios viviente”. Todos estos versículos son esenciales en el entendimiento de Génesis 6:1-4, ya que atribuyen el título de “hijos de Dios” a seres humanos.

¿Por qué hay un fuerte contraste entre los términos “hijos de Dios” y las “hijas de los hombres”?

¿Por qué Moisés utiliza dos títulos diferentes si se refiere en ambos casos a seres humanos? Este pasaje habla de la apostasía de los justos descendientes de Set, por lo que resultaría inapropiado utilizar los mismos términos para referirse a los justos y a los injustos. Algunos argumentan que en esos tiempos, el término “hijos de Dios” era usado solo en referencia de seres angélicos. Sin embargo, como hemos mostrado, la Biblia atribuye este mismo término a seres humanos justos. Génesis 11:5 llama a los injustos “hijos de los hombres”, lo que resulta de gran valor para interpretar quienes son las hijas de los hombres.

Los hijos de Dios y las hijas de los hombres ¿Dieron como resultado gigantes?

“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.” (Génesis 6:4)

Vemos que en estos pasajes, la palabra utilizada para describir el resultado de la unión entre hijos de Dios e hijas de hombres fue “gigante”. Sin embargo, el idioma hebreo utiliza la palabra הַנְּפִלִ֞ים “nephilim” de la cual no existe un unánime consenso en cuanto a su significado. Algunos sugieren que su real traducción es “maravillas” y otros prefieren utilizar términos como “hombres de renombre” o “poderosos hombres de antaño”. Aunque la traducción correcta fuera “gigantes” esto no representa ninguna evidencia a favor de la postura que sugiere que fueron resultados de relaciones entre ángeles y mujeres humanas. Resultaría igualmente ilógico que proponer que Goliat y sus hermanos tenían por padre a un ángel.

El diluvio en el entendimiento de los “hijos de Dios”

Aquellos que creen que los hijos de Dios son ángeles, indican que solo su postura responde el porqué Dios decidieron borrar de la faz de la tierra a toda la humanidad y comenzar desde cero. Argumentan que solo la unión entre ángeles y mujeres humanas podía ser tan atroz, que representaría la única justificación por la cual Dios destruiría al mundo. Sin embargo, el contexto nos lleva hacia otra conclusión. Abramos nuestras Biblias en Génesis 6:3 y veamos quienes eran los verdaderos causantes de la inmoralidad:

“No contenderá mi Espíritu con el hombre…”

Ahora leamos Génesis 6:5:

“Vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra…”

Y Génesis 6:7:

“Y dijo Jehová: Borrare de la faz de la tierra al hombre que he creado…”

Como podemos ver, en el contexto de Génesis 6 no existe la más mínima alusión a no humanos. Lo protagonistas de este drama son solamente “hombres”.

Génesis 5 en la comprensión de Génesis 6

Génesis 5 y Génesis 6 son una narración enteramente unificada. Génesis 5 describe la genealogía de todos los descendientes de Set hasta Noé. Después nos pasamos al capítulo 6 y nos damos cuenta que solo quedo Noé de entre los justos. Surge entonces la pregunta obvia ¿Qué paso con todo el resto de los justos? La única respuesta satisfactoria es que se unieron con los inicuos, y de hecho es lo que vemos en Génesis 6:1-4. Resultaría inverosímil que Moisés no haya registrado lo que sucedió con los justos descendientes de Set. Por tanto, para entender el contexto de Génesis 6, es vital la narración de Génesis 5.

Conclusión

La evidencia bíblica es lo suficientemente explícita como para afirmar que Génesis 6 habla de una apostasía de los descendientes de Set, a los que atribuye el título de “Hijos de Dios”. Aunque algunos eruditos de las Escrituras han interpretado dichos pasajes como alusiones a “ángeles caídos”, el contexto es sumamente claro. La postura adventista sobre este asunto goza por tanto de fuerte sustento bíblico.