Ezequiel 9: Sellamiento y Destrucción

Visión de la muerte de los culpables Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir. Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba que mira hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Y entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su cintura un tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de bronce. Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Y les dijo: Contaminad la casa, y llenad los atrios de muertos; salid. Y salieron, y mataron en la ciudad. (Ezequiel 9:1-7)

Ezequiel 9 es una de esas profecías bíblicas que tiene doble cumplimiento, lo que en teología se conoce como aplicación primaria y aplicación secundaria; la aplicación primaria es hecha cuando un texto bíblico tiene relación directa con aquellas personas a quienes fue dirigido, mientras que la aplicación secundaria es hecha cuando el texto bíblico no se aplica directamente a una persona o clase de personas, pero un segundo cumplimiento o sus enseñanzas morales y espirituales si son aplicables para ellas.

Las escenas presentadas en este capítulo son una continuación de la visión que empieza en el capítulo 8, en la cual el Señor presenta al profeta las abominaciones que están ocurriendo en Jerusalén; en el capítulo 9 se le muestra a Ezequiel el castigo por tan grandes pecados. El contexto ubica estos sucesos durante los setenta años del cautiverio de Judá en Babilonia predicho por el profeta Jeremías (Jeremías 25:11; 29:10)

El ejército babilónico incursionó en el territorio judío en varias ocasiones. En este artículo haremos mención a tres de ellas. En el año 605 a.C. Nabucodonosor rey de Babilonia vino por primera vez contra Jerusalén y la sitió (2Reyes 24:1; Dan.1:1-6); Daniel es llevado cautivo. En el 8o año del reinado de Nabucodonosor, 597 a.C. (2Reyes 24:12-16), Ezequiel es llevado cautivo. Y finalmente en el año 19 de Nabucodonosor, 586 a.C. (2Reyes 25:7- 12, 2 Crónicas 36:14-19, Ezequiel 33:21) se cumplen los sucesos narrados en el capítulo 9 de Ezequiel.

APLICACIÓN PRIMARIA.

En la aplicación primaria de Ezequiel 9, Los cinco varones con armas destructoras representan a los soldados de Babilonia que destruyeron la ciudad de Jerusalén. «Y quemaron la casa de Dios, rompieron la muralla de Jerusalén, consumieron a fuego todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos deseables» (2 Crónicas 36:19).

El_Sellamiento_Ezequiel

A los siete días del quinto mes en el año 19 de Nabucodonosor rey de Babilonia vino a Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia siervo del rey de Babilonia. Quemó la casa del Eterno la casa del rey y todas las casas de Jerusalén. (2 Reyes 25:8, 9)

El profeta Ezequiel confirma el cumplimiento de su profecía.

“En el año duodécimo de nuestro cautiverio, a los cinco del décimo mes, vino a mí un fugitivo de Jerusalén, y dijo: «La ciudad ha caído»”. (Ezequiel 33:21)

El testimonio de Elena de White.

“En el año noveno del reinado de Sedequías, “Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ejército contra Jerusalén” para asediar la ciudad. 2 Reyes 25:1. Para Judá la perspectiva era desesperada. El Señor mismo declaró por medio de Ezequiel: “He aquí que estoy yo contra ti.” Ezequiel 21:3 (VM)… “Yo Jehová saqué mi espada de su vaina; no volverá más… Todo corazón se desleirá, y todas manos se debilitarán, y angustiaráse todo espíritu, y todas rodillas se irán en aguas.” “Y derramaré sobre ti mi ira: el fuego de mi enojo haré encender sobre ti, y te entregaré en mano de hombres temerarios, artífices de destrucción.” Vers. 5-7, 31. (Profetas y Reyes, p. 333)

Ante esta nueva e inminente arremetida del ejército de Babilonia, Judá pidió ayuda a Egipto, sin embargo fue inútil, la presencia de los egipcios aunque postergó por un tiempo lo inevitable, no los pudo librar de manos de Nabucodonosor. Dios había hablado desde el cielo, y el decreto divino más temprano que tarde hallaría su terrible cumplimiento.

