Citas del Espíritu de Profecía respecto a las Sociedades Secretas y Nuevo Orden Mundial

Contenido
La Sociedades Secretas y Nuevo Orden Mundial
Las uniones y sindicatos en relación a las sociedades secretas y el NOM
Confederaciones del mundo: Agentes del Nuevo Orden Mundial
Una Visión del Conflicto

I. La Sociedades Secretas y Nuevo Orden Mundial
Las voces místicas que hablaron en Ecrón y en Endor todavía están descarriando a los hijos de los hombres mediante sus palabras mentirosas. El príncipe de las tinieblas tan sólo ha aparecido con un nuevo disfraz. Los oráculos paganos del tiempo pasado tienen su contraparte en los médiums espiritistas, los clarividentes y los adivinos de la actualidad. secretas, las reuniones a oscuras y las maravillas de los hechiceros de nuestro tiempo. Y lo que dicen es ansiosamente recibido por miles de personas que rehúsan aceptar la luz de la Palabra o del Espíritu de Dios. Se burlan de los magos de la antigüedad, mientras el gran engañador ríe en triunfo cuando ellos se someten a sus artes presentadas en una forma distinta.

Estos instrumentos satánicos pretenden curar la enfermedad. Atribuyen su poder a la electricidad, al magnetismo o a los así llamados “remedios simpáticos”, cuando en realidad no son más que canales de las corrientes eléctricas de Satanás. Por este medio él arroja su ensalmo sobre los cuerpos y las almas de los hombres.[1]

Mecanismo de las Sociedades Secretas. Satanás usa la influencia de la mente sobre la mente.

Expulsado del cielo, Satanás estableció su reino en este mundo, y desde entonces ha estado esforzándose incansablemente para seducir a los seres humanos y apartarlos de su lealtad a Dios. Usa el mismo poder que usó en el cielo: la influencia de la mente sobre la mente. Los hombres llegan a ser tentadores de sus semejantes. Se acarician los fuertes y corrompidos sentimientos de Satanás, los que ejercen un poder persuasivo y poderoso. Bajo la influencia de estos sentimientos, los hombres se unen en confederaciones, en gremios, y en sociedades secretas. Hay en operación en el mundo agencias que Dios no tolerará por mucho más tiempo.[2]

Engaños realizados mediante sociedades secretas
El mundo es un teatro; los actores, sus habitantes, se están preparando para representar su parte en el gran drama final. No hay unidad en las grandes masas humanas, excepto cuando los hombres se confederan para cumplir sus propósitos egoístas. Dios contempla la escena. Se cumplirán sus propósitos con respecto a sus súbditos rebeldes. El mundo no ha sido entregado a las manos de los hombres, aunque Dios permita que los elementos de confusión y desorden predominen durante un tiempo.

Un poder de abajo está trabajando para desarrollar las últimas grandes escenas del drama: Satanás viniendo como Cristo y obrando con todo engaño de iniquidad en los que se afilian a sociedades secretas. Los que ceden a la pasión por confederarse están realizando los planes del enemigo. La causa será seguida por el efecto.

La transgresión casi ha llegado a su límite. La confusión llena el mundo y pronto un gran terror sobrecogerá a los seres humanos. El fin está muy cerca. Nosotros que conocemos la verdad debiéramos estar preparándonos para aquello que pronto sobrecogerá al mundo como una sorpresa abrumadora.[3]

Satanás personifica a Cristo. Papel de las Sociedades Secretas en el desarrollo del Nuevo Orden Mundial

El enemigo se está preparando para engañar a todo el mundo mediante su poder obrador de milagros. Se presentará como ángel de luz e intentará presentarse como Jesucristo.[4]

Si los hombres son descarriados ahora con tanta facilidad, ¿cómo resistirán cuando Satanás personifique a Cristo y realice milagros? ¿Quiénes permanecerán inconmovibles por el engaño que presentará entonces, cuando profese ser Cristo y sea solamente Satanás que personifica a Cristo, y que aparentemente realiza las obras de Cristo?[5]

Satanás aparecerá en el campo de batalla y se hará pasar por el Cristo. Tergiversará, aplicará torcidamente y pervertirá todas las cosas que pueda.[6]

Un poder infernal está obrando para producir las últimas grandes escenas del drama: Satanás aparece como Cristo y obra con todo engaño e injusticia en aquellos que se unen en sociedades secretas.[7]

