Joel 2:28: ¿Uno, dos o múltiples cumplimientos?

El versículo 28 del capítulo 2 de Joel es muy conocido por los predicadores bíblicos. Es citado muchas veces para mostrar los grandes dones que Dios derramará sobre su pueblo en el “Día de Yahweh”.1 Entre el terreno adventista, es muy fácil escucharlo en los púlpitos o en los estudios bíblicos para probar los dones del Espíritu Santo, el don profético de Elena G. White y la lluvia tardía.2

Pero también ha formado base parar discusiones sobre los cumplimientos de las profecías clásicas de los profetas del Antiguo Testamento. ¿Acaso esta profecía clásica se cumplió en los días del profeta Joel? ¿Se cumplió en el tiempo del Pentecostés?3 ¿Se cumplió a mediados del siglo 19 en la persona de Elena G. White? ¿Se cumplirá en el futuro, bajo el derramamiento del Espíritu Santo y la lluvia tardía? Estas son preguntas de suma importancia para el estudioso bíblico, y más aún para el intérprete adventista. Algunos han procurado resolver el problema proponiendo la teoría de los “cumplimientos múltiples” o el método apostelesmático de interpretar las profecías.4 Pero tales métodos no resolvieron los problemas y causaron revuelo dentro del seno del adventismo.

El propósito de la presente breve investigación es examinar primeramente la paternidad literaria del libro de Joel. La autoría del libro, en la opinión del que escribe, sirve como “filtro” que afectará la interpretación y el cumplimiento de las profecías encontradas en el libro de Joel. En segundo lugar se examinará el texto en cuestión, Joel 2:28, dentro de su contexto mediato e inmediato. Por último, se debe revisar la cita y aplicación que el autor de Hechos adjudica a Pedro sobre el cumplimiento de Joel 2:28 y se realizará una propuesta de cómo interpretar Joel 2:28 y ver si existen profecías de “cumplimientos múltiples”, dobles cumplimientos o un solo cumplimiento. El mismo Espíritu que es prometido en el libro de Joel, es necesario a la hora de estudiar humildemente la Palabra de Dios para que la misma nos ilumine el camino a seguir.

Paternidad Literaria
La paternidad literaria del libro de Joel ha sido debatida por siglos. Solo basta ver la gran diferencia entre diversos comentarios en cuanto a su autoría.5 Estas opiniones se pueden dividir básicamente en 4 posiciones: fecha pre-exílica temprana, pre-exílica tardía, pos-exílica temprana y pos-exílica tardía. En la presente investigación se adopta la fecha pos-exílica temprana.6 Esto parece corresponder con el período del segundo templo en tiempos de Darío I Hístapes. Es necesario recordar que la fecha exacta del origen del libro de Joel es desconocida, y no se debe ser dogmático.

Esta paternidad literaria nos coloca cómodamente en un contexto adecuado para interpretar correctamente Joel 2:28. La postura liberal (pos-exílica tardía) de una composición más allá del año 400 a.C. tergiversaría la intención del profeta Joel al escribir su libro. Mientras el pueblo de Judá se encuentra arropado por una desastrosa plaga de langostas, Dios le ofrece consuelo a Judá y promete una futura restauración en el día de Yahweh.7 Dentro de ese contexto se encuentra el verso en cuestión: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones”.8

Joel 2:28
El verso comienza con una declaración importante: “Y después de esto”. ¿A que hace referencia el contexto? A la restauración de Judá, las bendiciones de Dios y el derramamiento de la lluvia temprana y tardía a su tiempo (Joel 2:12-27). Esto se confirma claramente al examinar la fórmula hebrea והיה ארחיןכ־, donde el adverbio כן (khēn) nos remonta a bâri’shōn9 en el verso 23.10 Esto muestra una correlación directa entre los eventos anteriores mencionados y el verso 28. La promesa es anterior al día de Yahweh mencionado en el verso 31. El derramamiento del Espíritu de Yahweh se ofrecerá en gran medida,11 sobre “toda carne”, i.e., sobre todo tipo de personas y no solamente sobre judíos de quienes habla el contexto. Otro dato interesante es que se muestra las edades sobre quienes se derramará el Espíritu: sobre todas las edades, sean jóvenes o ancianos.

Los eventos descritos en este verso corresponden automáticamente a tiempos futuros, más allá del tiempo del profeta.12 Estos eventos futuros están inmediatamente precedidos por la restauración de Judá como nación, el alejamiento y destrucción de “al del norte” (Joel 2:20) y la promesa de lluvia temprana y tardía (ver. 23). Estos eventos también son acompañados por fenómenos naturales característicos del día de Yahweh (ver. 30-31). Por lo tanto, se espera que el cumplimiento de esta predicción cumpla con todos los elementos dispuestos en el texto y no parcialmente. Pero ¿Cómo lo entendieron los escritores neotestamentarios? ¿De qué manera se puede interpretar la aplicación de Pedro en Hechos? ¿Se cumplió la promesa de la restauración?

