Historia de la Biblia en Español

La región geográfica de lo que hoy es España es una región mencionada desde muy temprano en la Biblia. Si nos remontamos al Antiguo Testamento, se menciona con alguna frecuencia una región lejana y rica en minerales denominada Tarsis. Aunque se han considerado diferentes sitios como ubicación de esa ciudad, una de las ubicaciones más probables ha sido Tartessos, en España. También la mención en Abdías 20 a Sefarad ha sido tradicionalmente considerada como una mención a España, por lo cual los judíos provenientes de España han recibido la denominación de judíos sefardíes. De lo que no cabe duda es de la mención expresa a España hecha por el apóstol Pablo en Romanos 15:24, 28, donde manifiesta su deseo de visitar Roma de paso para España.

No obstante lo anterior, indagar acerca de lo que ha sido la historia de la traducción de la Biblia en español es una tarea que muy pocos se han animado a realizar, así que la bibliografía sobre el tema es escasa. Cada uno de los principales diccionarios bíblicos en castellano—tanto los escritos originalmente en español como los traducidos de otras lenguas—dedican una sección a las versiones castellanas de la Biblia, pero como es de esperarse en un diccionario, su contenido es apenas un vistazo rápido de las diferentes versiones y traducciones.

Como resultado de la escasa investigación publicada sobre el tema, no existe una obra dedicada por entero al estudio de todas las versiones castellanas de la Biblia desde sus comienzos hasta la época actual. Tampoco se conoce de investigaciones en marcha actualmente con el objetivo de presentar un estudio detallado y completo de la traducción de la Biblia en nuestro idioma. Hay que reconocer que sí existen trabajos monográficos, especialmente sobre la versión de Casiodoro de Reina, que es la que ha gozado de mayor aceptación entre los creyentes latinoamericanos, especialmente durante el siglo XX.

La importancia de conocer la historia de la Biblia en español no puede dejar de enfatizarse. La Biblia ha marcado la historia de la humanidad y de las diferentes naciones que hoy la componen. España y los países latinoamericanos no han sido la excepción. Se han publicado estudios acerca de la influencia de la Biblia en Cervantes y en su obra Don Quijote de la Mancha. El estudio más conocido es el de Juan Antonio Monroy, La Biblia en el Quijote. Nuestra lengua y nuestra cultura española han sido influenciadas directa e indirectamente por la Biblia.

La Biblia ha sido también el libro de cabecera de personajes importantes de la historia y de las culturas iberoamericanas, como la premio Nobel Gabriela Mistral, para citar sólo un ejemplo. El impacto que hoy mismo está ejerciendo la Biblia en el mundo hispanoamericano es impresionante. Latinoamérica es una de las regiones del mundo en las que más está creciendo el cristianismo bíblico. Todo aquel que quiera entender este fenómeno no puede dejar de lado la historia de la Biblia en español, libro que marca la pauta del gran avance evangelístico actual.

Una característica que emana del estudio de la historia de la Biblia en español es la interrelación directa o indirecta que han tenido los traductores, editores y comités que han trabajado en las diferentes versiones, lo cual ha creado una tradición de traducción bíblica en español que el lector de la Biblia en los tiempos modernos no puede ignorar, máxime cuando se intenta crear un debate artificial a favor y en contra de algunas versiones. Entender y trazar el hilo de la tradición que la traducción bíblica en español tiene desde tiempos antiguos—y anteriores a muchas lenguas modernas—será una ayuda valiosa para todo aquel que hoy quiera entender la trascendencia de las versiones antiguas y la razón de ser de las versiones modernas.

Versiones de la Biblia en español

Las porciones traducidas por Aimerich Malafaida
Tal vez los textos bíblicos más antiguos de la Biblia en traducción al español son los de Aimerich Malafaida en el siglo XII. Este personaje, que afirma ser Arcediano de Antioquía y de quien se dice llegó a ser tercer patriarca de Antioquía, inserta varios textos bíblicos en una descripción de un viaje que hizo a Palestina y que se denomina la Fazienda de Ultramar. La descripción del viaje está dirigida a Raimundo, quien era arzobispo de Toledo y murió en 1151.

El libro de Salmos traducido por Hernán Alemán
Hernán «El Alemán» (1266–1272), obispo de Astorga, en la provincia de León, España, tradujo el libro de los Salmos al castellano en el siglo XII.

Las Biblias romanceadas
Las primeras versiones de la Biblia en español son las llamadas Biblias romanceadas o Biblias escurialenses, nombre que se le da a unos códices que reposan hoy en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial, en España. Son manuscritos del siglo XIII aunque reflejan probablemente un español del siglo XII. Estos códices son los primeros ejemplos de la literatura española en prosa. El nombre de «romanceadas» les viene de que son textos en lengua «romance», o sea, en una lengua producto de la evolución del latín vulgar, en este caso el español. Por otra parte, el nombre de «escurialenses» les viene del lugar donde se encuentran los códices, o sea, como ya se ha dicho, el Monasterio de El Escorial.

La Biblia prealfonsina
El nombre específico de Biblia prealfonsina se le da a dos de los manuscritos escurialenses del siglo XIII, Ms. I-j-6 y I-j-8 de El Escorial, que son una traducción de la Biblia al español, trabajo que se basó en la Vulgata latina y en las lenguas originales. A esta Biblia también se le denomina Biblia medieval romanceada. En 1927 se hizo una edición de esta Biblia a cargo de Américo Castro, conteniendo los manuscritos escurialenses I-j-3, I-j-8 y I-j-6. Fue publicada por la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, en la Colección Biblioteca del Instituto de Filología. Venía con cinco grabados y constaba de 285 páginas.

La Biblia Alfonsina
La Biblia Alfonsina, publicada en 1280, es una Biblia que era parte de un proyecto más amplio denominado Grande e general estoria, compuesto de cinco volúmenes. Este proyecto fue patrocinado por el rey Alfonso X el Sabio, llamado así, entre otras razones, porque fue promotor de la Escuela de Traductores de Toledo y de otra obra en español denominada Estoria de España. La Biblia Alfonsina es una traducción de la Vulgata y muestra influencia de la Biblia prealfonsina.

La Biblia de Alba
La Biblia de Alba es solamente una traducción del Antiguo Testamento, la Biblia de los judíos. Esta traducción fue realizada por un erudito judío de nombre Moisés Arragel, natural de Guadalajara, España. La traducción se llevó a cabo por encargo de don Luis González de Guzmán, gran maestre de la orden de Calatrava. Don Luis González de Guzmán le encargó al erudito judío que realizara la traducción contando con la asesoría de dos teólogos católicos, sus primos Fray Arias de Encinas, del convento franciscano de Toledo, y D. Vasco de Guzmán, arcediano de la catedral de Toledo. El deseo del gran maestre era que la traducción llevara comentarios e ilustraciones. En un principio el erudito judío se negó aduciendo que la tarea era demasiado difícil, que él no era digno de tal encargo, que a los judíos no les era permitido hacer imágenes y que las creencias de católicos y judíos eran diferentes. Incluso llegó a sugerir que la obra se le encomendara a eruditos católicos. Sin embargo, el gran maestre, personaje de mucho poder, no desistió—y decidió cambiar los términos del ofrecimiento en el sentido de que obligó al erudito judío mediante una orden escrita a que hiciera la traducción. El erudito tendría plena libertad en su trabajo de traductor; los comentarios correrían a cargo de los teólogos católicos y las ilustraciones las harían pintores de Toledo bajo la supervisión de Fray Arias.