Peligro en las alianzas con el mundo. Vínculo de las Sociedades Secretas y el Apocalipsis. (Se cita Apoc. 18:1-8).
Este terrible cuadro, trazado por Juan para mostrar cuán completamente se entregarán al mal las potencias de la tierra, debiera mostrar a los que han recibido la verdad cuán peligroso es afiliarse a sociedades secretas o unirse de alguna manera con aquellos que no guardan los mandamientos de Dios.[8]

No pueden recibir el sello de Dios
Aquellos que están bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emanuel no pueden unirse con los francmasones ni con ninguna otra organización secreta. El sello del Dios viviente no será colocado sobre ninguno que mantenga tal relación después de que la luz de la verdad haya brillado en su camino. Cristo no está dividido, y los cristianos no pueden servir a Dios y a Mamón. El Señor dice: “Salid de en medio de ellos, y apartaos…, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Cor. 6: 17, 18).[9]

II. Citas sobre las uniones y sindicatos en relación a las sociedades secretas y el Nuevo Orden Mundial: La influencia de las agencias de Satanás. Mantengamos nuestra individualidad
Durante años me ha sido dada luz especial acerca de nuestro deber de no centralizar nuestra obra en la ciudades. El ruido y el bullicio que las llenan, las condiciones que en ellas crean los sindicatos y las huelgas, impedirán nuestra obra. Ciertos individuos tratan de logra que las personas de diferentes oficios se sindicalices. Tal no es el plan de Dios, sino de una potencia que de ningún modo debemos reconocer. La Palabra de Dios se cumple: los malos parecen juntarse en haces para ser quemados.

Debemos emplear ahora todas las capacidades que se nos han confiado para dar al mundo el último mensaje de misericordia. En esta obra debemos conservar nuestra individualidad. No debemos unirnos a sociedades secretas ni sindicatos. Debemos permanecer libres en Dios y esperar de Jesús las instrucciones que necesitamos. Todos nuestros movimientos deben realizarse comprendiendo la importancia de la obra que hacemos para Dios.[10]

Las agencias satánicas en la marcha de la muerte
Satanás trabaja laboriosamente en nuestra ciudades populosas. El resultado de su trabajo se advierte en la confusión reinante, en las luchas y las discordias entre las fuerzas trabajadoras y el capital, y en la hipocresía que ha entrado en las iglesias. Con el fin de lograr su propósito de que los hombres no tengan tiempo para meditar, Satanás los mantiene ocupados en la búsqueda de la alegría y el placer, y dedicados a beber y comer. Los llena de ambición por llevar a cabo empresas que exalten su propia personalidad. El mundo se está aproximando paso a paso a la condición que existía en los días de Noé. Se perpetran todos los crímenes imaginables. Los instrumentos satánicos desempeñan su parte en la estimulación de la concupiscencia de la carne, los deseos de los ojos, la manifestación de egoísmo, la extralimitación en el poder, la crueldad y la fuerza empleadas para unir a los hombres en confederaciones y sindicatos, disponiéndolos en atados para el terrible fuego de los últimos días. Los hombres llaman “vida” a esta sucesión de crímenes y locuras…

El mundo, que actúa como si no hubiera Dios, absorto en propósitos egoístas, experimentará pronto una súbita destrucción, y no escapará. Muchos continúan en una complacencia descuidada del yo hasta que llegan a estar tan disgustados con la vida que terminan con su existencia. Bailando y parrandeando, bebiendo y fumando, complaciendo sus pasiones animales, marchan como bueyes al matadero. Satanás está trabajando con todo su arte y encantos para mantener a los hombres marchando a ciegas, hasta que el Señor se levante de su lugar para castigar a los habitantes de la tierra por sus iniquidades, cuando la tierra devolverá su sangre y no cubrirá más sus muertos. El mundo entero parece empeñado en la marcha de la muerte.[11]

Los sindicatos, una fuente de problemas para los adventistas. Una de las agencias que traerán un tiempo de angustia como nunca antes ha existido
Las uniones laborales constituirán una de las agencias que traerán sobre esta tierra un tiempo de angustia como nunca ha habido desde que el mundo fue creado… Unos pocos hombres se unirán para apoderarse de todos los medios que puedan obtenerse en ciertas líneas de negocio. Se formarán gremios de obreros y los que rehúsen unirse a ellos serán hombres marcados… A causa de estas uniones y confederaciones, muy pronto será muy difícil para nuestras instituciones llevar a cabo su obra en las ciudades. Mi advertencia es: Salid de las ciudades. No edifiquéis sanatorios en las ciudades.[12]

