Evidencias inspiradas sobre el matrimonio, divorcio y nuevo casamiento

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. (Hebreos 13:4)

Es el propósito divino de que la unión matrimonial sea una gran bendición para quienes lo contraen y por tal motivo, la inspiración ordena que este sagrado vínculo sea mantenido en honra y amor, sin ninguna clase de infidelidad o inmoralidad que pueda afectar y mancillar su estabilidad.

En cuanto al tiempo de su duración, la Biblia es clara en afirmar de que el vínculo matrimonial tiene una vigencia de por vida, esto quiere decir que si una persona casada se casa con otra, mientras su pareja todavía vive, en realidad está cometiendo adulterio, pues así está escrito:

Pues la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive; pero si su marido muere, queda libre de la ley en cuanto al marido. Así que, mientras vive su marido, será llamada adúltera si ella se une a otro hombre; pero si su marido muere, está libre de la ley, de modo que no es adúltera aunque se una a otro hombre. (Romanos 7:2-3)

El matrimonio es un vínculo de permanente unidad entre sus contrayentes, por lo tanto no es correcto ni recomendable dar lugar a una separación entre esposos; sin embargo, si la pareja de esposos deciden separarse por motivos diferentes a la infidelidad, la inspiración ordena que ellos deben permanecer sin volverse a casar o mejor aún, que se reconcilien lo más pronto posible, pues así está escrito:

A los casados instruyo, no yo, sino el Señor: que la mujer NO DEBE DEJAR AL MARIDO y si se separa, QUE SE QUEDE SIN CASAR, O RECONCÍLIESE con su marido; y que el marido NO ABANDONE A SU ESPOSA. (1 Corintios 7:10-11)

Una excepción bíblica

Es evidente que en caso de infidelidad conyugal, la opción más acertada es buscar un asesoramiento espiritual y terapéutico para llegar a solucionar y superar dicha infidelidad; pero ¿qué sucede cuando la infidelidad destruye finalmente la unión conyugal?, ¿acaso es justo que la parte inocente permanezca sola durante toda su vida a pesar de que ella no fue la responsable de dicha infidelidad?

Afortunadamente la Biblia presenta respuestas satisfactorias a estas preguntas y adicional a las reglas que revelan la indisolubilidad y la santidad del matrimonio, la revelación escrita también presenta una excepción bíblica, a la cual Jesús la define como la “CAUSA DE FORNICACIÓN”, y dicha excepción enseña, que cuando un matrimonio se destruye por “CAUSA DE FORNICACIÓN”, la parte inocente puede optar por el divorcio y el recasamiento, sin que esto sea considerado como una violación a la Ley de Dios, pues así está escrito:

“Y YO OS DIGO: Cualquiera que repudiare a su esposa, A NO SER POR CAUSA DE FORNICACIÓN, y se casare con otra, adultera; y el que se casare con la repudiada, adultera”. (Mateo 19:9)

Esta cita bíblica es muy amplia en su explicación, porque no solo revela que el divorcio puede darse “POR CAUSA DE FORNICACIÓN”, sino también porque enfatiza que a la vista de Dios, esta causa es un justificativo inspirado que provee a la parte inocente, un derecho moral para optar por un posible nuevo casamiento, por cuanto el tema del recasamiento es enfatizado en dos ocasiones y lo podemos evidenciar en las siguientes expresiones:

“CUALQUIERA QUE REPUDIARE”, esta es una clara referencia al divorcio.

“A NO SER POR CAUSA DE FORNICACIÓN”, esta es la única causa, que según Jesús justificaría el divorcio y el recasamiento.

“Y SE CASARE CON OTRA”, esta es la primera mención al recasamiento, la palabra “otra” que se menciona en esta parte de la cita, se refiere a la persona que llegare a formar un nuevo matrimonio con la persona que “repudió” a su pareja.

“Y EL QUE SE CASARE CON LA REPUDIADA”, esta es la segunda mención que se hace al tema del recasamiento y se refiere tanto a la persona “repudiada”, como a la persona que llegare a casarse con ella.

Es evidente por las palabras de Jesús, que la FORNICACIÓN es una causa que justifica el divorcio y un posible nuevo casamiento, únicamente a la parte inocente, es decir a la persona que sufrió infidelidad por parte de su pareja; sin embargo, este mismo texto también especifica, que si no existe esta llamada causa de fornicación, ya no habría motivo justificable para el divorcio y mucho menos para un posible recasamiento y en ese caso, quien se vuelve a casar estaría cometiendo ADULTERIO.

