Deuteronomio 16:21, 22: No plantarás ningún árbol para Asera

En el día de ayer quise participar en varias preguntas que hicieran algunos hermanos en un grupo de Facebook (FB) en el que participo. Una de las preguntas era:

¿Es malo poner un árbol navideño como Adventista del Séptimo Día?

Varias personas citaron Deuteronomio 16:21, 22. No sin antes haber citado a la Hna. White pero, solo usaron dos o tres citas.

Aquí no voy a discutir el origen de la Navidad, mucho menos el nacimiento de Jesús, no solamente este servidor, sino toda la iglesia conoce el origen de la Navidad, que no es uno santo y también sabe que Jesús no nació en ésta época. He escuchado personalmente a pastores adventista desde el púlpito decir la siguiente frase (la parafraseo) que la considero muy sabia:

El mundo hoy celebra el nacimiento de Jesús, nosotros sabemos que Cristo no nació un 25 de diciembre y realmente no sabemos cuando nació. Sin embargo, lo más importante es que Cristo quiere nacer en tu corazón todos los días...

Y es eso lo que la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) hace, no solo en ésta época, sino también en la Semana Santa, presentar a Cristo, presentar su mensaje de salvación a tiempo y fuera de tiempo, ¿acaso es eso malo? ¡Por supuesto que no!

Deuteronomio 16:21, 22

No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho, ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios. [Deuteronomio 16.21, 22]

¿Quién fue Asera?

En la mitología cananea, Asera, la Athirat ugarítica, era la consorte principal de El, el dios padre. Asera sirvió como la diosa madre y estuvo asociada en los tiempos bíblicos con Baal, el dios de la fertilidad. Su símbolo era el poste o árbol sagrado que corresponde al massebah o altar de piedra usado en el culto a Baal (compárese Jue. 6:28). Entre los profetas idólatras a los cuales Jezabel, la esposa idólatra de Acab mantuvo, estaban “cuatrocientos profetas de Asera” (1 R. 18:19). Asera era la diosa principal de Tiro, ciudad de la cual Jezabel había venido. [1]

No voy a escribir sobre el Árbol de Navidad porque durante la semana publicamos en DA tres columnas de la Hna. White que hacen mención del mismo, lo puedes leer aquí en DA: La fiesta de Navidad y fin de año, La Navidad se acerca y Regalos de Navidad.

En ésta columna me quiero concentrar en el versículo bíblico, Deuteronomio 16:21, 22. En la discusión en el grupo de FB, como mencioné anteriormente, varios hermanos citaron ese pasaje y quise estudiarlo.

El contexto histórico del desarrollo del libro de Deuteronomio siempre ha llamado mi atención, están a punto de entrar a la tierra prometida (Canaán) y Dios, en su sabiduría infinita no se le ocurre otra cosa mejor que recordarle a su pueblo sus preceptos, ¿qué podemos ver en ese acto de Dios? sin duda alguna su tierno cuidado y amor para con sus hijos, no veo otra cosa. Dios no quiere la muerte del impío. [Ezequiel 18:23]

Lamentablemente, una de las luchas que tuvo Dios con el Israel antiguo y el Israel espiritual actualmente es la idolatría. Y al final, de eso se trata todo el conflicto, de la adoración, ¿a quién vamos a adorar?, Satanás quería la alabanza y la honra que solamente le pertenecen a Dios.

Quiero llamar su atención a Deuteronomio 16:21, 22. El texto bíblico dice:

No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho, ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios.

Varios hermanos citan ese versículo para refutar el colocar un Árbol de Navidad, ya sea en su casa o en la iglesia. Superficialmente puedo decir que los árboles de Navidad no se plantan pero, es un argumento flojo, igual que el de los hermanos que citan Deuteronomio 16:21, 22.

La línea, "No plantarás ningún árbol para Asera" debe decirnos una cosa: consagración o dedicación. Sabemos que el contexto inmediato en que se habla en esos versículos es sobre la idolatría, o sea, religión, sea verdadera o falsa. Esos "árboles" eran consagrados a Asera. El Árbol de Navidad no se consagra a nadie, no se le hace una dedicación, es un adorno, simplemente eso, un adorno. No se rodea el árbol para orar o hacer algún ritual religioso. Eso lo tenemos que entender. En cada hogar adventista o en cada iglesia que se coloca un Árbol de Navidad, no se hace más como cuando se ponen unas cortinas en la iglesia o un cuadro de algún paisaje natural en el caso de los hogares.

¿Realmente eran árboles o parte de ellos?