La traducción dio comienzo en 1422 y duró ocho años. La obra empieza con una introducción en la que se invoca a Dios, se hace mención al patrocinador, el gran maestre de Calatrava, y a los teólogos católicos don Vasco de Guzmán y Fray Arias, y se transcriben las cartas en las que se le hace el ofrecimiento y una explicación acerca de cómo se realizó la traducción. Luego viene una presentación del texto bíblico donde se hace una aclaración acerca de las dificultades que representa la traducción del hebreo al español. A continuación sigue un glosario de términos latinos y hebreos para ayudar al lector. La introducción termina con el discurso que pronunció el erudito judío al hacer entrega de la obra y con las palabras de agradecimiento de Fray Arias para el erudito judío. La obra completa consta de 513 páginas y 334 ilustraciones.

El nombre dado a esta obra, Biblia de Alba, se debe a que esta Biblia está en posesión de los Duques de Alba de Tormes, una familia de la nobleza española, quienes la mantienen al cuidado de la Fundación Casa de Alba en el Palacio de Liria en Madrid, España.

La Biblia de Alfonso V
El rey Alfonso V de Aragón, quien gobernó además varias partes de Italia (Nápoles, Sicilia y Cerdeña) vivió entre 1416 y 1458. Este rey europeo patrocinó muchos proyectos culturales, entre los cuales está una traducción del Antiguo Testamento al español (con excepción del libro de Eclesiastés). No se sabe quién hizo la traducción, sólo que se tradujo del hebreo y latín al español. El padre Scio de San Miguel afirmaba que un ejemplar de esta Biblia se encuentra en la biblioteca del monasterio de El Escorial en España.

La Biblia del rabino Salomón
Plutarco Bonilla (1998) menciona brevemente una Biblia atribuida «al rabino Salomón», publicada en 1420. Ni Bonilla ni ningún otro documento conocido dan información más completa acerca de esta Biblia ni de quién pudo ser el mencionado rabino Salomón, pero puede tratarse del famoso escritor judío Salomón Haleví, rabino mayor de Burgos, quien se convirtió al catolicismo en 1390. Su nombre en español fue Pablo de Santa María. Después de su conversión ocupó los cargos de canciller de Castilla, nuncio del papa Benedicto XIII en la corte de Castilla y obispo de Burgos.

El Nuevo Testamento de Martín de Lucena
Don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, famoso militar y escritor español, patrocinó la que quizás fue la primera traducción del Nuevo Testamento del griego al español. La obra fue llevada a cabo en Toledo en 1450 por el converso judío Martín de Lucena. El erudito judeocristiano fue objeto de persecución por parte de la Inquisición debido a lo cual tuvo que marcharse a Sevilla, y de allí a Puebla de Montalbán, España, para posteriormente escapar a Roma. De su trabajo se conservan la traducción de los Evangelios y las Epístolas de Pablo en la biblioteca del monasterio de El Escorial, en España.

El Nuevo Testamento de Francisco de Enzinas
En 1543 se publicó en la imprenta de P. Mierdman en Amberes, Países Bajos, el Nuevo Testamento traducido por Francisco de Enzinas. Esta traducción fue hecha directamente del griego, usando como base el texto griego de Erasmo de Róterdam. Francisco de Enzinas nació en la población de Burgos, España, en 1520. Fue uno de los primeros españoles en convertirse a la causa de la Reforma Protestante. Este erudito español estudió en la Universidad de Alcalá de Henares. Al salir de España continuó su formación en las universidades de París, Lovaina y Wittenberg. En Wittenberg conoció a Melachton, el cual lo animó a traducir la Biblia al español. Tradujo algunos textos del Antiguo Testamento, pero su obra principal fue la traducción del Nuevo Testamento. Dedicó su traducción al emperador Carlos V, con quien se entrevistó y a quien le entregó personalmente una copia de la traducción. A instancias de Pedro de Soto, confesor del emperador, fue arrestado en Bruselas y su traducción fue prohibida por la Inquisición. Entre sus muchas actividades y obras, se destaca el hecho de haber sido profesor de griego en la Universidad de Cambridge, Inglaterra.

En su dedicatoria al emperador Carlos V, Francisco de Enzinas menciona las tres razones que lo llevaron a realizar su traducción: la seguridad de que haciendo la traducción se rendía un servicio a Dios y al mundo cristiano, la honra que traería la traducción a la nación española, quien se había visto privada injustamente de traducciones en la lengua nacional, y el hecho de que el autor consideraba que no estaba violando ninguna ley al hacer la traducción. Francisco de Enzinas murió en Estrasburgo, Francia, en 1552.

La Biblia de Ferrara
En 1553 los judíos portugueses Duarte Pinel y Gerónimo Vargas tradujeron el Antiguo Testamento al castellano. Esta traducción tenía lugar en el ducado de Ferrara, Italia, y por esa razón se denomina Biblia de Ferrara. Los duques de Ferrara habían dado protección a los judíos portugueses y españoles que habían sido expulsados de España y posteriormente de Roma y Nápoles. Los nombres judíos de los traductores son Abraham Usque para Duarte Pinel y Yom Tob Atias para Gerónimo Vargas. Esta Biblia es una traducción muy literal del hebreo al castellano. El nombre de Dios se traduce «.A.»—haciendo referencia probablemente a Adonai, palabra hebrea para «Señor». También cuando aparece la palabra «Dios» se escribe sin la s: «Dio». Al parecer se hicieron dos ediciones, una dedicada al duque de Ferrara y otra a la dama judía Gracia Nacy.

Un rasgo particular que aparece en la portada de esta Biblia es que menciona que la traducción fue «vista y examinada por la Santa Inquisición», lo que es muy dudoso dado que esa institución estaba en contra de la traducción de la Biblia al castellano. Tal vez la aparición de esa frase fue un recurso para evitar la persecución y facilitar la distribución.

La traducción de Juan de Valdés
Juan de Valdés fue un humanista español nacido en 1509 en la población de Cuenca, España. Tradujo el Evangelio de Mateo y las Epístolas de Pablo, usando el texto griego de Erasmo. También tradujo del hebreo el libro de los Salmos.

Juan de Valdés era miembro de una familia española muy distinguida, tanto que su hermano Alfonso de Valdés llegó a ser secretario del emperador Carlos V. Estudió en la Universidad de Alcalá de Henares y fue elogiado por Erasmo, con quien sostuvo correspondencia.

Era un erudito de la lengua española y escribió en Nápoles el Diálogo de la Lengua, calificado por muchos lingüistas como uno de los primeros textos gramáticos de la lengua española que se ocupa de aspectos de etimología, ortografía y orígenes del español.

Juan de Valdés murió en 1541 en Nápoles, Italia.

El Nuevo Testamento y los Salmos de Juan Pérez de Pineda
Juan Pérez de Pineda nació en la población de Montilla, provincia de Córdoba, España, aproximadamente en el año 1500. Fue rector del Colegio de la Doctrina de la ciudad de Sevilla, una de las ciudades más importantes del mundo en esa época y sede principal del protestantismo español, donde hizo amistad con Casiodoro de Reina y otros simpatizantes del luteranismo. Una vez que se desató la persecución contra ellos por parte de la Inquisición, Juan Pérez huyó a Ginebra, Suiza. La Inquisición española quemó su efigie en Sevilla en 1560. En Ginebra tradujo los Salmos del hebreo al español y dedicó su traducción a la hermana del emperador Carlos V, María de Hungría, quien para esa época era regente de los Países Bajos. Luego tradujo el Nuevo Testamento sirviéndose de los trabajos previos hechos por Francisco de Enzinas y Juan de Valdés. Con el fin de burlar a la Inquisición, este Nuevo Testamento apareció como impreso en Venecia, pero en realidad fue impreso en Ginebra, en la imprenta de Jean Crespin en 1556. Este Nuevo Testamento logró distribuirse en España gracias al trabajo de otro simpatizante de la reforma, Julián Hernández, apodado «Julianillo» porque era de baja estatura y tenía una pequeña joroba. Julianillo, tipógrafo y corrector de pruebas, disfrazado de cuidador de mulas metió de contrabando muchos ejemplares de este Nuevo Testamento escondidos en toneles, hasta que fue apresado y condenado a morir en la hoguera por la Inquisición en Sevilla.