Se aproxima rápidamente el tiempo cuando el poder controlador de las uniones laborales será muy opresivo.[13]

Hechos de violencia. Engaño de los gremios
En los días de Noé, la abrumadora mayoría se oponía la verdad y estaba prendada de una trama de falsedades. La tierra estaba llena de violencia. Guerra, crimen, asesinato estaban a la orden del día. Así también será antes de la segunda venida de Cristo.[14]

Los gremios laborales son incitados rápidamente a violencia si no se satisfacen sus demandas. Se ve cada vez más claramente que los habitantes del mundo no están en armonía con Dios. Ninguna teoría científica puede explicar la marcha constante de los obradores maldad bajo el mando de Satanás. En cada tumulto hay ángeles malos que trabajan para excitar a los hombres cometer actos de violencia…

La perversidad y la crueldad de ellos llegará a grado que Dios se revelará en toda su majestad. Muy pronto la maldad del mundo habrá llegado a su límite como en los días de Noé, Dios derramará sus juicios.[15]

Los terribles informes que oímos sobre asesinatos y robos, sobre accidentes ferroviarios y hechos de violencia, cuentan que el fin de todas las cosas está cercano. Ahora, justamente ahora, necesitamos estar preparándonos para la segunda venida del Señor.[16]

Los gremios y confederaciones son una trampa. Relación de estas agencias con el conflicto del domingo

Los gremios y las confederaciones del mundo son una trampa. Hermanos, no participéis en ellos, y manteneos lejos de ellos. No tengáis nada que ver con ellos. A causa de estos gremios y confederaciones, muy pronto será muy difícil para nuestras instituciones llevar a cabo su obra en las ciudades. . . Educad a. . . nuestros hermanos para que salgan de las ciudades y vayan al campo, donde pueden obtener porciones pequeñas de tierra y construir un hogar para ellos y sus hijos. . .

Dentro de no mucho tiempo habrá tal contienda y confusión en las ciudades, que los que deseen salir de ellas no podrán hacerlo.[17]

No debemos establecernos donde nos veamos obligados a entrar en relaciones estrechas con los que no honran a Dios. . . Pronto vendrá una crisis relacionada con la observancia del domingo. . . Los partidarios del domingo se están haciendo fuertes en sus falsas pretensiones, y esto significará opresión para los que estén resueltos a guardar el día de reposo de Jehová… Debemos tener cuidado de no ubicarnos donde sea difícil guardar el sábado para nosotros y nuestros hijos.[18]

Gremios y Monopolios: Una de las Señales del tiempo del fin. Desprecian el Decálogo
Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. (Sant. 5: 7). Los gremios serán uno de los instrumentos que traerán sobre esta tierra un tiempo de angustia como nunca ha habido desde que el mundo fue creado. La obra del pueblo de Dios consiste en prepararse para los acontecimientos del futuro, los que pronto lo sobrecogerán con fuerza abrumadora. En el mundo se formarán monopolios gigantescos. Los hombres se asociarán en gremios que los encerrará en el redil del enemigo.

Unos pocos hombres se unirán para apoderarse de todos los medios que puedan obtenerse en ciertos tipo de negocios. Se formarán gremios de obreros y los que rehúsen unirse a ellos serán hombres marcados. . .Estos gremios constituyen una de las señales de los último días. Los hombres están siendo unidos en atados listos para ser quemados. Puede ser que sean miembros de la iglesia, pero mientras pertenezcan a esas asociaciones, no pueden guardar los mandamientos de Dios, porque el pertenecer a ellas implica despreciar todo el Decálogo. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. . . y. . . a tu prójimo como a ti mismo” (Mar. 12: 30, 31). . . ¿Cómo pueden los hombres obedecer estas palabras, y formar combinación que privan a las clases más pobres de las ventajas que les pertenecen con justicia, y les impiden comprar o vender, a no ser bajo ciertas condiciones?