Otro aspecto revelador de esta cita inspirada, es que en su última parte se declara lo siguiente: “Y EL QUE SE CASARE CON LA REPUDIADA, ADULTERA”, esto quiere decir que la parte culpable, es decir la persona que fue repudiada por ser culpable de fornicación, ya no tiene derecho moral para volver a casarse y si llegara a recasarse, tanto ella como la persona con quien se casa, estarían cometiendo adulterio.

Sin embargo, Mateo 19:9, no es la única cita inspirada que hace mención a la denominada “causa de fornicación”, también existe otra referencia bíblica que ratifica que la parte inocente puede optar por el divorcio y el recasamiento cuando su pareja destruyó el matrimonio por causa de infidelidad, pues así está escrito:

“Pero yo os digo que cualquiera que repudiare a su esposa, A NO SER POR CAUSA DE FORNICACIÓN, HACE QUE ELLA ADULTERE; y el que se casa con la divorciada, comete adulterio”. (Mateo 5:32)

El Espíritu de Profecía también confirma la validez de esta causa, por cuanto al explicar sobre el significado de Mateo 5:32, declara “QUE NO PUEDE HABER DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL, EXCEPTO POR INFIDELIDAD A LOS VOTOS MATRIMONIALES”, esto quiere decir, que cuando existe infidelidad a los votos matrimoniales, “PUEDE HABER DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL”, pues así está escrito:

“Entre los judíos se permitía que un hombre repudiase a su mujer por las ofensas más insignificantes, Y ELLA QUEDABA EN LIBERTAD PARA CASARSE OTRA VEZ. Esta costumbre era causa de mucha desgracia y pecado. EN EL SERMÓN DEL MONTE, JESÚS INDICÓ CLARAMENTE QUE NO PUEDE HABER DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL, EXCEPTO POR INFIDELIDAD A LOS VOTOS MATRIMONIALES. “El que repudia a su mujer—dijo él—, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”. (Discurso Maestro de Jesucristo, página 56)

Antes de proceder a explicar esta cita inspirada del Espíritu de Profecía, debemos notar de que esta cita, no forma parte de ninguna carta personal y tampoco es un párrafo que expresa únicamente el punto de vista personal de la Sierva del Señor; al contrario esta cita menciona un principio inspirado de aplicación doctrinal en la Iglesia de Dios, por cuanto dicha cita está explicando el correcto significado inspirado de Mateo 5:32.

Realizo esta aclaración, porque existen grupos reformistas que de manera oficial rechazan la verdad bíblica del divorcio y recasamiento por “causa de fornicación”, y ellos para justificar su posición equivocada sobre este tema, argumentan de que las citas del Espíritu de Profecía que respaldan esta posición bíblica, en realidad sólo son cartas que expresan únicamente el punto de vista personal de la Sierva del Señor.

Más adelante explicaré el verdadero trasfondo y las graves consecuencias de aceptar este falso argumento; pero tal y como lo demuestra la cita presentada, existen citas del Espíritu de Profecía que sin ser parte de cartas personales, también respaldan y ratifican la verdad bíblica del divorcio y recasamiento por “causa de fornicación”.

Al regresar al estudio de esta cita inspirada, se puede comprobar de que dicha cita explica el significado de Mateo 5:32, y declara que la “DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL”, puede darse única y exclusivamente por causa de “INFIDELIDAD A LOS VOTOS MATRIMONIALES”, esto demuestra que el motivo justificable que puede disolver el vínculo matrimonial es la infidelidad y al encontrarse disuelto el vínculo matrimonial, la parte inocente queda en libertad  para optar por un posible nuevo casamiento.

Otro aspecto importante en esta misma cita, es el hecho de que la inspiración presenta la expresión “INFIDELIDAD A LOS VOTOS MATRIMONIALES” como la causa para la “DISOLUCIÓN DEL VÍNCULO MATRIMONIAL”, lo cual nos demuestra  que NO SOLO EL PECADO DE FORNICACIÓN ENTRE SOLTEROS, sino también el ADULTERIO O LA INFIDELIDAD EN EL MATRIMONIO, es un motivo justificable de divorcio y recasamiento.