“Los egipcios procuraron acudir en auxilio de la ciudad sitiada; y los caldeos, a fin de impedírselo, levantaron por un tiempo el sitio de la capital judía. Renació la esperanza en el corazón de Sedequías, y envió un mensajero a Jeremías, para pedirle que orase a Dios en favor de la nación hebrea… La temible respuesta del profeta (Jeremías) fue que los caldeos regresarían y destruirían la ciudad. El decreto había sido dado; la nación impía no podía ya evitar los juicios divinos. En el momento de la destrucción final de Jerusalén por Nabucodonosor, muchos fueron los que, habiendo escapado a los horrores del largo sitio, perecieron por la espada”. (Profetas y Reyes 333, 338)

APLICACIÓN SECUNDARIA.
1. Ezequiel 9: ¿Literal o simbólico?

Iniciamos esta sección con un texto de los Testimonios White “A Nuestros Iglesias en Oakland y Berkeley” que reza de la siguiente manera:

“Estudie el capítulo 9 de Ezequiel. Estas palabras se cumplirán literalmente, y sin embargo el tiempo pasa, y la gente está dormida. Se niegan a humillar sus almas y convertirse”. (1 Manuscritos Revelados 260. Letter 106, 1909, pp 2, 3, 5, 7. 26 de septiembre 1909)

Hay quienes piensan que el cumplimiento literal de Ezequiel 9 significa que van a venir seis ángeles literales del cielo a visitar a los adventistas, uno de esos ángeles, el que tiene el tintero de escribano va a marcar con tinta en la frente a los fieles y que los otros cinco van a matar con espadas a los adventistas infieles.

Pero, ¿a qué se refiere Elena de White cuando dice: «Estas palabras se cumplirán literalmente»?

La misma escritora refiriéndose a sus escritos escribió lo siguiente: “Los testimonios mismos serán la clave que explicará los mensajes dados, a medida que se explique un texto con otro”. (Recibiréis Poder. 254)

Apliquemos el principio y veamos algunos ejemplos:

A. La profecía de Daniel 2. “En la historia de las naciones, el que estudia la Palabra de Dios puede contemplar el cumplimiento literal de la profecía divina. Babilonia, al fin quebrantada, desapareció porque, en tiempos de prosperidad, sus gobernantes se habían considerado independientes de Dios y habían atribuido la gloria de su reino a las hazañas humanas”. (Conflicto y Valor, p. 250)

B. Guillermo Miller y su estudio de Daniel y Apocalipsis. “Con profundo interés estudió los libros de Daniel y el Apocalipsis, siguiendo los mismos principios de interpretación que en los demás libros de la Biblia, y con gran gozo comprobó que los símbolos proféticos podían ser comprendidos… Vio que, en la medida en que se habían cumplido, las profecías lo habían hecho literalmente; que todas las diferentes figuras, metáforas, parábolas, similitudes, etc., o estaban explicadas en su contexto inmediato, o los términos en que estaban expresadas eran definidos en otros pasajes; y que cuando eran así explicados debían ser entendidos literalmente. (El conflicto de los Siglos, p. 366)

C. Las palabras de Caifás. “Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos”. Mateo 27:25. «Estas terribles palabras fueron repetidas por los sacerdotes y también por el pueblo Era una tremenda sentencia que pronunciaron sobre sí mismos y una herencia horrorosa que pasaría a su posteridad. Estas palabras se cumplieron literalmente en las espantosas escenas de la destrucción de Jerusalén, unos cuarenta años más tarde». (La Única Esperanza, p. 126)

D. La retención del diezmo. “Son pocos los que invierten dinero en la causa de Diosen proporción a sus recursos. Muchos lo han inmovilizado en propiedades que deben vender antes de poder invertirlo en la causa de Dios y darle así un uso práctico. Se valen de ello como una excusa para hacer tan sólo poco en la causa de su Redentor. Han enterrado su dinero tanliteralmente como el hombre de la parábola. Roban a Dios el diezmo, que reclama como suyo, y al robarle, se despojan del tesoro celestial”. (3Testimonios para la Iglesia, p.437)

E. Dios hiere con flechas a los impíos. “Dios los herirá con sus flechas, los herirá por sorpresa. Salmo 64:7. Esta escritura se cumplirá literalmente… Me sorprende ya que considero el pasado, el presente y el futuro del pueblo de Dios… Cada creyente necesita ahora registrar su corazón como con una vela encendida”. (RH, 15 de marzo 1906 par. 3)

¿Qué es el cumplimiento literal en los textos White arriba citados?