Los que pretenden ser hijos de Dios en ningún caso debería unirse a los gremios que ya están formados o que se van a formar. El Señor lo prohíbe. ¿No pueden ver los que estudian la profecías lo que hay delante de nosotros?[19]

Pronto habrá que hacer frente a graves crisis, y queremos estar escondidos en la hendidura de la roca para que podamos ver a Jesús y ser vivificados por su Santo Espíritu. No tenemos tiempo que perder ni siquiera un instante.[20]

Uniones que se han formado o que se formarán. Relación de estas agencias con las profecías
Los que pretenden ser hijos de Dios en ningún caso deberían unirse a las uniones laborales que están formadas o que se formarán. El Señor lo prohíbe. ¿No pueden ver aquellos que estudian las profecías lo que hay delante de nosotros?[21]

III. Confederaciones del mundo: Agentes del Nuevo Orden Mundial
Los agentes satánicos trabajan constantemente sembrando y regando las semillas de rebelión contra la ley de Dios, y Satanás está reuniendo almas bajo su negro estandarte de la rebelión.

Forma una confederación con seres humanos para luchar contra la pureza y la santidad. Ha trabajado diligente y perseverantemente para aumentar el número de los que se unirán con él.

Mediante la forma en que presenta las cosas procura aumentar la distancia entre el cielo y la tierra, y crece su convicción de que puede agotar la paciencia de Dios, extinguir su amor por el hombre y hacer que sea condenada toda la raza humana.[22]

Que los centinelas que están en los muros de Sión no se unan con los que están invalidando la verdad tal como es en Cristo. Que no se unan en la confederación de la incredulidad, el papado y el protestantismo, para exaltar la tradición por encima de las Escrituras; la razón por encima de la revelación, y el talento humano por encima de la influencia divina y del poder vital de la piedad.[23]

En todas partes existe ahora una oposición directa al Evangelio. Nunca fue mayor la confederación del mal que en el momento actual. Los espíritus de las tinieblas se están combinando con los instrumentos humanos para afianzarlos firmemente contra los mandamientos de Dios. Tradiciones y falsedades se exaltan por encima de las Escrituras; la razón y la ciencia por encima de la revelación; el talento humano por encima de las enseñanzas del Espíritu; las formas y ceremonias por encima del poder vital de la piedad. Necesitamos el toque divino.[24]

A causa de su apostasía, hombres caídos y ángeles caídos están unidos en la misma conspiración, para trabajar contra el bien. Se han unido en desesperada compañía. Satanás se esfuerza para formar, con la ayuda de sus malos ángeles, una alianza con hombres que afirman que son piadosos, y así [los] deja [en] la iglesia de Dios. El sabe que si puede inducir a los hombres, como indujo a los ángeles, a que se unan en rebelión mientras aparentan ser siervos de Dios, tendrá en ellos sus mejores aliados en su empresa contra el cielo. Bajo el nombre de piedad puede inspirarles con su propio espíritu acusador, y los induce a acusar de mal y engaño a los siervos de Dios. Son sus detectives especializados; su obra es la de crear rencillas familiares, presentar acusaciones que engendran discordia y amargura entre los hermanos de la iglesia, hacer que las lenguas sirvan activamente a Satanás, sembrar semillas de disensión observando lo malo y comentando lo que produzca discordia. Suplico a todos los que se ocupan de la obra de murmurar y quejarse porque algo ha sido dicho o hecho que no les agrada, y que, de acuerdo con lo que piensan, no les da la debida consideración, que recuerden que están haciendo la misma obra que Satanás comenzó en el cielo. Están siguiendo sus huellas, sembrando incredulidad, discordia y deslealtad, pues nadie puede abrigar sentimientos de traición y guardárselos sólo para sí. Tiene que decir a otros que no lo tratan como corresponde. Y así son inducidos a murmurar y a quejarse. Esta es la raíz de amargura que surge y por la cual muchos son contaminados. Así procede Satanás hoy por medio de sus malos ángeles. Forma una coalición con los hombres que pretenden estar en la fe; y los que se esfuerzan por llevar adelante la obra de Dios con fidelidad, sin dejarse deslumbrar por ningún hombre, trabajando sin hipocresía ni parcialidad, pasarán por las pruebas más duras que pueda Satanás infligirles a los que sostienen que aman a Dios. El éxito de Satanás está en proporción con la luz y el conocimiento que tienen estos opositores. La raíz de amargura se arraiga profundamente y se comunica a otros. Así se contamina a muchos. Sus declaraciones son vagas y engañosas, son inescrupulosos en sus principios, y Satanás encuentra en ellos los instrumentos que precisamente necesita.[25]