Juan Pérez de Pineda murió en París en 1567, dejando su fortuna para que sirviera a la causa bíblica en lengua española.

Las traducciones antiguas de los Evangelios
En el monasterio de El Escorial en España se encuentra una traducción de los cuatro Evangelios titulada Nova traslación e interpretación de los cuatro Evangelios atribuida a Juan de Medina, a quien también se conoce con los nombres de Juan Robles o Diego Robles, monje de Montserrat quien vivió entre los años de 1492 y 1572. Otra traducción de los Evangelios la realizó el fraile jerónimo José de Sigüenza, quien vivió entre 1544 y 1606.

La traducción antigua de los libros sapienciales
Fray Luis de León nació en 1528 en la población de Belmonte, provincia de Cuenca, España. Fue un clérigo, catedrático, poeta y humanista muy conocido y respetado en el campo de las letras españolas. Tradujo el Cantar de los Cantares (1561), Job, Salmos y Proverbios. Su traducción le acarreó problemas con la Inquisición a tal punto que estuvo cuatro años preso en la cárcel debido a su traducción de textos bíblicos. Este hecho ocasionó que su producción bíblica en español no fuese más copiosa. Murió en 1561 en la población de Madrigal de las Altas Torres, provincia de Ávila, España.

La Biblia de Casiodoro de Reina
Casiodoro de Reina nació en la población de Montemolín, provincia de Badajoz, España, en 1520. Se hizo monje en el monasterio de San Isidoro del Campo en la ciudad de Sevilla. En ese monasterio empezó a leer la traducción del Nuevo Testamento de Juan Pérez de Pineda y a discutir las obras de los principales líderes de la Reforma Protestante introducidas de contrabando en España. Casiodoro de Reina se conviertió en el líder de los simpatizantes de la Reforma en el monasterio; finalmente casi la totalidad de los monjes se unieron a la causa de la Reforma. También un grupo de laicos de la ciudad de Sevilla se conviertieron a la causa de la Reforma o simpatizaron con ella. Este hecho fue prontamente notado por la Inquisición hasta el punto de desatar una tenaz persecución en la ciudad contra todo aquel que simpatizara con la causa de la Reforma. Esto obligó a Casiodoro de Reina, y a otros muchos monjes con él, a huir a Ginebra, Suiza, en 1557.

En Ginebra, Casiodoro de Reina observó mucha rigidez entre los protestantes de esa ciudad y decidió viajar a Inglaterra, donde fue acogido por la reina Isabel I, quien le suministró una iglesia en la que se reunían los protestantes de habla española. Durante su estadía en Inglaterra, Casiodoro de Reina empezó la traducción de la Biblia completa al español. En Inglaterra, espías de la Inquisición y del propio rey Felipe II de España desataron una persecución contra él. A esto se sumó la enemistad con los protestantes de habla francesa en Inglaterra, con los cuales no había tenido buenas relaciones en Ginebra, quienes emprendieron una campaña de difamación contra Casiodoro de Reina. Se vio obligado a salir de Inglaterra y viajar a Amberes, Países Bajos. Luego se estableció en Fráncfort, donde continuó la labor de traducción. En 1567 terminó allí la traducción del Antiguo Testamento. Ese mismo año se publicó en Heidelberg un libro en que denunció las actividades de la Inquisición en España, titulado Las malas artes de la Inquisición en España. Estaba escrito en latín bajo el seudónimo de Reginaldus Gonsalvius Montanus. Ese libro se tradujo prontamente al alemán, al francés y a otras lenguas europeas. La Biblia completa se publicó en Basilea en 1569. Fue la primera Biblia completa que se publicó en español. Esta traducción se compuso de tres partes: la introducción, el Antiguo Testamento, con los libros apócrifos incluidos dentro de él, y el Nuevo Testamento. Antes de cada capítulo se mostró un resumen de este, y al margen llevó escritas muchas referencias y variantes. El impresor de la Biblia de Casiodoro de Reina fue Tomás Guarín, quien imprimió 2.600 ejemplares en su propio taller. Había en Basilea otro impresor de libros pequeños, Samuel Apiario, quien usaba como logotipo de sus trabajos la imagen de un oso. Apiario dejó de usar ese logotipo, pero a Casiodoro de Reina le gustó y le pidió permiso a Apiario para hacerlo imprimir por Guarín en la portada de su traducción, en la que también aparece el texto de Isaías 40:8, «La palabra del Dios nuestro permanece para siempre». Esa es la razón por la que esta Biblia se conoce también como «La Biblia del oso». Esta Biblia por varios siglos fue la única Biblia protestante completa en español. Su lenguaje del Siglo de Oro español le ha valido elogios de la crítica literaria, como el de Marcelino Menéndez Pelayo, reconocido crítico español.

Casiodoro de Reina se sirvió de diversas fuentes para realizar su traducción, algunas de las cuales menciona en la introducción, o «Amonestación al lector». Otras fuentes no las menciona por temor a la Inquisición, pero se nota que fueron usadas por él en su trabajo. Los textos básicos en los que se basó fueron los textos en hebreo y griego de los que se disponían en la época, el texto hebreo masorético y el texto griego de Erasmo de Róterdam. Además de esos textos usó la versión latina hecha en Lyon en 1528 por Sanctes Pagnini, la Biblia de Ferrara, la Biblia latina de Zúrich y la Biblia latina de Castellion, que tenía «Jehová» en lugar de «Señor» como traducción del nombre divino. Aunque no lo menciona por temor a la Inquisición, ya que figuraban en el índice de libros prohibidos, se sirvió también de las traducciones españolas de Francisco de Enzinas, Juan Pérez y Juan de Valdés. Reina quería que su Biblia fuera aceptada por la iglesia católica y el gobierno español, tanto que su traducción tiene los mismos libros y sigue el mismo orden que la Biblia Vulgata latina, confirmados por el Concilio de Trento. En la Biblia, Casiodoro de Reina transcribe las reglas del Concilio de Trento referentes a los libros prohibidos. Desafortunadamente, la iglesia católica y el rey de España no sólo no aceptaron la traducción, sino que la prohibieron y persiguieron. El rey de España puso precio a la cabeza de Casiodoro de Reina y fue uno de los pocos a los que se les condenó con el título no sólo de hereje sino de «heresiarca», o maestro de herejes. Su imagen fue quemada por la Inquisición en un «auto de fe» celebrado en Sevilla en 1562. Todos sus escritos fueron puestos en el índice de libros prohibidos por la iglesia católica.

Casiodoro de Reina se estableció en Amberes y vivió allí hasta 1585, cuando la ciudad fue tomada por el rey de España, Felipe II. Él huyó a Fráncfort, donde vivió ocho años trabajando en un negocio de sedas de su propiedad hasta su muerte en 1594. En 1622 se realizó una nueva impresión de esta Biblia, sin cambios.

