Editorial | El Mensaje de los 3 Ángeles P. II

“Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.” (Apocalipsis 14:8).

El mensaje del segundo ángel tiene una importancia relevante en dos aspectos, uno histórico y uno profético. Al anclar este verso con Apoc. 18:1-3 este pasajes deja notar una ampliación del segundo ángel, pero es el verso 2 en donde dice y da más profundidad: “Y clamó con potente voz: ¡Ha caído, ha caído la gran Babilonia! Y se ha vuelto habitación de demonios, guarida de todo espíritu impuro, y albergue de toda ave sucia y aborrecible”. Con más razón ahora surge una preocupación y, por ende, el entendimiento del mismo.

Los milleritas fueron los que llegaron a ser los primeros adventistas y quienes a la vez, encontraron una gran importancia en el entendimiento de este mensaje, así como la obediencia de hacer lo que Dios había colocado en su corazón en cuanto a predicar su palabra y salir de sus iglesias contaminadas con doctrinas influenciadas por Babilonia.

Con el tiempo los diferentes sistemas de interpretación bíblica han tratado de desvirtuar el verdadero sentido del texto dándole falsas interpretaciones y colocando así el cumplimiento de esta profecía sobre acontecimientos ya vividos o apuntando hacia el futuro. Pero es la iglesia Adventista quien conserva el método histórico, quien a su vez, logra interpretar la biblia con su sentido progresista de la historia y literal. Siendo que el mensaje del segundo ángel se encuentra en una profecía, vale subrayar la importancia de este pasaje en dos aspectos: el histórico y el profético.

Uno de los aspectos más sobresalientes de este texto es su historicidad, debido a que pertenece a una línea de secuencias en donde la iglesia de Dios está involucrada y debe estar firme en ese momento. Al momento que este pasaje cumple su propósito entra de una vez al cuadro histórico en donde se confirma la mano de Dios que guía toda la historia y a su pueblo en medio de ella. Por ello es que Dios es quien lleva las riendas de las vidas de sus hijos y en consecuencia, la de su iglesia.

Un segundo aspecto importante es por ser una profecía cumplida en un libro en donde Dios tiene como centro a su iglesia. Al estudiar el Apocalipsis se ve un andamiaje completamente perfecto en donde Dios es el cumplidor de las profecías y el sustentador de su amada iglesia al momento que ésta la vive.

Por ser la apertura al tercer ángel en donde proféticamente e históricamente la iglesia Adventista está en pie aún tratando de entender el propósito de Dios para su iglesia. Así como los primeros creyentes trataron de entender el propósito de Dios en sus vidas vale resaltar lo que Elena White dice sobre este grupo:

“… otros creyeron firmemente que el Señor los había conducido en su vida pasada; y mientras esperaban, velaban y oraban para conocer la voluntad de Dios, llegaron a comprender que su gran sumo sacerdote había empezado a desempeñar otro ministerio y, siguiéndolo con fe, fueron inducidos a ver además la obra final de la iglesia. Obtuvieron un conocimiento más claro de los mensajes de los primeros ángeles, y quedaron preparados para recibir y dar al mundo la solemne amonestación del tercer ángel de Apocalipsis 14”.[1] Vale concluir que la iglesia remanente es la que predica los tres mensajes proféticos dados por Dios en Apocalipsis 14, pero que a la vez tratamos de entender la voluntad de Dios en la vida espiritual de la iglesia e individualmente.

Este es el sincero deseo de: Los Directores
Ministerio Antorcha Adventista

-Yesid Saavedra


Referencias

[1] Elena White, El Con icto de los Siglos. (Miami: APIA, 2006), 339.