Algunos hermanos por alguna razón, asocian no plantarás ningún árbol con el Árbol de Navidad, sin embargo, no era un árbol que representaba a Asera, era un objeto de madera sacado de los árboles. Podríamos pensar que se trataba de una madera trabajada, o sea, limpiándola y quizás pintándola. El punto es que, no era un árbol, de hecho, el Comentario Bíblico Adventista propone lo siguiente, comentando el ver. 21:

Se trataba de “árboles sagrados”, “palos sagrados”, o “cipos” (BJ). [2]

Otra referencia nos dice lo siguiente:

Algunos estudiosos opinan que este era un palo o poste sagrado que se levantaba cerca de los altares a Baal. Puesto que solo había una diosa con el nombre de ˒asherah, su forma plural (˒asherim) probablemente se refiera a varios palos. [3]

En la última referencia se nos dice: palo o poste sagrado. De nuevo, no puede pasar desapercibido esa palabra. Una de las cosas que hizo Dios en el séptimo día de la creación fue consagrar, dedicar el sábado, el séptimo día de la semana para la nueva creación, porque recién estaban creados y no sabían nada del sábado. El sábado es parte de la adoración a Dios, es un tiempo sagrado, santo, dedicado, eso no pasa mis amados con el Árbol de Navidad en un hogar adventista o en la iglesia. Yo no los quiero convencer de nada, respeto la decisión tomada por cada persona pero, sí quiero que vean lo que propongo que no es nada nuevo ni mucho menos descabellado o como algunos pensarán, acomodándome al mundo. Ustedes nunca verán que se esté dedicando un Árbol de Navidad en un hogar o una iglesia adventista.

El comentario bíblico mundo hispano dice:

La imagen de la diosa se hacía del tronco de un árbol que en el culto de los cananeos era conocido como el “árbol de la vida”. [4]

Bueno, aquí alguno fácilmente puede argumentar que de igual manera, se hacía de un árbol, aunque no era un árbol era parte del árbol, pues sí pero, no deja de ser un argumento débil frente a lo anterior expuesto que considero debe ser lo más importante tomado en cuenta de esta columna: La dedicación a lo sagrado. Hay varios ejemplos en la Biblia donde la carne (limpia) permitida por Dios para su consumo no se comía porque era dedicada a los dioses (ídolos).

Persona adorando ante un árbol sagrado

De una manera ya desarrollada, la adoración a Asera reconocía su presencia espiritual en la naturaleza, especialmente en la sexualidad. No obstante, su adoración normalmente involucraba ya sea una estatua o figurilla que la representaba, un árbol considerado sagrado, o el tronco de un árbol erigido como poste. Los tres eran símbolos de la diosa, aunque los dos últimos lo hacían de manera indirecta. Cuando un gobernante devoto de Jehová llegaba a ser rey, destruía los objetos asociados con el culto de éstas. Los escritores de los libros históricos evaluaban a estos monarcas por lo completa que había sido la limpieza de estos objetos (2 Crón. 15:16). Éxo. 34:12, Deut. 7:5, Jue. 6:25-30, 2 Rey. 13:6, 2 Rey. 17:16, 2 Rey 21:3, 2 Rey. 23:4-8, 2 Crón. 15:16. [5]

Diosa y árbol sagrado en una moneda de Mira

Esta moneda romana de Mira, acuñada a mediados del siglo III d.C., muestra a Artemisa como diosa del bosque. Ella emerge de un árbol sagrado vistiendo el tocado de la fertilidad "kalathos". El culto de la diosa semita Asera mezcló la adoración de la naturaleza con la de la sexualidad. En Palestina, Asera estaba asociaba con los árboles y los palos. Las ceremonias de sus devotos se llevaban a cabo en huertos sagrados o con postes que la representaban. Pablo cambió de barcos en Mira, Licia (la Demre de la actualidad, en Turquía) cuando iba a Roma (Hech. 27:5). 2 Rey. 17:10, 2 Crón. 15:16, Isa. 43:10, Fer. 17:2, Eze 6:13, Hech. 27:5, Rom. 1:25. [6]

Es muy evidente que ya sea el árbol o los pedazos de este que se usaban con relación a Asera, era con un solo propósito, una ceremonia religiosa; adoración y culto a su persona. Muy diferente al motivo que mueve a una persona colocar un Árbol de Navidad.

Este comentario me pareció muy interesante:

«No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Yahvé tu Dios». נָטַע, plantar, se utiliza figurativamente, plantar o erigir, como en Ec. 12:11; Dan. 11:25; cf. Isa. 51:16. Asera, el símbolo de אֲשֵׁרָה (véase en Ex. 34:13), no puede significar un árbol verde o un bosque (como Movers, Religion der Phönizier, p. 572, supone), por la simple razón de que en otros pasajes hallamos las palabras עָשָׂה, hacer (1 de Reyes 14:15; 16:33; 2 de Reyes 17:16; 21:3; 2 de Crón. 33:3), o הִצִּיב, establecer (2 de Reyes 17:10), הֶעֱמִיד, erigir (2 de Crón. 33:19), y בָּנָה, construir (1 de Reyes 14:23), utilizadas para denotar la erección de una asera, y ninguna de ellas se puede aplicar a un árbol o a una arboleda. Pero lo que es completamente decisivo es el hecho de que en 1 de Reyes 14:23; 2 de Reyes 17:10; Jer. 17:2, se habla de la asera como puesta bajo, o al lado de, el árbol verde. Este ídolo generalmente consistía en una columna de madera; y el lugar favorito para erigirlo era al lado de los altares de Baal. [7]