En la siguiente cita inspirada se ratifica este principio y nuevamente se demuestra que no solo la fornicación, sino también el ADULTERIO es causa justificable que “PUEDE ROMPER O ANULAR EL VOTO DEL CASAMIENTO”, pues así está escrito:

“Usted ha tenido ideas erróneas acerca de la relación matrimonial. Nada QUE NO SEA LA VIOLACIÓN DEL LECHO MATRIMONIAL PUEDE ROMPER O ANULAR EL VOTO DEL CASAMIENTO… DIOS INDICÓ UNA SOLA CAUSA por la cual una esposa puede abandonar a su esposo, o este puede dejarla a ella, Y FUE EL ADULTERIO. Esta causa debe considerarse con oración”. (El Hogar Cristiano, p. 310, 311. Carta 8, 1888)

En esta segunda cita del Espíritu de Profecía, nuevamente se ratifica que existe una causa que rompe o anula el voto del casamiento y dicha causa es el “ADULTERIO”, y la misma cita aclara que fue “DIOS” quien “INDICÓ” o determinó esta “CAUSA”, lo cual nos demuestra que esta verdad tiene un origen y respaldo divino y no solo representa el punto de vista personal de la Sierva del Señor.

El amplio alcance del término fornicación

En un sentido específico el término FORNICACIÓN se refiere a pecados sexuales cometidos entre personas solteras, sin embargo, en un sentido general, la fornicación no solo se refiere a pecados sexuales entre solteros, este término también se refiere a pecados sexuales entre personas solteras y casadas.

Una prueba de ello lo encontramos en las mismas palabras del Apóstol Pablo, quien ratifica y cataloga como FORNICACIÓN no solo a relaciones sexuales ilícitas entre solteros, sino también a ciertos pecados sexuales cometidos entre personas solteras y casadas, pues así está escrito:

“Se oye por todas partes que hay entre vosotros FORNICACIÓN, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene LA ESPOSA DE SU PADRE”. (1 Corintios 5:1)

Tal y como lo describe esta cita bíblica, el Apóstol Pablo cataloga como FORNICACIÓN a una relación ilícita entre un hombre y “LA ESPOSA DE SU PADRE”, es decir, entre una persona soltera y otra casada, por cuanto al describir a la mujer como ESPOSA se demuestra de que ella estaba casada. Esta evidencia inspirada ratifica que la fornicación es un término muy abarcante que no solo se aplica a las relaciones sexuales ilícitas entre solteros, sino también a relaciones sexuales ilícitas cometidas entre personas solteras y también casadas.

El mismo hecho de que en Mateo 19:9, Jesús mencione el pecado de la FORNICACIÓN en el contexto del matrimonio, es una evidencia que demuestra que este término no solo se refiere a pecados sexuales de solteros, sino también a cierto tipo de relaciones sexuales ilícitas cometidas entre personas solteras y casadas, como por ejemplo: el incesto, el abuso sexual infantil, el homosexualismo, etc.

Esta es la razón por la cual Cristo utilizó acertadamente la palabra FORNICACIÓN, por cuanto el término ADULTERIO solo se aplica al pecado que comete una persona casada en contra de su pareja, en cambio la FORNICACIÓN EN SENTIDO GENERAL, TIENE UN ALCANCE MUY AMPLIO y se aplica a todo tipo de relación sexual ilícita, ya sea solo entre solteros o también entre solteros y casados.

Otro hecho que confirma la profunda relación que existe entre los términos FORNICACIÓN Y ADULTERIO, lo encontramos en la misma Ley de Dios. ¿Sabe usted qué mandamiento de la Ley de Dios se transgrede cuando se comete FORNICACIÓN? Seguramente usted contestará que el SÉPTIMO MANDAMIENTO.

Pero ¿sabía usted de que la palabra FORNICACIÓN no consta en el séptimo mandamiento?, es más, esta palabra no consta en ninguno de los 10 mandamientos. Y ¿por qué razón se considera a la FORNICACIÓN como pecado si dicha palabra textualmente no consta en la Ley de Dios?

Es porque existe una profunda relación entre los términos FORNICACIÓN y ADULTERIO, estos términos son complementarios y no se excluyen mutuamente; tal y como sucede en el séptimo mandamiento, aunque no se mencione textualmente la palabra FORNICACIÓN, al declarar NO COMETERÁS ADULTERIO, también se refiere al pecado de la fornicación, y viceversa, cuando hablamos de FORNICACIÓN, EN SENTIDO GENERAL también nos estamos refiriendo al ADULTERIO.