¿Qué es una conspiración?
Se ha hecho la pregunta: “¿Qué quiere decir usted cuando habla de una conspiración? ¿Quiénes han formado conspiraciones?” Ustedes saben lo que es una conspiración: una unión de personas en una obra que no tiene el sello de una integridad pura, recta, invariable.[26]

Los impíos se unen estrechamente en sociedades, en consorcios comerciales, en sindicatos o uniones, en confederaciones. No tengamos nada que ver con esas organizaciones. Dios es nuestro Soberano, nuestro Gobernante, y nos llama a que salgamos del mando y estemos separados. “Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo”. Si rehusamos hacer esto, si continuamos vinculándonos con el mundo y si consideramos cada asunto desde el punto de vista del mundo, llegaremos a ser como el mando. Cuando los procedimientos del mundo y las ideas del mundo rigen nuestras transacciones, no podemos estar en la elevada y santa plataforma de la verdad eterna.[27]

Ángeles buenos y malos en forma humana, en acción
Instrumentos satánicos en forma humana tomarán parte en este último gran conflicto para oponerse al establecimiento del reino de Dios. Y también actuarán ángeles celestiales con apariencia humana. nombres y mujeres se han confederado para oponerse al Señor Dios del cielo, y la iglesia sólo está despierta a medias en cuanto a esta situación. Se necesita que haya mucho más oración, muchos más fervientes esfuerzos entre los que profesan ser creyentes.

Los dos bandos antagónicos continuarán existiendo hasta la terminación del último gran capítulo de la historia de este mundo. En cada ciudad hay instrumentos satánicos. No podemos permitirnos el bajar la guardia ni por un momento.[28]

Nuevas facciones de profesos creyentes por medio de agencias de Satanás. Despertad a las iglesias
La iglesia necesita despertar a una comprensión de los sutiles poderes de los agentes satánicos, a los cuales debe hacer frente. Si se mantienen vestidos con la armadura completa, serán capaces de vencer a todos los adversarios que los enfrenten, algunos de los cuales no se manifiestan todavía. Las confederaciones aumentarán en número y en poder a medida que lleguemos más cerca del fin del tiempo. Estas confederaciones crearán influencias opositoras a la verdad, formando nuevas facciones de profesos creyentes, que presentarán sus propias teorías engañosas. La apostasía aumentará. “Algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios”.

Hombres y mujeres se han confederado para oponerse al Señor Dios del cielo, y la iglesia está despierta solamente a medias para hacer frente a la situación. Se necesita mucho más oración, mucho más esfuerzo ferviente entre los profesos creyentes.[29]

Satanás y sus ángeles confederados con los hombres. (Estas confederaciones traerán a Satanás como a Dios en la tierra para que el mundo lo adore)
“Los ángeles caídos que están sobre la tierra forman confederaciones con los hombres malos. En esta era aparecerá el anticristo como si fuera el Cristo verdadero, y entonces la ley de Dios será invalidada en las naciones de nuestro mundo. La rebelión contra la santa ley de Dios estará plenamente madura. Pero el verdadero director de toda esta rebelión es Satanás revestido de un manto de ángel de luz. Los hombres serán engañados y lo exaltarán en lugar de Dios, y lo deificarán a él. Pero la Omnipotencia se interpondrá, se pronunciará la sentencia contra las iglesias apóstatas que se unan para exaltar a Satanás: ‘Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque el Señor Dios es fuerte, que la juzgará”.[30]

IV. Una Visión del Conflicto
Vi en visión dos ejércitos empeñados en terrible conflicto. Una hueste iba guiada por banderas que llevaban la insignia del mundo; la otra, por el estandarte teñido en sangre del Príncipe Emmanuel. Estandarte tras estandarte quedaba arrastrando en el polvo, mientras que una compañía tras otra del ejército del Señor se unía al enemigo, y tribu tras tribu de las filas del enemigo se unía con el pueblo de Dios observador de los mandamientos. Un ángel que volaba por el medio del cielo puso el estandarte de Emmanuel en muchas manos, mientras que un poderoso general clamaba con voz fuerte: “Acudid a las filas. Ocupen sus posiciones ahora los que son leales a los mandamientos de Dios y al testimonio de Cristo. Salid de entre ellos y separaos, y no toquéis lo inmundo, que yo os recibiré, y os seré por Padre y me seréis por hijos e hijas. Acudan todos los que quieran en auxilio de Jehová, en auxilio de Jehová contra los poderosos.”