Los metales de la imagen de Daniel 2 y las bestias de Daniel 7 son símbolos que representan naciones, no son literales. Sin embargo “la hermana White quien habla del cumplimiento literal de Ezequiel 9 también dice que estas profecías de Daniel y Apocalipsis fueron cumplidas literalmente”. Louis Shitandi.

En la pág. 366 del Conflicto de los Siglos antes citada (ejemplo B), refiriéndose al estudio de las profecías de Daniel y Apocalipsis dice que Guillermo Miller comprobó, que “los símbolos proféticos podían ser comprendidos… vio que las profecías, la medida en que se han cumplido, se habían cumplido literalmente”.

¿De qué manera cayó la sangre de Jesús sobre los sacerdotes y el populacho que lo vilipendiaba? Elena de White dice que estas palabras se cumplieron literalmente cuando los romanos destruyeron a Jerusalén en el año 70 d C.

Las personas que retienen el diezmo en vez de devolverlo al Señor, seguramente los usan egoístamente para gastos propios; sin embargo Elena de White dice que lo que ellos hacen es enterrarlo literalmente como el hombre de la parábola. ¿Cómo así? En la siguiente frase ella lo explica: “Roban a Dios el diezmo, que reclama como suyo, y al robarle, se despojan del tesoro celestial”.

Elena de White comentando el Salmo 64 incluyendo el versículo 7 dice que esta escritura se cumplirá literalmente. Imaginemos a Dios con un arco disparando flechas contra los impíos como los aborígenes americanos cazaban animales en el pasado. ¿Será esta la manera como Dios castigará a los pecadores?

Podemos ver entonces que las conclusiones erróneas son el resultado de la falta de coherencia en la aplicación de los principios de interpretación.

Teniendo en cuenta la manera como Elena White se refiere al cumplimiento literal en los textos arriba citados, podemos entender qué significa la misma frase en Ezequiel 9.

Entonces, ¿qué es lo que se cumple literalmente? No son los símbolos sino los hechos representados por los símbolos los que se cumplen literalmente. La literalidad de la profecía está en los eventos que le dan cumplimiento, no en los símbolos que representan esos eventos. Todas las profecías bíblicas cuando se cumple tienen cumplimiento literal aunque estén escritas en lenguaje literal o simbólico. Notemos un par de ejemplo. En Mateo 24:30 dice: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”. Similar dice en Apocalipsis 1:7 “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén”. Estas son profecías de la Segunda Venida del Señor, están escritas en lenguaje literal, aún no se han cumplido, y cuando se cumplan se cumplirán literalmente como lo dice el texto. Veremos al señor viniendo en las nubes con poder, los impíos se van a lamentar, los que lo traspasaron también lo van a ver.

Veamos también la profecía de Apocalipsis 19:11-15 “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”.

Esta también es una profecía de la Segunda Venida del Señor, pero a diferencia de las anteriores, está escrita en lenguaje simbólico. Aún no se ha cumplido, y cuando se cumpla se cumplirá literalmente. Es decir veremos al señor viniendo en las nubes con poder y acompañado de millones de ángeles, los impíos se van a lamentar, los que lo traspasaron también lo van a ver. Esta profecía es simbólica pero su cumplimiento será literal, no simbólico. Si los símbolos ocurrieran como están escritos, entonces veríamos al Señor viniendo en un caballo seguido por jinetes en caballos blancos, veríamos sus ojos como de candela, la espada saliendo de su boca y su ropa manchada de sangre.

No es fuera de lo normal que Elena de White escribiera sobre el cumplimiento literal de la profecía de Ezequiel 9, lo mismo dijo de las profecías de Daniel y Apocalipsis porque esa es la manera como se cumplen las profecías. Es claro entonces que las profecías simbólicas son de cumplimiento literal, el cual no hace que los símbolos de cualquier profecía no sean simbólicos.

2. Ezequiel y Juan: dos profecías de un mismo evento.

“Este sellamiento de los siervos de Dios es el mismo que se le mostró a Ezequiel en visión. Juan también fue testigo de esta notable revelación”. (Testimonios para los Ministros, pp. 445, 446)

Según la hermana Elena White lo que vio el profeta Ezequiel en el capítulo 9 es lo mismo que vio Juan en Apocalipsis. Veamos entonces lo que dice Juan en Apocalipsis 7 y luego comparemos.