Es de anotar que la traducción de Reina marcó un hito importante en la traducción bíblica mundial, pues fue una de las primeras traducciones de la Biblia a un idioma europeo. Se publicó muchos años antes de la versión inglesa del Rey Jacobo, denominada en inglés The King James Version.

La Biblia Reina-Valera
Cipriano de Valera nació en la población de Fregenal de la Sierra, provincia de Badajoz, España, en 1532. Al igual que Casiodoro de Reina, de quien fue paisano y amigo, estudió en la Universidad de Sevilla e ingresó en el monasterio de San Isidoro del Campo en Sevilla, donde se hizo simpatizante de las doctrinas de la Reforma. Fue miembro del grupo de frailes que huyó del monasterio de San Isidoro del Campo de Sevilla rumbo a Ginebra, Suiza, debido a la persecución de la Inquisición. Cipriano de Valera fue discípulo de Calvino, de quien fue un fiel seguidor, hasta el punto de ser el primero en traducir al español la obra de Calvino Instituciones de la religión cristiana. Se radicó en Inglaterra, donde fue profesor de las universidades de Oxford y Cambridge. Murió probablemente en Londres en 1602.

Cipriano de Valera publicó dos años después de la muerte de Casiodoro de Reina una revisión del Nuevo Testamento, y luego en 1602 la Biblia completa. Esta Biblia es llamada «La Biblia del cántaro» porque en la portada aparece un hombre con un cántaro en la mano regando una planta y la frase de Pablo en 1 Corintios 3:6: «Yo planté, Apolos regó». Para entender en qué consistió la revisión debemos mencionar que la traducción de Casiodoro de Reina tenía como propósito ser una Biblia en lengua española para que pudiera ser leída por miembros de todas las tendencias de la Reforma Protestante y también por los católicos. Casiodoro quería que su traducción fuera aceptada por la iglesia católica, por lo cual la traducción de Casiodoro incluía los mismos libros y en el mismo orden que la Biblia Vulgata, como mencionamos antes. Las notas y referencias en los libros canónicos incluían notas y referencias de estos a los libros apócrifos cuando así era el caso. En suma, la traducción de Casiodoro pretendía ser una Biblia para todos los hablantes de lengua española, de todas las confesiones religiosas.

En la revisión de Cipriano de Valera, la Biblia de Casiodoro de Reina se acerca al modelo de Biblia de uso de los protestantes. No aparece el nombre de Casiodoro de Reina en la portada de la Biblia, aunque sí en la introducción. Cipriano de Valera quitó todo lo que Reina había puesto de la Septuaginta o de la Vulgata. Sacó los libros deuterocanónicos del Antiguo Testamento y los puso entre los dos testamentos, aclarando al final que esos libros eran «apócrifos». Valera eliminó también las notas y referencias que Casiodoro de Reina había puesto en los libros canónicos que hacían mención a los libros apócrifos. En cuanto al texto bíblico en general, son muy pocos los cambios que realizó Valera en su revisión, dejando el texto de la traducción de Casiodoro de Reina casi sin modificación alguna.

Esta revisión de la Biblia de Casiodoro de Reina se menciona algunas veces como la traducción de Cipriano de Valera, sin reconocer que es obra de Casiodoro de Reina. Por otra parte, se ha dado en llamar Biblia Reina-Valera dentro de la comunidad protestante, y ha sido por siglos la versión de la Biblia más leída y aceptada en el mundo protestante de habla española.

Esta Biblia ha sido reimpresa y revisada varias veces. La primera reimpresión se hizo en 1625.
En 1831 la Sociedad Bíblica de Glasgow, Escocia, publicó una revisión del Nuevo Testamento con cambios ortográficos. Esa misma revisión se reimprimió en 1845 con algunas pocas actualizaciones en el vocabulario, y luego en 1849 y en 1865.

La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera publicó en 1858 el Nuevo Testamento con la ortografía revisada y algunos cambios textuales. Esa misma edición del Nuevo Testamento se reimprimió en 1860, 1865 y 1867.

La primera edición de la Biblia Reina-Valera sin los libros apócrifos se realizó en 1862. Esta revisión fue obra de Lorenzo Lucena Pedroza, nacido en Aguilar de la Frontera, provincia de Córdoba, España, en 1807. Estudió en Sevilla y Córdoba, España, y en Inglaterra, donde fue profesor de la Universidad de Oxford. Era misionero de la Iglesia Anglicana, donde sirvió en diversos cargos, casi todos relacionados con el trabajo entre los hablantes de lengua española. La revisión de Lucena fue patrocinada por la Sociedad para la Promoción del Conocimiento Cristiano, una institución de la Iglesia Anglicana. Además de quitar los libros deuterocanónicos, hizo una revisión de la ortografía de todo el texto en español. Esta revisión fue reimpresa en 1863, 1866, 1869 y 1876. Se hizo una revisión de la ortografía y se le añadieron referencias en 1870 por parte de E.B. Cowel de la Universidad de Cambridge y de George Alton, misionero metodista en España.

En 1865 la Sociedad Bíblica Estadounidense patrocinó una revisión de la Reina- Valera, la cual estuvo a cargo en mayor medida por Henry B. Pratt, un misionero norteamericano en Bogotá, Colombia, con colaboración del español Ángel H. de Mora. Esta revisión se apega estrictamente al Textus Receptus (denominación que se le da al texto griego del Nuevo Testamento publicado inicialmente por Erasmo de Róterdam), colocando en letra cursiva toda palabra que no es traducción literal de los idiomas originales. Esta revisión tuvo al menos nueve reimpresiones en el período comprendido entre 1870 y 1905.

La primera revisión de la Biblia Reina-Valera en el siglo XX fue hecha en 1909. El Antiguo Testamento fue revisado por Juan B. Cabrera (1837–1916) y Cipriano Tornos (1833–1918). Las notas estuvieron a cargo de Segundo Sabio, pastor presbiteriano y agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera en Madrid. Esta revisión captó la aceptación de las iglesias evangélicas de España y Latinoamérica, y es aún la revisión preferida por muchos evangélicos.

La siguiente revisión a la Biblia Reina-Valera fue publicada en 1960. Esta revisión fue hecha bajo los auspicios del famoso biblista Eugene Nida, en ese entonces secretario de traducciones de la Sociedad Bíblica Estadounidense. El equipo de revisión estaba conformado por Juan Díaz (México), Honorio Espinosa (Chile), Francisco Estrello (México), Alfonso Lloreda (Colombia), Enrique Parra (Colombia) y Alfonso Rodríguez (Cuba). El trabajo de revisión duró nueve años, desde 1951 hasta su publicación en 1960.

Esta es la versión preferida por los evangélicos de Latinoamérica y España. La revisión se ciñó mayormente al Texto Masorético del Antiguo Testamento y al Textus Receptus.

La Biblia Reina-Valera ha tenido otras revisiones después de la de 1960. Las más importantes han sido la Reina-Valera, revisión de 1977, la Reina-Valera Actualizada y la Reina-Valera, revisión de 1995. La Reina-Valera, revisión de 1977, fue patrocinada por la editorial CLIE de España y publicada inicialmente por la Sociedad Bíblica Internacional.

La Reina-Valera, revisión de 1989, fue patrocinada por la Editorial Mundo Hispano de El Paso, Texas, EE. UU., y se realizó bajo la dirección del Dr. Moisés Chávez, experto hebraísta peruano. Se basa en la revisión de 1909, pero consulta además los textos en hebreo, arameo y griego más actuales. También actualizó extensamente el vocabulario.