La batalla seguía rugiendo. La victoria alternaba de un lado al otro. A veces cedían los soldados de la cruz, “como abanderado en derrota.” (Isa. 10: 18.) Pero su retirada aparente era tan sólo para ganar una posición más ventajosa. Se oían gritos de gozo. Se elevó un canto de alabanza a Dios, y las voces de los ángeles se le unieron mientras los soldados de Cristo plantaban su estandarte en las murallas de las fortalezas hasta entonces sostenidas por el enemigo. El Capitán de nuestra salvación ordenaba la batalla y mandaba refuerzos a sus soldados. Su fuerza se manifestaba poderosamente y los alentaba a llevar la batalla hasta las puertas. Les enseñó cosas terribles en justicia, mientras que, vencedor y dispuesto a vencer, los conducía paso a paso. Al fin se ganó la victoria. El ejército que seguía la bandera que tenía la inscripción: “Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús,” triunfó gloriosamente. Los soldados de Cristo estaban cerca de las puertas de la ciudad, y con gozo la ciudad recibió a su Rey. Se estableció el reino de paz, gozo y justicia eterna. La iglesia es ahora militante. Ahora nos vemos frente a un mundo sumido en las tinieblas de medianoche, casi completamente entregado a la idolatría. Pero llega el día en que la batalla habrá sido peleada, la victoria ganada. La voluntad de Dios ha de ser hecha en la tierra, como es hecha en el cielo. Entonces las naciones no reconocerán otra ley que la del cielo. Todos formarán una familia feliz y unida, revestidos de las vestiduras de alabanza y de agradecimiento, el manto de la justicia de Cristo. Toda la naturaleza, con belleza insuperable, ofrecerá a Dios un constante tributo de alabanza y adoración. El mundo quedará inundado por la luz del cielo. Los años transcurrirán en alegría. La luz de la luna será como la del sol, y la del sol será siete veces mayor que ahora. Sobre la escena cantarán juntas las estrellas de la mañana y los hijos de Dios clamarán de gozo, mientras que Dios y Cristo unirán su voz para proclamar: “No habrá más pecado, ni habrá más muerte.”

Tal es la escena que me fue presentada. Pero la iglesia debe pelear contra enemigos visibles e invisibles, y peleará. Agentes de Satanás en forma humana están en el terreno. Los hombres se han confederado para oponerse al Señor de los ejércitos. Estas confederaciones continuarán hasta que Cristo deje su lugar de intercesión ante el propiciatorio, y se vista las vestiduras de venganza. Los agentes satánicos están en toda ciudad organizando febrilmente en partidos a los que se oponen a la ley de Dios. Los que profesan ser santos y los que son francamente incrédulos se deciden por dichos partidos. Para los hijos de Dios, no es el momento de ser débiles. Ni por un instante podemos dejar de estar en guardia.[31]

-Una recopilación del Pr. John Acosta


Referencias

[1] Signs of the Times, 24 de marzo, 1887.

[2] Carta 114, 1903.

[3] Testimonies, tomo 8, págs. 27, 28. Año 1904.

[4] 2MS 110, 1894.

[5] Ibid 455, 1897.

[6] TM 411, 1898.

[7] 8T 28 (1904).

[8] MS 135,1902. Comentario Bíblico Adventista Tomo 7 Material suplementario comentarios EGW Apoc. 18:1-8.

[9] Carta 21, 1893.

[10] Testimonies for the Church, tomo 7, págs. 95-97, 1902.

[11] Manuscrito 139, 1903.

[12] 2MS 162, 1903.

[13] Ibid -2MS 161, 1904.

[14] 1CBA 1104, 1891

[15] ATO 332, 1903.

[16] Carta 308, 1907.

[17] MS2, 162.

[18] Maranatha: El Señor viene, Pág. 178.

[19] MS2, 162-164.

[22] Carta 89, 1899.

[21] Carta 201, 1902.

[22] RH 21-10, 1902.

[23] Ibid 24-3, 1896.

[24] Ibid 19-3, 1895.

[25] Ibid 14-9, 1897.

[26] MS 29,1911.

[27] Ibid 71, 1903.

[28] Carta 42, 1909.

[29] Review and Herald, 5 de agosto, 1909.

[30] Ibid 22 de diciembre de 1904).

[31] 8 -J.T., Tomo 3, pág. 226.