Lo que proponen Friedrich y Delitzsch es básicamente por lo que comenté al principio, quizás no se tomaba cualquier árbol pero, el punto no era ese, era que ese pedazo de madera o poste era preparado, además de, ser dedicado para el culto a Asera, que era donde radicaba el pecado, el problema no era la madera o los árboles. Lamentablemente hay personas que le dan honra y culto a lo creado antes que al Creador pero, no se puede afirmar que el Árbol de Navidad se usa con el mismo propósito hoy en día.

Dos o tres meses atrás un amigo adventista me dice:

Misa, estoy contento. Estos últimos años he compartido con mi familia en navidad. Resulta que mi esposa, mis hijos y yo somos los únicos adventistas. Decidimos romper con esa separación por ser nosotros adventista y el Señor nos ha dado la oportunidad de compartir de su amor con algunos de nuestros familiares que se han interesados en saber sobre Cristo. Y toda mi familia nos respeta nuestro estilo de vida.

Precisamente ayer en el grupo de FB respondí una pregunta casi similar a lo que me había contado mi amigo. La pregunta fue:

¿Qué tan malo es celebrar el 25 de diciembre y el 1ro de enero?

Mi respuesta fue:

No tiene nada de malo compartir con tu familia dentro del marco de tus principios cristianos. Dale ejemplo de tu experiencia y estilo de vida, no es que te la pases predicándoles a todos, simplemente, a la hora de comer, por ejemplo, si eres la única cristiana en tu familia, puedes iniciar antes con una oración agradeciéndole a Dios por los alimentos y por la salud de los miembros de tu familia. Esa simple acción hace mucho. Pero, no te sientas la peor pecadora por compartir con tu familia en ésta época.

Personalmente no tengo un Árbol de Navidad en mi casa, no me hace falta y no considero a nadie peor o mejor adventista por tenerlo o no. Muchas veces dejamos pasar muchas oportunidades, en especial con la familia. No es fácil estar en un lugar donde eres el único cristiano, sin embargo, si le ha dado verdadero testimonio a tu familia ellos te respetarán y no te harán hacer cosas que viole tus principios, incluyendo el asunto de la alimentación. En el momento que le demostramos a nuestra familia que nuestro cristianismo es real y por ende se ha convertido en nuestro estilo de vida, ellos no dudaran para respetar tu estilo de vida.

¿Qué es celebrar la navidad? he leído de algunos: "Uy no, los adventistas no deben celebrar la navidad." Pero, ¿qué es celebrar la navidad o cómo un adventista la celebra? Sin temor a equivocarme estoy seguro que el 99.9% de los adventistas pasan estos días con sus seres queridos, visitando familiares en otros lugares o recibiéndolos en su hogar. Y claro, comiendo mucho. Es todo, no se toma alcohol (al menos no deberían). Quizás alguien piensa: "¡Sí claro, mucha comida, pura glotonería!" Y cuando vas a cumpleaños o a una boda, ¿no comes?

En fin, quería abundar sobre el versículo en su idioma original pero, creo que hasta aquí es suficiente. Es mi deseo que en esta época Cristo more en tu corazón y te de su paz que es real y duradera. Y además, que sea una resolución de cada día, y no en cada año nuevo, el consagrarnos a Dios todas las mañanas y que sea esto nuestro primer trabajo como nos aconseja la Hna. White.

MARANATHA


Referencias

[1] Charles F. Pfeiffer, Diccionario bíblico arqueológico (El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano, 2002), 107–108.

[2] Francis D. Nichol y Humberto M. Rasi, eds., Génesis a Deuteronomio, trans. Victor E. Ampuero Matta y Nancy W. de Vyhmeister, vol. 1, Comentario Biblico Adventista del Séptimo Día (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1992), 1024.

[3] W.E. Vine, Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (Nashville: Editorial Caribe, 1999).

[4] Daniel Carro et al., Comentario bíblico mundo hispano Levitico, Numeros, y Deuteronomio, 1. ed. (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 1993–), 445.

[5] Myers, Richard. Imágenes del Diccionario bíblico estándar. Bellingham, WA: Software Bíblico Logos, 2014.

[6] Ibíd.

[7] Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch, Comentario al Texto Hebreo del Antiguo Testamento (Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE, 2008), 515.