La revisión de 1995, realizada por un comité de revisores de las Sociedades Bíblicas Unidas, actualizó extensamente la redacción, el vocabulario y la ortografía de la versión. También se mantuvo el nombre «Jehová» para referirse al nombre divino. Se ha publicado, además, una edición de estudio, también patrocinada por las Sociedades Bíblicas Unidas.

En 2001, la Sociedad Bíblica Iberoamericana publicó la Biblia Textual Reina Valera. Se trata de una edición crítica en la que se corrige el texto de esta Biblia, valiéndose de una base textual actualizada. Hasta ahora se ha publicado el Nuevo Testamento, pero el Antiguo Testamento está en sus etapas finales y está próximo a publicarse.

La Biblia del padre Scío de San Miguel
Felipe Scío y Riaza o Felipe de San Miguel fue un sacerdote católico nacido en la población de Balsaín, provincia de Segovia, España, en 1738. Perteneció al alto clero español, relacionándose con la nobleza española desde su nacimiento. Estudió en Roma y dominaba magistralmente el latín, el griego y el hebreo. La obra le fue encomendada por el rey Carlos III de España y fue completada bajo el reinado de su hijo Carlos IV, quien apoyó el proyecto. El Nuevo Testamento fue publicado en Valencia en 1790 y la Biblia completa en 1793. Felipe Scío contó con la ayuda de un grupo de sacerdotes españoles, entre los que destaca Benito Feliú de San Pedro, quien dirigió la impresión.

La traducción es del texto de la Biblia oficial de la iglesia católica, la Vulgata, al español, pero cotejando los textos en hebreo y griego como se demuestra en las notas de esta Biblia. Esta versión emplea un modelo de traducción muy literal.

De esta Biblia se hicieron muchas reimpresiones y ediciones, tanto en España como en Latinoamérica.

La editorial Edicep de Valencia, España, publicó en 1994 una revisión de esta Biblia con el nombre de Biblia Americana San Jerónimo. Esta revisión fue dirigida por el sacerdote católico Jesús María Lecea, quien revisó completamente la obra cotejándola con los textos en hebreo y griego; también revisó la redacción y vocabulario, produciendo una edición en español latinoamericano. Se proyecta publicar una edición adaptada para España.

La Versión Moderna
Henry B. Pratt nació en la población de Darién, estado de Georgia, Estados Unidos, en 1832. Estudió en la Universidad de Oglethorpe en Atlanta, Georgia, y en el Seminario Teológico de Princeton. Fue misionero presbiteriano en Colombia y en México. Como misionero en Colombia trabajó en labores educativas fundando una escuela nocturna, siendo así el precursor de los «colegios americanos», famosos en ese país por su calidad educativa. Estando en la ciudad de Bucaramanga, Colombia, comenzó la traducción de la Biblia directamente de los textos en las lenguas originales. Se sirvió también en su trabajo de las traducciones de Casiodoro de Reina, del padre Scío de San Miguel, la de Torres Amat y de la Versión Autorizada en inglés, conocida como la del rey Jacobo. La Sociedad Bíblica Estadounidense la publicó en 1893. A pesar de su excelente calidad no pudo desplazar a la versión Reina-Valera, y se dejó de publicar en 1929. Pratt murió en la casa de su hijo en Hackensack, New Jersey, en 1912, cuando realizaba una revisión de su traducción.

La Biblia de José Petisco y Félix Torres Amat
José Petisco y Félix Torres Amat fueron dos sacerdotes católicos. José Petisco nació en la población de Ledesma, en la provincia de Salamanca, España, en 1724. Este sacerdote jesuita estudió lenguas bíblicas en Lyon, Francia, y fue profesor de Biblia en Córcega y Bolonia, Italia. En Italia, dio comienzo en 1786 a la traducción de la Biblia basado en el texto de la Vulgata. Con la traducción casi finalizada, regresó a España en 1798 y murió en 1800 en la misma ciudad donde nació.

Félix Torres Amat nació en la población de Sallent Bagés, Barcelona, España, en 1772. Estudió en Alcalá de Henares, Tarragona y Madrid. Era experto en idiomas, incluidas las lenguas bíblicas. Dio comienzo a la traducción de la Biblia en 1823 basado en el texto de la Vulgata. La Biblia completa apareció en 1825.

La traducción es de fácil lectura y viene con buena cantidad de notas y glosas explicativas. De esta Biblia se han hecho numerosas ediciones y reimpresiones, y se sigue usando actualmente.

La Biblia de Mariano Galván Rivera
Mariano Galván Rivera nació en 1791 en la población de Tepotzotlán, estado de México, México. Fue comerciante en libros, impresor y editor. Es famoso por la publicación del Calendario Galván.
Mariano Galván Rivera tradujo la Biblia del francés al español, ayudado por un equipo de ocho sacerdote católicos. La Biblia que usó era la llamada «Biblia de Vence» en el idioma francés. Esta Biblia era una traducción al francés de 1672 de la Vulgata, trabajo realizado por Louis de Sacy, compilada por Louis de Carrières y editada por el abate de Vence en 1748, de quien recibe su nombre. La obra consta de 25 tomos. Galván Rivera murió en ciudad de México en 1876.

El Nuevo Testamento de Guillermo Rule
Guillermo H. Rule fue un misionero inglés que vivió en Cádiz, España, y fundó allí la primera iglesia evangélica de los tiempos modernos. Rule publicó en 1841 en Gibraltar los cuatro Evangelios, primera parte de una traducción del Nuevo Testamento del griego al español. Luego publicó en Londres en 1841 la segunda parte, que constaba de los libros de Hechos a Corintios. Finalmente, publicó en 1880, también en Londres, la tercera parte, que constaba de los libros de Gálatas a Apocalipsis, completando así todo el Nuevo Testamento.

El Nuevo Testamento Las Escrituras del Nuevo Pacto
Juan Calderón nació en Villafranca de los Caballeros, provincia de Toledo, España, en 1791. Estudió en Alcázar de San Juan y en Lorca, provincia de Murcia, España. Debido a sus ideas liberales fue perseguido, y en 1853 tuvo que huir a Francia, donde se convirtió al protestantismo. Luego viajó a Londres, donde tradujo del griego al español el Nuevo Testamento, que se publicó en forma póstuma en 1858 en Edimburgo, Escocia, por Guillermo Norton, quien también participó en la traducción. Este Nuevo Testamento es muy literal; en él la palabra «bautizar» se traduce «sumergir» y la palabra «bautismo» se traduce «inmersión». Por esta razón se le llamó «la versión bautista». La primera edición se realizó en Edimburgo, Escocia, en 1858, y una segunda edición se realizó en Barcelona en 1870. Se reimprimió en 1916 por la Casa Bautista de Publicaciones.

El Nuevo Testamento Versión Hispanoamericana
Este Nuevo Testamento fue publicado en 1916 por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera y por la Sociedad Bíblica Estadounidense. El equipo de traductores que participó en el proyecto estaba conformado por los biblistas Victoriano D. Báez, Carlos W. Dress, Enrique C. Thompson, Juan Howland y Francisco Diez.