“Después de esto vi a cuatro ángeles de pie en los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Entonces vi a otro ángel que subía del este, y tenía el sello del Dios vivo. Clamó a gran voz a los cuatro ángeles, que habían recibido poder de dañar la tierra y el mar, y les dijo: “No dañéis la tierra, ni el mar, ni los árboles, hasta que sellemos en sus frentes a los siervos de nuestro Dios”. (Apocalipsis 7:1-3)

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El profeta Ezequiel vio cinco verdugos matando a los impíos en el santuario y en la ciudad, el apóstol Juan vio la destrucción causada por las siete últimas plagas. Ezequiel vio la profecía simbólica, Juan vio su cumplimiento literal. Ambos profetas vieron la destrucción de los impenitentes, uno en símbolos, otro literalmente. La visión de Ezequiel 9 y la de Juan en Apocalipsis 7 y 16 son dos profecías sobre un mismo evento. Ambas profecías se refieren a un solo sellamiento del pueblo de Dios y a una sola destrucción de los impíos.

Algunas personas arguyen que la visión de Ezequiel no corresponde con la de Juan porque al compararlas encuentran que algunos símbolos y detalles de las profecías no son idénticos, sin embargo esto no representa ningún problema porque Dios usa diferentes profecías con diferentes símbolos para representar una misma realidad. Por ejemplo los cuatro imperios antiguos Babilonia, Medopersa, Grecia y Roma en Daniel dos son representados por los cuatro metales de la imagen, pero en Daniel siete esos mismos cuatro imperios son representados por cuatro bestias que surgen del mar; las diez naciones en que se dividió el imperio romano están representadas por los pies y los dedos de la imagen de Daniel dos, pero en Daniel siete las representan los diez cuernos de la cuarta bestia. Igualmente en Daniel siete el papado es representado por el cuerno pequeño que sale de la cabeza de la cuarta bestia pero en Apocalipsis 13 es representado por la bestia que surge del mar.

Entonces, ¿qué significa la matanza de Ezequiel 9? La matanza de Ezequiel 9 no es otra cosa que la destrucción general de los impíos en ocasión de las 7 últimas plagas (Apocalipsis16) y de los sucesos que acompañan la Segunda Venida de Cristo.

3. Todos los impíos caen en una sola destrucción.

La destrucción general de los impíos y el castigo de los infieles dentro de la iglesia no son dos eventos separados sino uno solo. “El Señor ordena a sus mensajeros, los hombres que tienen las armas de matanza en la mano: “Pasad por la ciudad… Matad viejos, mozos y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno…y comenzaréis por mi santuario… Ezequiel 9:5,6…Aquí vemos que la iglesia, el santuario del Señor, era la primera en sentir los golpes de la ira de Dios”. (5 Testimonios para la Iglesia p. 196)

La orden dada inicialmente a estos varones simbólicos fue, uno a sellar y los otros cinco a matar en la ciudad, pero luego se les dice que debían empezar por el santuario. En su comentario inspirado Elena de White explica que el santuario representa a la iglesia. Si el santuario representa a la iglesia entonces la ciudad representa a los que no son de la iglesia.

Santuario (iglesia)
Ciudad (los que no son de la iglesia, el mundo)

Debían sellar y matar en la ciudad pero empezando por el santuario. ¿Quiénes son los destruidos en el santuario (iglesia)? Aquellos a quienes Dios había brindado gran luz pero que habían sido infieles. Aquellos que no sienten pesar por su propia decadencia espiritual ni lloran sobre los pecados ajenos. Ver (2JT pp. 66, 67)

El relato de Ezequiel deja ver claramente que La matanza de los de la ciudad sigue de inmediato a la matanza de los del santuario. Tan pronto como mataron en el templo, salieron a matar en la ciudad.

Y a los otros oí que les dijo: “Pasad por la ciudad en pos de él, y matad sin lástima ni compasión». (Ezequiel 9:5)

Y les dijo: “Contaminad la casa, llenad los atrios de muertos. Id”. Así, salieron a matar en la ciudad». (Ezequiel 9:7)

Los del templo y los de la ciudad fueron destruidos en la misma matanza, Aunque unos cayeron primero y otros después. Unos son destruidos primero que otros, pero en la misma destrucción. No pasó ningún período de tiempo entre la destrucción de los infieles de la iglesia y la destrucción de los del mundo tan ciertamente como los seis varones de la visión de Ezequiel no regresaron al cielo después de sellar y destruir en el santuario para después de un largo período venir a completar la orden de sellar y matar en la ciudad. Fue simultáneo. Una sola destrucción.

