Evidencias Trinitarias en el libro de Proverbios

La pluralidad dentro de la Deidad ha sido tema de debate desde el inicio del cristianismo. Bajo premisas incorrectas, uno de los argumentos más usados por el antitrinitarismo ha sido el que nos dice que dicha pluralidad no es consistente con el estricto monoteísmo revelado en el Antiguo Testamento. Los judíos jamás soñaron siquiera con una Trinidad. Aunque si bien es verdad que los judíos nunca fueron trinitarios, no es menos verdad que los escritos del Tanaj judío si relevan una misteriosa pluralidad de manera implícita en muchos de sus escritos. El libro de Proverbios no es la excepción. Sus palabras revelan que para el autor, Dios no ha estado absolutamente solo a través de los tiempos infinitos de la eternidad.

Evidencias en el capítulo 8

“Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada; No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo; Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra, Con él estaba yo ordenándolo todo, y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Me regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de los hombres.” (Proverbios 8:22-31)

Los versículos anteriormente citados son usados desde el tiempo de los Padres de la Iglesia como una aplicación a la preexistencia de Cristo, antes de su encarnación [1]. Los adventistas no estamos en contra de dicha interpretación. Elena G. de White declara:

“Y el Hijo de Dios, hablando de sí mismo, declara: “Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternalmente tuve el principado…. Cuando establecía los fundamentos de la tierra; con él estaba yo ordenándolo todo; y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo”. (Prov. 8:22-30)”. [2]

Sin embargo, las primeras palabras del versículo 22 han resultado controversiales para muchos: “Jehová me poseía en el principio de su camino, ya de antiguo, antes de sus obras”. Para los antitrinitarios, esto significa que Jesús fue creado por Dios “antes de sus obras”. La palabra hebrea traducida como “poseía”, es “qaná”.Si bien es verdad que puede ser traducido como “creado”, básicamente su significado más común es “poseído” para una encomienda singular [3].El mismo versículo indica que la sabiduría “eternalmente tuvo el principado”. La palabra hebrea usada es olám y se usa en el Salmo 90:2 para describir la eternidad de Dios.

“Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo; Desde la eternidad (owlam) y hasta la eternidad, tú eres Dios”.

Usando además un poco de lógica, es imposible que la sabiduría haya sido creada por Dios, porque eso significaría que hubo un tiempo cuando Dios no tenía sabiduría, algo que es inadmisible. Por tanto, este versículo más que probar que la Trinidad sea falsa, la confirma.

Evidencias en el capítulo 30

“Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal… ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes? “ (Proverbios 30:1, 4)

Esta profecía de Agur hace referencia a la grandeza de Dios y luego pasa a declarar “¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo…?” Este pasaje se puede interpretar como una profecía de carácter mesiánico. De hecho Jesús contesta la primera pregunta del versículo 4 (“¿Quién subió al cielo y descendió?”) en Juan 3:13. Pero, puesto que muchos antitrinitarios ven la palabra “hijo” suponen que Jesús era “Hijo de Dios” antes de venir a este mundo, por lo que fue creado en las edades pasadas antes de la creación del universo. Sin embargo, el versículo 1 desmorona esta interpretación. Este texto nos dice que es “la profecía” es decir, algo que iba a suceder, no algo que ya sucedió. Jesús se iba a convertir en hijo de Dios después de su encarnación. Pero, es evidente que, para Agur, Dios no está solo cuando hace todas las actividades ahí descritas. Este texto representa una evidencia a favor de la preexistencia de Cristo.

Conclusión

Aunque el libro Proverbios no declara abiertamente la existencia de tres personas dentro de la Deidad, implícitamente indica que Dios no estuvo solo en las edades pasadas, anteriores a la creación del mundo, sino que, por medio de la figura de la sabiduría, indica la presencia de otra entidad, mas tarde identificada, en el mismo libro, como “su hijo” en el contexto de una profecía mesiánica.


Referencias

[1] Por ejemplo, Orígenes identifico a la Sabiduría como Jesús antes de su encarnación y Atanasio siguió su ejemplo.

[2] Elena G. de White. “Patriarcas y Profetas”, p.12.

[3] Woodrow Whidden, “La Trinidad”, p 123.