Una objeción muy sutil

Tal y como ya lo mencioné anteriormente, existen grupos religiosos que rechazan esta verdad bíblica y como no disponen de evidencias inspiradas que confirmen su posición errónea, entonces recurren a una objeción muy sutil y peligrosa y que consiste en afirmar que aquellas citas del Espíritu de Profecía que confirman esta posición bíblica, en realidad sólo son cartas que expresan únicamente el punto de vista personal de la Sierva del Señor.

Hay que notar que este mismo argumento reconoce que la Sierva del Señor aceptaba esta verdad por lo menos de manera personal y aún si este fuera el caso, el mismo hecho de que la Sierva del Señor lo acepte de manera personal ya debería ser una evidencia poderosa a favor de esta verdad.

Sin embargo, esta objeción no es correcta y al contrario de este falso argumento, el tema del divorcio y el recasamiento por infidelidad no corresponde a una posición personal de la Sierva del Señor, sino más bien al hecho, de que tanto la Sierva del Señor como la Iglesia Adventista adoptaron esta verdad porque Dios así lo dispuso mediante revelación divina, pues así está escrito:

VI que la Hna. —no tiene todavía derecho a casarse con otro hombre; pero si ella, O CUALQUIER OTRA MUJER, OBTUVIESE LEGALMENTE EL DIVORCIO PORQUE SU ESPOSO SE HIZO CULPABLE DE ADULTERIO, ENTONCES QUEDARÍA LIBRE PARA CASARSE CON QUIEN QUISIERA. (Hogar Cristiano 313, Carta 4a, 1863)

Tal y como lo demuestra esta cita inspirada, el recasamiento por infidelidad es una verdad confirmada a la Sierva del Señor mediante revelación, por cuanto esta cita inspirada comienza con la palabra “VI”, lo cual demuestra que esta cita es el resultado de una revelación presentada a la Sierva del Señor y no constituye en ningún sentido su punto de vista personal.

Esta cita inspirada expresa un principio de aplicación general y no solo personal por cuanto declara que si una persona, en este caso una mujer “O CUALQUIER OTRA MUJER”, obtiene el divorcio porque su esposo se hizo culpable de adulterio, “ENTONCES QUEDARÍA LIBRE PARA CASARSE CON QUIEN QUISIERA”; esta cita no da lugar a dudas y deja bien en claro que cuando un matrimonio se destruye, después del divorcio la parte inocente está en libertad de volverse a casar con quien quisiera.

En la siguiente cita nuevamente se confirma de que el divorcio y recasamiento por infidelidad, no corresponden a un punto de vista personal de la Sierva del Señor, y se ratifica que esta verdad representa y describe el punto de vista divino, pues utiliza la frase:

“A LA VISTA DE DIOS”, pues así está escrito: “A la vista de Dios siguen casados, aunque divorciados—Una mujer puede estar legalmente divorciada de su esposo por las leyes del país y sin embargo no estar divorciada a la vista de Dios ni según la ley superior. SÓLO UN PECADO, QUE ES EL ADULTERIO, PUEDE COLOCAR AL ESPOSO O A LA ESPOSA EN SITUACIÓN DE VERSE LIBRE DEL VOTO MATRIMONIAL A LA VISTA DE DIOS… (Hogar Cristiano 313, Carta 4a, 1863)

Tal y como lo demuestra esta cita, EL ADULTERIO, coloca “AL ESPOSO O A LA ESPOSA EN SITUACIÓN DE VERSE LIBRE DEL VOTO MATRIMONIAL A LA VISTA DE DIOS,  y al verse libre del voto matrimonial según el punto de vista divino, entonces se encuentra en libertad de optar por un nuevo casamiento si así lo considera necesario.

La discriminación de los Testimonios

Esta objeción sutil de afirmar que ciertas citas del Espíritu de Profecía solo son el punto de vista personal de la Sierva del Señor, y que es utilizada especialmente por los autodenominados movimientos reformistas; no solo es utilizada para tergiversar las verdades bíblicas del divorcio y el recasamiento; esta objeción también es utilizada para anular todas las evidencias inspiradas que demuestran y revelan los varios errores doctrinales que contiene la teología de dichos grupos reformistas.