4. La profecía de Ezequiel 9 es una ilustración, una figura.

Cualquier persona que lea Ezequiel 9 no necesita mucho esfuerzo para percibir que el relato está saturado de símbolos. Los símbolos no son la realidad, son figuras que ilustran la realidad. Sobre este punto Elena de White escribió “…en el tiempo del sellamiento de los 144 mil que han de subsistir sin defecto delante del trono de Dios, sentirán muy profundamente los yerros de los que profesan ser hijos de Dios. Esto lo expone con mucho vigor la ilustración que presenta el profeta acerca de la última obra, bajo la figura de los hombres que tenían sendas armas destructoras en las manos”. (1Joyas Testimonios p. 335)

La matanza realizada por los hombres que llevan las armas es una figura de la destrucción general de los impíos tan ciertamente como el santuario terrenal es FIGURA y sombra de las cosas celestiales (Hebreos 8:5)

“(Los infieles de la iglesia) Caerán en la destrucción general de los impíos, representada por la obra de los hombres que llevaban armas. Nótese esto con cuidado: Los que reciban la marca pura de la verdad, desarrollada en ellos por el poder del Espíritu Santo y representada por el sello del hombre vestido de lino, …son los que “gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen” en la iglesia. Su amor por la pureza y el honor y la gloria de Dios es tal, y tienen una visión tan clara del carácter excesivamente pecaminoso del pecado, que se los representa agonizando, suspirando y llorando. Pero la matanza general de todos los que no ven así el amplio contraste entre el pecado y la justicia, y no tienen los sentimientos de aquellos que siguen el consejo de Dios y reciben la señal, está descrita en la orden dada a los cinco hombres con armas…”. (Joyas de los Testimonios 335, 336)

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Un solo fin del tiempo de gracia y después las plagas.

Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo. Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos. Vi entonces que Jesús, quién había estado oficiando ante el arca de los Diez Mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: “Consumado es.” Y toda la hueste angélica se quitó sus coronas cuando Jesús hizo esta solemne declaración: “El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía… Muchos de los impíos se enfurecieron grandemente al sufrir los efectos de las plagas. Ofrecían un espectáculo de terrible agonía. ” (Primeros Escritos pp. 280–282)

Nótese como en el siguiente texto Elena White conecta Ezequiel 9 con el derramamiento de las siete últimas plagas:

“Leed Ezequiel 9:2-7. El mandato es: “Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo”. Dijo Dios: “Haré recaer el camino de ellos sobre sus propias cabezas”. Pronto se pronunciarán las palabras: “Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios”. (Testimonios para los Ministros 431, 432)

Lo escrito por la Sra. White en los textos anteriores muestra claramente que la matanza de Ezequiel 9 ocurrirá después del fin del tiempo de gracia cuando las siete últimas plagas caerán sobre los que persisten en desobedecer a Dios.

Una promesa y una advertencia.

Antes de la visita final de los juicios de Dios sobre la tierra, habrá entre el pueblo del Señor un reavivamiento de la piedad primitiva, cual no se ha visto nunca desde los tiempos apostólicos… El enemigo de las almas desea impedir esta obra, y antes que llegue el tiempo de de un movimiento de este tipo, él tratará de evitarlo introduciendo una falsificación. (El Conflicto de los Siglos p. 517)

El estudio de la Escritura es lo que trae un reavivamiento entre el pueblo de Dios, y el sincero buscador de la verdad encontrará en sus sagradas páginas a la Perla de gran precio Cristo Jesús “ellas son las que dan testimonio de mí”. Juan 5:39. En esta obra los Testimonios de la hermana Elena de White son una valiosa herramienta que nos ayuda a aclarar y entender las preciosas verdades de la Palabra de Dios; sin embargo debemos ser muy cuidadosos porque las interpretaciones erróneas y desequilibradas de la Biblia, especialmente de las profecías traerán falsos reavivamientos. Lastimosamente algunas personas, ignoran los principios básicos de interpretación y ponen en boca de los santos profetas lo que ellos ni siquiera tuvieron la intención de decir. Cometen errores, y luego los divulgan creando confusión y fanatismo. Dios nos ayude y nos mantenga en sus caminos.

Autor: Ernesto García | Licenciado en Teología | UNAC, Colombia