El Nuevo Testamento de Pablo Besson
Pablo Besson nació en la población de Nod, Suiza, en 1848. Estudió en la Universidad de Neuchatel y en la Universidad de Basilea. Estudió también en Alemania, donde fue discípulo de Tischendorf. Fue misionero bautista en Francia y viajó a Argentina en 1881, también como misionero. Fundó en Buenos Aires la primera iglesia bautista de habla española en Argentina. Realizó una traducción del Nuevo Testamento del griego al español, basada en el Textus Receptus, la cual se publicó en 1919. Dos revisiones de esta obra se publicaron, ambas en Argentina, una en 1948 y otra en 1981. Murió en Buenos Aires en 1932.

La Biblia Jünemann
Guillermo Jünemann nació en la población de Welwer, Alemania, en 1855. Sus padres emigraron a Chile cuando él tenía ocho años. Estudió en el Colegio San Ignacio de Santiago y luego en el Seminario Conciliar de Concepción. Fue ordenado sacerdote católico en 1880. Tradujo la Biblia completa, basándose en el texto griego de la Septuaginta y del Textus Receptus. Sin embargo, sólo se publicó el Nuevo Testamento en 1928. La Biblia completa, que ya estaba traducida en 1928, no se publicó hasta 1992. Jünemann murió en 1938 en la población de Tomé, Chile. La principal característica de la Biblia de Jünemann es su literalismo extremo.

La Biblia Nácar-Colunga
Esta Biblia de confesión católica fue traducida por los sacerdotes Eloino Nácar Fuster y Alberto Colunga. Fue traducida de las lenguas originales—hebreo, arameo y griego—al español. Se publicó en Madrid en 1944. Esta Biblia fue revisada por un equipo dirigido por Maximiliano García Cordero en 1965.

La Biblia Straubinger
Juan Straubinger nació en la población de Esenhausen, provincia de Baden- Wurttemberg, Alemania, en 1883. Erudito en idiomas orientales, huyó del nazismo alemán en 1937 y en 1938 llegó a Argentina, donde se radicó. Tradujo la Biblia de las lenguas originales al español. El sacerdote argentino Juan Carlos Ruta fue su colaborador inmediato. La traducción de Straubinger se publicó por secciones a partir de 1944, año en que publicó los Evangelios. En 1945 publicó el libro de Hechos y en 1948 el Club de lectores de Buenos Aires publicó todo el Nuevo Testamento. La traducción de los Salmos salió en 1949 y la Biblia completa en 1951. Esta Biblia viene con comentarios, introducción a cada libro de la Biblia y notas.

Esta traducción ha recibido el nombre de Biblia platense por haberse realizado todo el trabajo en la población de La Plata, Argentina. La traducción es bastante literal. Al final de su vida, Juan Straubinger viajó a Alemania, donde murió en 1956.

La Biblia Bover-Cantera-Iglesias
La Biblioteca de Autores Cristianos de la Editorial Católica publicó en 1947 una Biblia traducida de las lenguas originales, realizada por José María Bover (1877– 1954), sacerdote y erudito español, experto en lenguas bíblicas y especialista en griego; y el profesor Francisco Cantera Burgos (1901–1978), famoso hebraísta español. En su introducción dice que sus criterios de traducción eran «fidelidad, literalidad, diafanidad e hispanidad».

En 1975 se realizó una revisión completa de esta Biblia, bajo la dirección también de Francisco Cantera, junto con Manuel Iglesias y un equipo de eruditos españoles. La traducción es bastante literal y viene con numerosas notas.

La Biblia de La Biblioteca de Autores Cristianos
La Biblioteca de Autores Cristianos de la Editorial Católica publicó por secciones una traducción de la Biblia realizada por sacerdotes jesuitas. La publicación completa consta de nueve tomos, el primero de los cuales se publicó en 1960, y el último en 1974. Tiene introducción a cada libro de la Biblia y numerosas notas y comentarios.

La Biblia judía de Dujovne
En 1961 la Editorial Sigal de Buenos Aires, Argentina, publicó una traducción del hebreo al español realizada por León Dujovne y los hermanos Manasés y Moisés Konstantynowski. Contiene los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento y se da en ella la transliteración fonética de los nombres hebreos.

La Traducción del Nuevo Mundo
La Sociedad de la Torre del Vigía de Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, que agrupa a los testigos de Jehová, publicó en 1963 una versión del Nuevo Testamento en español traducida del inglés. Luego, en 1970, publicó la Biblia completa. Ha tenido varias revisiones, la primera en 1985.

La Biblia de Martín Nieto
La Casa de la Biblia de Madrid patrocinó en 1966 una versión de la Biblia en español latinoamericano de fácil lectura. El equipo de traducción fue dirigido por Evaristo Martín Nieto. Esta Biblia ha tenido numerosas reimpresiones, la mayoría por parte de Ediciones Paulinas; una edición especial fue hecha por la editorial Reader’s Digest. En 1988 se hizo una nueva revisión y edición de esta Biblia, a cargo de Antonio Carrera Páramo.

La Biblia Regina
Los sacerdotes católicos españoles Pedro Franquesa y José María Solé dirigieron un equipo de traductores de la orden claretiana que produjeron una Biblia traducida de las lenguas originales al español. Esta Biblia está especialmente preparada para usarse en la labor pedagógica. Se publicó en 1966 por la Editorial Regina, de Barcelona, España.

La Biblia versión popular Dios Habla Hoy
La publicación de esta Biblia en español marcó un hito en la traducción bíblica mundial. El equipo de traductores, conformado por las Sociedades Bíblicas Unidas, trabajó siguiendo el modelo de traducción de equivalencia dinámica—la primera traducción en un idioma europeo siguiendo completamente ese modelo de traducción. Así como la versión de Casiodoro de Reina se publicó antes de la versión del Rey Jacobo [The King James Version], así también la Biblia en versión popular se publicó antes de la versión popular en inglés la Good News Bible, la cual está reseñada en esta obra en el capítulo dedicado a la historia de la Biblia en inglés.

La Sociedad Bíblica Estadounidense publicó en 1966 la primera edición del Nuevo Testamento en versión popular con el nombre de Dios llega al hombre. Se hizo una revisión y se publicó una segunda edición en 1969. La Biblia completa se publicó en 1979 y luego se revisó en 1994. Esta versión ha sido muy popular tanto en círculos evangélicos como católicos. Las Sociedades Bíblicas Unidas la publica en ediciones separadas, una con los libros apócrifos y otra sin ellos. De esta versión se ha publicado una Biblia de estudio. De especial mención son las ilustraciones de Anna Volloton, artista suiza, que vienen en varias ediciones de esta Biblia. Aunque las Sociedades Bíblicas no han publicado el nombre de los miembros del equipo de traductores, extraoficialmente se conocen algunos. Uno de los más famosos eruditos en lenguas bíblicas, el jesuita colombiano Pedro Ortiz, participó en el equipo de traducción del Antiguo Testamento. También se conoce de la participación del erudito evangélico español Ignacio Mendoza Regaliza.

La Biblia de Jerusalén
En 1966 la Editorial Desclée de Brouwer de Bilbao, España, publicó la primera edición de la Biblia de Jerusalén, relacionada con la edición francesa preparada por la Escuela Bíblica de Jerusalén. La edición en español se tradujo de las lenguas originales, consultando las citas de los padres de la iglesia. La traducción estuvo dirigida por el erudito español José Ángel Ubieta. La primera revisión se hizo en 1975 y se han publicado numerosas reimpresiones. Contiene introducciones a cada sección y a cada libro de la Biblia, con numerosas notas. En 1998 se hizo una revisión completa de esta Biblia por un equipo dirigido también por José Ángel Ubieta y conformado, entre otros, por los eruditos Víctor Mola, Santiago García, Julio Trebollé, Félix García, Rafael Aguirre, Domingo Muñoz, Joaquín Méndez, Nuria Calduch, José María Abrego y José Luis Malillos.

