Antepasados de Israel y Éxodo

Estela de Merenptah:

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  • Tamaño: 3.18 m. (10.43 pies) de alto; 1.63 m. (5.35 pies) de ancho.
  • Escritura: Jeroglífico.
  • Origen: Oeste de Tebas, Egipto.
  • Fecha: 1208 a.C.
  • Ubicación Actual: Museo Egipcio, Cairo (planta baja, galería 13).
  • Número de Identificación: JE 31408

Desde el punto de vista de la historia Egipcia, la Estela de Merenptah es un documento irrelevante. Desde el punto de vista bíblico, por otra parte,  es uno de los objetos más significativos jamás encontrados. Esta inscripción contiene la primera mención de Israel fuera de la Biblia. Encontrada en 1896 por Sir Flinders Petrie en el oeste de Tebas, la estela permanece como un documento clave alumbrando los orígenes de Israel. Hoy día permanece en un museo histórico y es marcado como un objeto importante para la historia de Israel. La porción importante de documento lee como sigue:

“Los jefes (extranjeros) están postrados diciendo: ‘Paz’. Nadie levanta su cabeza entre los Nueve Arcos. Libia está capturada, mientras Hatti está pacificada. Canaán está saqueada, Ascalón ha sido llevada, Gezer está capturada. Yenoam está convertida en nada, Israel está destrozado, su simiente no; y Hurru se ha convertido en una viuda por causa de Egipto. Todas las tierras unidas en paz. Todos los que anduvieron están subordinados por el rey del Alto y Bajo Egipto… Merenptah.”

En el verano del quinto año de su reinado, Merenptah, el hijo decimotercio de Ramsés II, comenzó una campaña militar hacia Libia. Como reinó por 10 años, comenzando en 1213 a.C., el ataque de Merenptah a Libia pudo haber ocurrido en el 1208 a.C. En su encuentro con las personas llamadas “Israel”, posiblemente tuvo lugar antes que eso, quizás entre 1211-1208 a.C. La estela está concentrada principalmente con la campaña de Libia, veintitrés de sus veintiocho líneas son acerca de esto.  Los “Nueve Arcos”, que “no levantan sus cabezas”, es una identificación tradicional de los enemigos circundantes de Egipto. Estas están ya sea capturadas, destruidas o pacificadas (“Hatti”, los Hititas, habían sido neutralizados por un pacto de no-agresión establecido por su padre seguido de la famosa batalla de Kadesh, Siria).

En las líneas 26-27, sin embargo, el tema cambia. La estela se refiere a una gente, Israel, que está “destrozado” y quienes su “simiente no”. La palabra “Israel”, está precedida por un determinativo, un símbolo gramatical Egipcio que indica un grupo étnico más que una nación o ciudad (los otros lugares mencionados están precedidos por un segundo determinativo que indica ciudades o estados organizados). Esa designación es apropiada para este período de la historia de Israel, antes de su monarquía. El tamaño y el número de este grupo no están indicados. Pero la proximidad en el texto con “Hurru”, un término Egipcio para Siria, puede indicar que Israel es significativo para ser comparado con los sirios.

Relevancia Bíblica

La ausencia de ninguna evidencia arqueológica en Egipto de la presencia de los israelitas ha puesto serias dificultades para entender el relato bíblico de los orígenes de Israel. No hay ningún material de los hebreos ni tampoco escritos egipcios que ponen a los hebreos en Egipto. Cierto, Semitas, varias personas de origen semítico conocidos como Asiáticos para los Egipcios, eran abundante en Egipto tanto como cautivos e inmigrantes mucho antes del tiempo del relato bíblico. Luego, después de las invasiones de Israel por parte de los asirios y los babilonios, hay considerable evidencia de los judíos en Egipto. Pero nada ha sido encontrado en Egipto que indique que los antepasados de Israel estuvieron allí.

Por eso algunos han desestimado los relatos de José, Moisés y otros como simples folklores. Muchos eruditos  lo consideran como tal en estos tiempos. En cambio, otros eruditos preguntan porque un orgulloso grupo de personas como los judíos hubieron fabricado una historia tal de sus orígenes, particularmente envolviendo esclavitud por un enemigo. También estos eruditos señalan que en el relato bíblico hay muchos detalles del tiempo de la Dinastía 19, el Periodo Ramésida, los cuales están muy correctos y no pudieron ser obtenidos por los judíos en el exilio posterior. Incluso el nombre de Moisés, es un nombre puro egipcio.

Finalmente, la Estela de Merenptah revela que unas personas llamadas “Israel”, estaba en existencia en Canaán/Palestina antes del 1208 a.C. Esto solamente hace este registro uno de crítica importancia en cualquier intento de resolver el misterio de los orígenes de la nación de Israel desde el punto de vista extra bíblico.

– Traducido y Editado por Joel E. Lisboa.

Artículo Original: Clyde Fan E. y Mitchell G. Reddish, Lost Treasures of the Bible: Understanding the Bible Through Archaeological Artifacts in World Museums, (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 2008), 72-74.