Hechos 2:16-21
Luego del maravilloso milagro de hablar en diferentes lenguas conocidas, algunos burladores acusaron a los discípulos de estar “llenos de mosto” (ver. 13). En respuesta a esta acusación, Pedro apela a un discurso donde discute la muerte, resurrección y entronizamiento de Cristo ante el Padre.13 Antes de apelar a la vida de Cristo, Pedro incluye una cita directa de Joel 2:28-3214 para mostrar la ineficacia del argumento “del mosto” y el cumplimiento evidente en el don de lenguas. ¿De qué manera se puede entender la referencia a Joel mencionada por Pedro?

Algunos han sugerido que se trata de una profecía mesiánica (en el libro de Joel) que encuentra su cumplimiento en el tiempo del Pentecostés.15 Otros mencionan que se trata del cumplimiento directo de la promesa de Jesús de enviar al Espíritu Santo citando a Joel como “evidencia” de los milagros realizados ante sus ojos.16 También se reconoce que las señales descritas en la profecía de Joel no tuvieron su cumplimiento en el momento del discurso de Pedro ni en el Pentecostés.17 Entonces, ¿se cumplió o no se cumplió la profecía de Joel? ¿Se cumplió parcialmente?

Antes de llegar a una sugerencia de cómo armonizar las referencias y su debido cumplimiento, se debe examinar lo que el libro de Hechos afirma sobre Joel 2:16-21. En respuesta a las acusaciones y burlas por el milagro del don de lenguas, Pedro responde:

“Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta Joel” (Hch 2:14-16, énfasis es nuestro).

En el griego, el versículo 16 dice: ἀλλὰ τοῦτό ἐστιν τὸ εἰρημένον διὰ τοῦ προφήτου Ἰωήλ· En la oración, ἀλλὰ funciona como una conjunción adversativa, i.e., muestra un contraste entre la cláusula inmediata y la anterior.18 El contraste es claramente con la acusación de estar “borrachos” (μεθύουσιν) y el milagro de hablar en lenguas extranjeras. Pedro complementa el argumento apelando a “lo dicho” por Joel. El verbo “lo dicho” proviene de εἰρημένον, un participio perfecto pasivo. En el griego, el perfecto indica una acción completada y a veces el participio perfecto “puede describir el resultado de un proceso pasado, y así corresponde más bien a un pluscuamperfecto castellano”.19 El verbo debería traducirse como “lo que ha sido dicho”. En otras palabras, el verso 16 se traduce literalmente: “Pero esto es lo que ha sido dicho por medio del profeta Joel”. Nótese lo que el verso no dice:

  1. No menciona la fórmula “del cumplimiento” (Mat 2:17, 23; Luc 1:45) encontrada en otras partes del Nuevo Testamento ni tampoco los verbos de “cumplir” (ἐπληρώθη).
  2. Pedro no menciona una explicación después de citar Joel 2:28-32 e inmediatamente después describe la vida de Jesús.
  3. El énfasis de Pedro está puesto en la acción del Espíritu Santo y no en las señales naturales del libro de Joel.

Al parecer, Pedro apela al libro de Joel no para mostrar el cumplimiento directo de esa profecía, sino para encontrar evidencias escriturales de la manifestación del Espíritu Santo en sus días. De esta manera Pedro neutralizó las viles acusaciones y encontró asidero escritural para la manifestación gloriosa del Espíritu Santo sobre todo tipo de personas, y no sobre unos selectos tal como lo señala el profeta Joel.

Algunos podrían argumentar que se trata de un “cumplimiento parcial” de la profecía de Joel. Sin embargo, no encontramos evidencias en el texto ni una explicación por el autor de Hechos (o el mismo Pedro) que muestre que fue un “cumplimiento” al igual que las profecías mesiánicas citadas en los evangelios. Tampoco hay indicios de que se trate de una profecía mesiánica con “doble cumplimiento” ya que Pedro alude a Joel 2:28-32 no para probar la “vida, muerte y resurrección” de Jesús, sino para refutar la acusación de estar “borrachos” y hablar en lenguas extranjeras. De igual forma, la teoría de los “cumplimientos múltiples” tampoco encuentra evidencia en Hechos 2:16-21 Y entonces, ¿Cuántos cumplimientos tiene la maravillosa profecía de Joel 2:28-32? Uno solo, y se cumplirá no el en pueblo de Judá ni su restauración, sino en el Israel espiritual y en la restauración final antes del día grande de Yahweh.

