Jesús en los Salmos

Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. [Lucas 24:44]

Creo que no hay dudas de que Juan 3:16 es la cita bíblica más conocida. Tampoco debe haber dudas y puedo escribir esto sin temor a equivocarme que, el capítulo más conocido de la Biblia es el 23 del libro de los Salmos. Una vez un profesor del cual aprendí mucho y que aprecio aún más nos dijo: “Es preocupante e interesante como le restamos importancia al estudio del libro de los Salmos”. Me llamó mucho la atención su comentario porque a pesar de que la cristología era un énfasis en sus temas, se basaba más en Daniel y Apocalipsis que en cualquier otro libro o carta de la Biblia y es que, lamentablemente solemos dividir toda la Biblia cuando es una. A raíz de eso, desde entonces he procurado leer y estudiar mas el libro de los Salmos y ha sido una bendición.

Si tuviera que quedarme con un sólo libro de la Biblia, escogería el libro de los Salmos, hay de todo un poco en ellos. ¿Podemos ver a Jesús en los Salmo? ¡Definitivamente! Veamos el Salmo 2:

 ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.[1]

Estos versículos ni necesitan de una explicación de mi parte, ya que la misma Palabra, en el Nuevo Testamento hace una explicita referencia a ellos, lo podemos leer en el libro de los Hechos:

 …que por boca de David tu siervo dijiste:¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo.[2] Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,…[3]

Salmo 110

Jehová dijo a mi Señor:Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.[4]

Y estando juntos los fariseos, Jesús les preguntó, diciendo: ¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David. El les dijo: ¿Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor, diciendo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?[5]

Salmo 22

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?[6]

Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?[7]

Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.[8]

Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza,[9]… Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.[10]

En los cuatro Evangelios[11] podemos leer que los soldados echaron suertes para repartir la ropa de Jesús. En el v. 18 del Salmo 22 leemos:

 Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.[12]

Podemos seguir ampliando más en el Salmo 22 pero, ya eso se lo dejo a ustedes. Los versículos 1-8 pueden ser un tipo del sufrimiento de Cristo en la cruz y los versículos 19-21 de su angustia en el huerto de Getsemaní, etc…

Hasta aquí termino con la columna, mas sin embargo, no con el tema. En posteriores columnas seguiré compartiendo sobre el mismo. Para terminar, recomiendo la lectura del artículo publicado en el primer Vol. de la revista Sefer Olam[13]: El Santuario en el Salmo 23[14] por el Doc, Dr. Francisco Andrade.

¡Cristo viene!


Referencias

[1] Salmo 2.1–3.

[2] Khristós, Χριστός, Cristo, es igual a Ungido (Salmo 2:2), correspondiente al heb. mashiaj, מָשִׁיחַ.

[3] Hechos 4.25–27

[4] Salmo 110:1–2

[5] Mateo 22:41–45; Marcos 12:35-37; Lucas 20:41-44.

[6] Salmo 22:1.

[7] Mateo 27:46; Marcos 15:34.

[8] Salmo 22.7–8.

[9] Mateo 27:39.

[10] Ibid., 27:43.

[11] Mateo 27:35; Marcos 15:24; Lucas 23:34; Juan 19:23, 24.

[12] Salmo 22:18.

[13] www.SeferOlamMagazine.org.

[14] http://www.defensaadventista.com/SOM/Vol.1/ElSantuarioenelSalmo_23.pdf.