En 2001, bajo la dirección de Santiago García, se realizó una edición en español latinoamericano por parte de expertos biblistas de Argentina, Colombia y México, la cual apareció con el nombre de Biblia de Jerusalén latinoamericana.

El Nuevo Testamento ecuménico
La comunidad de Taizé, Francia, una agrupación evangélica, financió la edición de este Nuevo Testamento, traducido por el sacerdote católico Serafín Ausejo y revisado por el famoso erudito evangélico mejicano Dr. Gonzalo Báez Camargo. Contó también con la participación del erudito evangélico español Ignacio Mendoza Regaliza. La primera edición de este Nuevo Testamento, realizada en 1968, tuvo una tirada de un millón de ejemplares y se distribuyó por toda Latinoamérica.

El Nuevo Testamento Libro de la Nueva Alianza
En 1968 la Fundación Palabra de Vida de Buenos Aires, Argentina, publicó el Nuevo Testamento Libro de la Nueva Alianza, fruto de un trabajo de traducción basada en el original griego realizada por un equipo de traducción conformado por los sacerdotes Armando J. Levoratti, Mateo Perdia y Alfredo B. Trusso.

La Biblia pontificia
En 1969 la Editorial Labor de Barcelona, España, publicó una Biblia traducida del italiano. Esta Biblia es una traducción de la Sacra Biblia, editada por Marietti ed. Ltd., de Roma y Turín, Italia.

La Biblia latinoamericana
Bernardo Hurault nació en Paris, Francia, en 1924. Este sacerdote católico llegó a trabajar como misionero a la ciudad de Concepción, Chile, en 1963. Realizó la traducción de la Biblia con base en las lenguas originales, con ayuda de otro sacerdote católico de nombre Ramón Ricciardi. La traducción fue publicada primero en 1970. Se han hecho varias reimpresiones de esta obra por Ediciones San Pablo y Editorial Verbo Divino desde 1972. Se hizo una revisión de esta traducción en 1995. Esta versión está hecha en español latinoamericano y viene con numerosas notas y comentarios. Bernardo Hurault murió en Concepción, Chile, en 2004.

La Biblia Bartina-Roquer
La Editorial Carrogio, de Barcelona, España, publicó en 1971 una traducción de la Biblia realizada por los sacerdotes jesuitas Sebastián Bartina y Ramón Roquer, eruditos en teología y lenguas bíblicas, y autores de varias obras religiosas. Sebastián Bartina dirigió la traducción del Antiguo Testamento y Ramón Roquer la del Nuevo Testamento.

La Biblia judía de Rosenblum
La Editorial Yehuda, de Buenos Aires, Argentina, publicó en 1971 una Biblia judía en cuatro tomos. Es una traducción del hebreo al español realizada por un equipo compuesto por Abraham Rosenblum, Enrique Zadoff y Moisés Katznelson. Se lee como se acostumbra en hebreo, es decir que las páginas vienen de atrás para adelante.

El Nuevo Testamento parafraseado
En 1973 apareció una edición del Nuevo Testamento titulada Lo más importante es el amor, la cual era una traducción del inglés de la paráfrasis de Kenneth Taylor The Living New Testament. La traducción del inglés al español fue dirigida por Juan Rojas.

La Biblia de las Américas
La Fundación Lockman de California, Estados Unidos, publicó en 1973 una traducción del Nuevo Testamento basado en el texto griego, usando como modelo la versión en inglés denominada la Nueva Biblia norteamericana estándar, la cual está reseñada en esta obra en el capítulo dedicado a la historia de la Biblia en inglés.

La Biblia completa se publicó en 1986 basada en las lenguas originales. Una versión de esta Biblia en español latinoamericano se publicó en 2005 con el nombre de Nueva Biblia de los hispanos.

La Biblia de Editorial Herder
En 1975 la Editorial Herder publicó una versión de la Biblia cuya traducción fue realizada por un equipo dirigido por el sacerdote español Serafín Ausejo. Esta traducción se basó en las lenguas originales. Los salmos vienen traducidos en rima.

La Nueva Biblia Española
La editorial Ediciones Cristiandad de Madrid, España, publicó en 1975 una traducción de la Biblia basada en las lenguas originales—hebreo, arameo y griego—realizada por un equipo dirigido por el sacerdote jesuita Luis Alonso Schöckel, erudito bíblico y filólogo, profesor del Pontificio Instituto Bíblico de Roma; y Juan Mateos, también erudito bíblico, filólogo y profesor del Pontificio Instituto Bíblico y de la Universidad Gregoriana. Juan Mateos ya había publicado la traducción del Nuevo Testamento de esta Biblia en 1974.

La Nueva Biblia Española emplea invariablemente el modelo de traducción de equivalencia dinámica. Se hizo una edición especial en español latinoamericano.

La Biblia de Magaña
Agustín Magaña Méndez nació en la población de Tlazazalca, estado de Michoacán, México, en 1887. Este sacerdote católico, erudito en griego, publicó una traducción de la Biblia en 1978. La traducción del Antiguo Testamento se basó en otras traducciones hechas ya en español; el Nuevo Testamento fue traducido directamente del griego. La publicación estuvo a cargo de Ediciones Paulinas. Agustín Magaña murió en México en 1983.

El Nuevo Testamento Interconfesional
En 1978 se publicó el Nuevo Testamento Interconfesional, traducción del griego al español realizada por un equipo de la Comisión Episcopal Española de Relaciones Interconfesionales, la Casa de la Biblia, la Biblioteca de Autores Cristianos, las Sociedades Bíblicas y la Editorial Verbo Divino. En 2002 autorizó emprender la traducción de la Biblia completa.

La Biblia al día
La Sociedad Bíblica Internacional publicó en 1979 una paráfrasis de toda la Biblia, a la cual se denominó La Biblia al día, basada en la Biblia en inglés denominada The Living Bible, la cual está reseñada en esta obra en el capítulo dedicado a la historia de la Biblia en inglés. Una nueva edición revisada producida por la Sociedad Bíblica Internacional y el Grupo Nelson se publicó en 2007 con el nombre de La nueva Biblia al día, la cual ya no es una paráfrasis sino una traducción de las lenguas originales, hebreo, arameo y griego.

La Biblia del pueblo de Dios
La editorial Ediciones Paulinas publicó en 1981 una traducción de la Biblia realizada por la Fundación Palabra de Vida, de Argentina. La traducción está basada en los textos originales, y fue hecha por un equipo dirigido por los sacerdotes católicos argentinos Armando Levoratti y Alfredo Trusso, y compuesto por Mateo Perdía, Orlando Aprile, Julián Falcato, Estela Picasso, Rosa Falcato, Lucy Juritz, Luisa Peredo, María C. Teglia y Haydeé Uthurralt. Armando Levoratti es profesor de Sagradas Escrituras en el Seminario Mayor de La Plata, Argentina. Esta traducción sigue los principios de la equivalencia dinámica. Un rasgo de esta Biblia es que los libros apócrifos, o deuterocanónicos, están ubicados entre los dos testamentos.

La Biblia de la Universidad de Navarra
En 1983 la Universidad de Navarra dio comienzo a la publicación de una Biblia preparada por los profesores de la facultad de teología. El texto es bilingüe—latín y español. El último tomo fue publicado por la Editorial EUNSA en 2004, dedicado al Nuevo Testamento, que es una revisión de la primera edición del Nuevo Testamento publicada en 1983. La Biblia completa consta de 5 tomos. Contiene numerosas notas.