El mismo Espíritu de Profecía define a esta práctica como la DISCRIMINACIÓN DE LOS TESTIMONIOS y nos revela que en realidad esta clase de objeciones, en realidad son una estrategia para “ANULAR EL EFECTO DEL CONSEJO DE DIOS”, pues así está escrito:

“Si las opiniones preconcebidas o las ideas particulares de algunos son contradichas AL SER REPRENDIDAS POR LOS TESTIMONIOS, ELLOS SIENTEN INMEDIATAMENTE NECESIDAD DE HACER CLARA SU POSICIÓN PARA DISCRIMINAR ENTRE LOS TESTIMONIOS, DEFINIENDO LO QUE ES EL JUICIO HUMANO DE LA HNA. WHITE Y LO QUE ES LA PALABRA DE DIOS. Cualquier cosa que sostenga sus ideas acariciadas es divina, y los testimonios que corrigen sus errores son humanos: SON LAS OPINIONES DE LA HNA. WHITE. ANULAN EL EFECTO DEL CONSEJO DE DIOS CON SU TRADICIÓN”. (Manuscrito 16, 1889, Mensajes Selectos Tomo 3, página 75)

La misma Sierva del Señor describe que muchas veces tuvo que enfrentar esta clase de objeciones y también afirma que esta actitud es tomada por aquellos “que no quieren el reproche y la corrección”, pues así está escrito:

“La posición de algunos: parte humana y parte divina—Muchas veces en mi experiencia he sido llamada a hacer frente a la actitud de cierta clase de personas QUE RECONOCIERON QUE LOS TESTIMONIOS ERAN DE DIOS, PERO QUE TOMABAN LA POSICIÓN DE QUE ESTE ASUNTO Y AQUEL TEMA CORRESPONDÍAN A LA OPINIÓN Y AL JUICIO DE LA HNA. WHITE. Esto se acomoda A LOS QUE NO QUIEREN EL REPROCHE Y LA CORRECCIÓN, Y CUANDO SUS IDEAS SON CONTRADICHAS tienen ocasión de explicar la diferencia entre lo humano y lo divino. (Manuscrito 16, 1889, Mensajes Selectos Tomo 3, página  75)

Según la inspiración, esta estrategia reformista, en realidad es “UNO DE LOS GANCHOS DE SATANÁS” que tiene el propósito tanto de engañar y de rechazar los mensajes que Dios ha enviado, pues así está escrito:

Virtualmente rechazan los testimonios—Ud. ha hablado sobre algunos asuntos según los veía, alegando que las comunicaciones de la Hna. White NO SON TODAS DEL SEÑOR, SINO QUE UNA PORCIÓN RESPONDE A SU PROPIA MENTE, A SU PROPIO JUICIO, que no es mejor que el juicio y las ideas de cualquier otro. ESTE ES UNO DE LOS GANCHOS DE SATANÁS PARA QUE UD. PUEDA COLGAR SUS DUDAS, CON EL PROPÓSITO DE ENGAÑAR SU ALMA y las de los que se atreven a trazar una línea en este asunto y a decir: esta porción que me agrada es de Dios, pero esa parte que señala y condena mi conducta es sólo de la Hna. White, y no tiene el sello divino. DE ESTA MANERA UD. VIRTUALMENTE HA RECHAZADO EL CONJUNTO DE LOS MENSAJES QUE DIOS EN SU TIERNO Y PIADOSO AMOR LE HA ENVIADO PARA SALVARLO DE LA RUINA MORTAL. (Carta 16, 1888, Mensajes Selectos Tomo 3, página 76)

Nuevamente el Espíritu de Profecía es claro en revelar que quienes se mantengan en esta actitud, en realidad “ESTÁN AYUDANDO AL DIABLO EN SU OBRA DE ENGAÑO”, pues ASÍ ESTÁ ESCRITO:

“Satanás ayudará a los que creen que deben discriminar—Tengo mi obra que hacer, para enfrentar los errores de los que se creen capaces de decir qué cosa es un testimonio de Dios y qué cosa es una producción humana. SI LOS QUE HAN HECHO ESTA OBRA CONTINÚAN EN SU CONDUCTA, LAS AGENCIAS SATÁNICAS ESCOGERÁN POR ELLOS…” (Mensajes Selectos Tomo 3, página 77)

“Los que han ayudado a las almas a sentirse en libertad para especificar LO QUE ES DE DIOS EN LOS TESTIMONIOS, Y LO QUE SON PALABRAS NO INSPIRADAS DE LA HNA. WHITE, HALLARÁN QUE ESTÁN AYUDANDO AL DIABLO EN SU OBRA DE ENGAÑO.  (Testimonies for the Church 5:682; Joyas de los Testimonios 2:292-293, —Carta 28, 1906)