Conclusión
Muchas veces se llega a conclusiones erróneas porque no se permite que la Biblia se interprete a sí misma. La cita directa del libro de Joel encontrada en el discurso de Pedro en Hechos nos muestra que los apóstoles estaban muy familiarizados con las Escrituras y todas sus evidencias se basaban en algún verso bíblico. El derramamiento glorioso del Pentecostés fue una evidencia del cumplimiento directo de la promesa de Jesús en los evangelios y no una mera experiencia de “borrachera” como algunos osaron en acusar a los discípulos. Evidencias para contrarrestar esta acusación fue encontrada en Joel 2:28-32 donde el profeta Joel muestra que antes del día grande de Yahweh, la manifestación del Espíritu sería visible sobre todas las personas sin distinción alguna. Explicaciones no bíblicas como “cumplimientos dobles, múltiples o parciales” no tienen lugar en Hechos 2:18-21. Su cumplimiento es único, directo y lineal, y todavía apunta al futuro, donde el Espíritu será derramado de gran manera y sobre todos, no de manera local y limitada como en tiempos apostólicos.


Referencias

  1. El día de Yahweh es un tema común entre los profetas del Antiguo Testamento. Ver Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia Y Literatura, Tomos I-V (El Paso, TX: Casa Bautista De).

  2. Por ejemplo: “Los adventistas del séptimo día (ASD) creemos que el don profético continúa en vigencia y es más, será manifestado en masa antes del retorno de Cristo (Joel 2:28)” en Héctor Urrutia Hernández, Profecías Apocalípticas de Daniel: ¿Vendrá el Fin el 2012? (Santiago de Chile, 2012), 47.

  3. Ver Hechos 2:16-21 (RVR60). Se usará esta versión a menos que se indique lo contrario.

  4. El característico expositor de este método fue el Dr. Desmond Ford en su libro Daniel (Nashville, Southern Publishing Association, 1978). La Iglesia Adventista rechazó rotundamente este método de “cumplimientos múltiples” para las profecías.

  5. Ver por ejemplo Carl Friedrich Keil and Franz Delitzsch, Commentary on the Old Testament. (Peabody, MA: Hendrickson, 2002), Joe.; John F. Walvoord, Roy B. Zuck and Dallas Theological Seminary, vol. 1, The Bible Knowledge Commentary : An Exposition of the Scriptures (Wheaton, IL: Victor Books, 1983-), 1408-09 y Carroll Gillis, El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia Y Literatura, Tomos I-V (El Paso, TX: Casa Bautista De Publicaciones, 1991), Joe 1:1–3:21.

  6. Para esta posición existen varias evidencias internas que abogan por un período aproximadamente entre 520-500 a.C. Un resumen conciso de algunas de estas evidencias se pueden encontrar en Walvoord, 112.

  7. Cf. Joel 2:17-27.

  8. Joel 2:28.

  9. Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch, 139.

  10. “Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. (Joel 2:23)

  11. Esto está indicado por el verbo shaphach. Vease James E. Smith en The Minor Prophets (Joplin, Mo.: College Press, 1992), Joe 2:28–29.

  12. El que escribe asume la inspiración divina del profeta y el elemento de predicción y rechaza la teoría del vaticinium ex eventu.

  13. Andrews Study Bible Notes, ed. Jon L. Dybdahl (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2010), 1421.

  14. La cita es muy semejante a la Septuaginta (LXX), pero tiene también algunos rasgos diferentes y añadidos. Algunos sugieren una fuente “preliminar” de Hechos usada por Lucas diferente a las versiones posteriores. Otros apuntan a una decisión personal de Lucas de cambiar el texto de la LXX con propósitos teológicos, sin embargo, son meras suposiciones. Una excelente discusión sobre las alusiones, semejanzas y comparaciones entre el versículo de Hechos y el versículo de Joel en el Texto Masorético (TM) y LXX, ver G. K. Beale and D. A. Carson en Commentary on the New Testament Use of the Old Testament (Grand Rapids, MI; Nottingham, UK: Baker Academic; Apollos, 2007), 533-36.

  15. A. T. Robertson, Comentario Al Texto Griego Del Nuevo Testamento: Obra Completa (6 Tomos En 1) (Barcelona, España: Editorial Clie, 2003), 280.

  16. David Martyn Lloyd-Jones, Authentic Christianity, 1st U.S. ed. (Wheaton, Ill.: Crossway Books, 2000),39.

  17. Simon J. Kistemaker, Comentario Al Nuevo Testamento: Hechos (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2007), 95.

  18. Para un análisis más detallado de la sintaxis de Hechos 2, véase Albert L. Lukaszewski, Mark Dubis and J. Ted Blakley, The Lexham Syntactic Greek New Testament: Expansions and Annotations (Logos Research Systems, Inc., 2010; 2010), Ac 2:16

  19. Nancy Weber, Gramática Básica del Griego del Nuevo Testamento (Mexico: Editorial Universitaria Iberoamericana; 2010), 22.

Bibliografía

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