La Biblia judía de Katznelson
La editorial El Árbol de la Vida de Tel Aviv, Israel, publicó en 1986 una traducción del Antiguo Testamento realizada por Moisés Katznelson. La Editorial Sinaí de Tel Aviv la reimprimió en 1996 en dos tomos, con el texto bilingüe hebreo-español.

La Biblia de la Casa de la Biblia
La editorial Casa de la Biblia, de Salamanca, España, auspició en 1992 una traducción de la Biblia basada en las lenguas originales, realizada por un equipo dirigido por Santiago Guijarro Oporto y Miguel Salvador. Se publicó simultáneamente por la Casa de la Biblia, Ediciones Sígueme y Editorial Verbo Divino. Santiago Guijarro es erudito en teología bíblica y filología; fue director del Instituto Español Bíblico y Arqueológico de Jerusalén y profesor de la Universidad de Salamanca, España. Esta obra, que es una revisión de otra realizada originalmente en 1966, viene con numerosas notas. En 1994 la Casa de la Biblia publicó una edición en español latinoamericano que lleva por nombre Biblia de América.

La Biblia del peregrino
El sacerdote y erudito bíblico católico Alonso Schökel, al frente de un equipo de traductores, realizó esta edición de la Biblia en 1993, la cual es diferente de otra que él dirigió también, la Nueva Biblia Española, por lo cual no ha de confundirse con esta. La publicación fue realizada por Editorial Mensajero de Bilbao, España. La misma editorial produjo en 2006 una edición de esta Biblia en español latinoamericano con el nombre de La Biblia de nuestro pueblo, la cual trae numerosas notas y comentarios.

El Nuevo Testamento Versión Recobro
En 1994 una organización religiosa con nombre en inglés Living Stream Ministry, difusora de las enseñanzas de Watchman Nee, publicó una versión del Nuevo Testamento que afirma ser una traducción basada en las lenguas originales. Esta versión cuenta con numerosas notas, y emplea un modelo de traducción muy literal.

La Nueva Versión Internacional
La Sociedad Bíblica Internacional publicó en 1999 una traducción al español basada en las lenguas originales, siguiendo los mismos principios de traducción de la versión en inglés New International Version. El equipo fue dirigido por el ex sacerdote católico y luego pastor presbiteriano Luciano Jaramillo, erudito colombiano. El trabajo se realizó en la ciudad de Miami, Estados Unidos, por un equipo de traducción conformado por un selecto grupo de eruditos bíblicos hispanoamericanos, representando a más de diez países de habla española. Un aporte importante a la traducción bíblica que realizó esta versión fue la actualización de todos los nombres propios que aparecen en la Biblia conforme a la pronunciación española moderna latinoamericana. La Editorial Vida de Miami, Estados Unidos, publicó una edición de estudio de esta Biblia, trabajo realizado por un equipo dirigido por Luciano Jaramillo y compuesto, entre otros, por los eruditos Atala Jaramillo, René Padilla, Moisés Silva, Mariano Ávila, Emilio Núñez, Cosme Vivas y Giacomo Cassese.

El Nuevo Testamento de Pedro Ortíz
Pedro Ortiz, sacerdote jesuita colombiano, teólogo, filólogo y erudito bíblico, realizó en 2000 una traducción del Nuevo Testamento del griego al español. Este experto ha participado en muchos proyectos de traducción bíblica—la Biblia Dios Habla Hoy, entre otros. Ediciones Paulinas fue la editorial que se encargó de publicar esta traducción del Nuevo Testamento.

La palabra de Dios para todos
Rafael Alberto Serrano nació en Bogotá, Colombia, en 1955. Este filólogo de la Universidad Nacional de Colombia fue invitado en 1999 por el Centro Mundial de Traducción de la Biblia, de Fort Worth, Texas, Estados Unidos, para ser el editor de la Biblia en la versión La palabra de Dios para todos. El trabajo inicial se comenzó en Colombia y en 2001 se publicó el Nuevo Testamento. Esta versión está basada en las lenguas originales, consultando la Septuaginta y los manuscritos de Qumrán. El lenguaje de esta versión es español cotidiano latinoamericano.

La Biblia completa se publicó en 2005 en asociación con la Liga Bíblica. Entre los participantes en este proyecto de traducción están Ervin Bishop, Brian McLemore, Yancy Smith, Ken Berry, Alejandro Botta, Chris Heard, Patricia Rosales, David Stringham y Pablo Torrijano.

La traducción en lenguaje actual
Las Sociedades Bíblicas Unidas publicaron en 2001 el Nuevo Testamento y los Salmos en la traducción denominada «en lenguaje sencillo», dirigida a un público infantil y juvenil. Esta traducción está basada en las lenguas originales. La Biblia completa se publicó en 2003. El director del equipo de traducción fue el erudito Edesio Sánchez Cetina, con participación, entre otros, del experto biblista Esteban Vogt.

La Biblia Peshitta
En 2006 la Editorial Broadman y Holman en español publicó la Biblia Peshitta. Es una traducción realizada por el Instituto Cultural Álef y Tau de México. No se ofrece información sobre los manuscritos específicos o versión crítica desde los que se realizó la traducción; sólo se menciona que se realizó desde «los antiguos manuscritos aramos».

Proyectos en Marcha
La Biblia romanceada

El Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española (Cilengua), ubicado en la población de San Millán de la Cogolla, provincia de La Rioja, España, ha iniciado un proyecto que tiene por objetivo profundizar en la historia de la lengua española a través de las traducciones de la Biblia a la lengua romance que se hacían en la Edad Media.

En el proyecto se investigan y reeditan diferentes traducciones de los textos bíblicos de los siglos XIII, XIV y XV, actualmente depositados en el monasterio de El Escorial. En el proyecto participan, entre otros, Claudio García Turza; Ángel Sáenz-Badillos; Gemma Avenoza, de la Universidad de Barcelona; Pedro Sánchez, de la Universidad de las Islas Baleares; y Santiago García, de la Universidad de Salamanca.

La Nueva Traducción Viviente
La Editorial Tyndale Español, de Carol Stream, Illinois, Estados Unidos, adelanta un proyecto de traducción dirigido por el Dr. Jaime Mirón y con Rafael Serrano como editor, que tiene por objeto publicar una traducción completa de la Biblia al español basada en las lenguas originales. Esta traducción sigue los mismos principios de traducción que guiaron la producción de la versión en inglés New Living Translation.

Esta traducción busca recrear en el lector moderno la experiencia que vivieron los lectores originales del texto bíblico, con todo su impacto y transformación de vidas. Servirá al lector promedio latinoamericano, la juventud, nuevos lectores y aquellos que desean una lectura fresca de la Biblia que les ayudará a comprender mejor lo que han leído en las versiones tradicionales. Su lenguaje será un español latinoamericano de fácil lectura y comprensión para todos los hablantes de español de todas las regiones de Latinoamérica.

El enfoque que han usado los traductores es balanceado, donde se aplica la más moderna erudición en materia de traducción bíblica para producir un texto que haga posible al lector la comprensión y aplicación apropiada del mensaje bíblico.

El evangelio de Juan en esta traducción se publicó en el año 2008 con gran aceptación. El Nuevo Testamento en una edición para nuevos creyentes se terminó en el año 2009. El lanzamiento de la Biblia completa está proyectado para el año 2010.

Por Rafael A. Serrano


Bibliografía

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