Citas adicionales que confirman la verdad del divorcio y recasamiento

Cambie de disposición antes que de estado—He recibido una carta de su esposo. Quiero decirle que HAY UN SOLO MOTIVO POR EL CUAL UN ESPOSO PUEDE SEPARARSE LEGALMENTE DE SU ESPOSA, O UNA ESPOSA DE SU ESPOSO, Y ESTE MOTIVO ES EL ADULTERIO. Si vuestros temperamentos no congenian, ¿no glorificaríais a Dios cambiando dichos temperamentos? (Carta 168, 1901; El hogar adventista, 313)

“Un caso en que se justifica UN SEGUNDO MATRIMONIO. Con respecto al casamiento de su hija con J, comprendo qué es lo que lo preocupa. Pero el casamiento se llevó a cabo con el consentimiento de Ud., y su hija, conociendo todo lo que se refería a él, lo aceptó como su esposo. POR ESO AHORA NO VEO NINGUNA RAZÓN POR LA CUAL UD. DEBERÍA PREOCUPARSE EXCESIVAMENTE POR ESTE ASUNTO. Su hija ama a J, y puede ser que este matrimonio esté de acuerdo con las disposiciones de Dios a fin de que tanto j como su hija puedan tener una experiencia cristiana más rica, y así reforzar sus puntos débiles. Su hija ha prometido ser la fiel esposa de J y ahora no puede anular sus obligaciones hacia él… ESTOY INFORMADA PERSONALMENTE DE LAS RELACIONES DE ÉL CON SU PRIMERA ESPOSA K. J AMABA DEMASIADO A K, PORQUE EN REALIDAD ELLA NO ERA DIGNA DE SU CONSIDERACIÓN. EL HIZO TODO LO POSIBLE POR AYUDARLA, Y TRATÓ POR TODOS LOS MEDIOS DE RETENERLA COMO ESPOSA… J no repudió a su mujer. ELLA LO ABANDONÓ, LO RECHAZÓ Y SE CASÓ CON OTRO HOMBRE. NO VEO NADA EN LAS ESCRITURAS QUE LE PROHÍBA A ÉL VOLVER A CASARSE EN EL SEÑOR. TIENE DERECHO AL CARIÑO DE UNA MUJER… (Mensajes Selectos Tomo 2, página 390-391)

“No puedo ver ninguna razón para interrumpir ESTA NUEVA UNIÓN. Es un asunto serio separar a un hombre de su esposa. NO HAY UN FUNDAMENTO BÍBLICO PARA RESPALDAR TAL ACCIÓN EN ESTE CASO. ÉL NO LA ABANDONÓ, SINO QUE FUE ELLA QUIEN LO DEJÓ. NO VOLVIÓ A CASARSE HASTA QUE ELLA OBTUVO EL DIVORCIO. Cuando K se divorció de J, el sufrió intensamente, Y J NO VOLVIÓ A CASARSE HASTA QUE K SE HUBO CASADO CON OTRO HOMBRE. Estoy segura de que la mujer que él ha elegido será de ayuda para él, y que él también será de ayuda para ella… NO VEO NADA EN LA PALABRA DE DIOS QUE REQUIERA QUE ELLA SE SEPARE DE ÉL. COMO UD. HA PEDIDO MI CONSEJO, SE LO DOY SIN RESERVA. (Carta 50, 1895. Mensajes Selectos Tomo 2, página 391)

Pablo Muñoz | Ecuador | www.facebook.com/pablo.munoz.12914 | patriciomunoz2010@hotmail.com |

Nota aclaratoria del autor: Este tema está basado sobre el firme fundamento de la Biblia y el Espíritu de Profecía y está en completa armonía con la doctrina oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. El Autor de este tema es un miembro activo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y cree firmemente que la Iglesia Adventista es la única y la última Iglesia Militante del tiempo del fin. También cree en las doctrinas bíblicas de la organización y el orden eclesiástico y por tales motivos, no apoya ningún tipo de ministerio independiente que intente alterar o poner en duda alguna de las doctrinas oficiales de la Iglesia Adventista y tampoco apoya a quienes intenten desacreditar o anular la validez de las credenciales divinas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.