Análisis de Mateo 1:1

Introducción
Dentro del contexto Judío las genealogías juegan un papel de gran importancia, puesto que estas dan fe de lo que es la persona en realidad. Para el tiempo postexilico las listas genealógicas eran aprendidas y además de esto eran la confirmación de la prosecución en el Sacerdocio levítico como lo expresa el libro de Esdras 2:62.

Teniendo esto en cuenta y conociendo que el escritor de Mateo se dirige a un público Judío es menester que él, inicie afirmando cuales son las prerrogativas del personaje central de su evangelio, cuál es su línea genealógica y por ende cuál es su misión. De esta manera el versículo que inaugura no en orden cronológico, pero si en forma estructural el relato del Nuevo Testamento es tan importante para nosotros, ya que sienta las bases que son necesarias y vitales para comprender las cosmovisiones del Nuevo Testamento. Podemos decir que Mateo 1:1 es un resumen de toda la genealogía presentada en el capítulo mismo[1], pero también el resumen fidedigno que se expande en el Nuevo Testamento de un ser divino humano llamado Jesucristo.

En los párrafos siguientes se ha de analizar Mateo 1:1 teniendo en cuenta las grandes implicaciones del texto y por supuesto las limitaciones del escritor de este ensayo.

El texto de Mateo 1:1 está en griego como sigue:

Βίβλος γενέσεως Ἰησοῦ Χριστοῦ υἱοῦ Δαυὶδ υἱοῦ Ἀβραάμ. (Para todas las palabras en griego se usó la siguiente versión* | *Eberhard Nestle y Erwin Nestle, Nestle-Aland: Novum Testamentum Graece, ed. Barbara Aland et al., 28. revidierte Auflage. (Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 2012), Mt 1.1.)

El texto establece unas tres fases de avance en la estructura del mismo. Al escritor no le interesa la cronología en este primer versículo, le interesa más el significado semántico del mismo. Estas tres fases son: Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. Esta partición se hace debido a la conjugación de sustantivos[2] los cuales indican posesión en los casos utilizados.

Es interesante la conjugación de los dos sustantivos Βίβλος γενέσεως, los cuales son identificados claramente en la literatura del Antiguo testamento, especialmente en el libro de Génesis para mostrar el origen de las diferentes genealogías, es decir, dando a conocer el principio de las generaciones. Estas descripciones son: (Gen. 5:1; 6:9; 10:1; 11:10, 27; 25:12; 36:1)[3], en la LXX[4] todas estas citas muestran el termino γενέσεως en algunas ocasiones acompañado por Βίβλος y otras veces independientes de él. Todas estas citaciones se hacen para indicar un origen humano o para revisar cómo se dieron los actos en relación con los seres humanos, de modo que el relato que se nos es indicado en el comienzo del libro de Mateo se puede identificar como el origen humano de Jesús, claro está con su línea genealógica por adopción, pues el fue engendrado por el “Espíritu Santo” en el vientre de María.

Es de relevancia mirar que la palabra γενέσεως indica en la mayoría de los casos el principio de las descendencias, de modo que el texto que nos compete indica la entronización del Salvador.

El Antiguo Testamento inicia con la generación del mundo con la palabra [5]בְּרֵאשִׁית en la LXX es traducida como ἀρχῇ que es la misma palabra utilizada por Juan en sus escritos para identificar al verbo o palabra, indicando que Jesús era antes de la creación, y por ende demostrando y afirmando su Divinidad.

Mientras que el Nuevo Testamento inicia destacando la generación del Creador del Mundo, haciendo una conexión importante que nos muestra que el mismo que afirma la Biblia, y la inicia en el AT como un ser Divino, trascendente, que ordena a la nada y la nada le obedece, es el mismo que afirma y establece el NT, ahora como un ser humano-divino (inmanente), el cual se introduce en medio de los hombres.

Análisis<em>de</em>Mateo_[6]

Mateo toma ahora dos nombres o títulos del Señor y los aplica a ese ser encarnado que ha de tener un principio humanamente hablando. Es de especial interés que lo hace a través de diferentes conexiones como lo hemos de ver en la figura anterior uniendo Ἰησοῦ con υἱοῦ Ἀβραάμ y Χριστοῦ con υἱοῦ Δαυὶδ a través de las raíces semánticas y terminaciones en caso genitivo dentro del texto. Se puede identificar una conexión quiastica en esta frase colocando de esta manera el objetivo del reino como punto central en el título del libro (el primer versículo), lo cual se verá definido y ampliando como punto central de la Teología de Mateo en todo su libro.

El primer conjunto está compuesto de Ἰησοῦ el cual es la forma helenística de Jeshua, el cual es a la vez la abreviación de Jehoshua que fue el nombre que llevaron diferentes personajes en el AT, traducida al español sería Josué en AT y Jesús en el NT. Este nombre o título en el caso de Cristo indica un énfasis especial en la Salvación y por ende se identifica grandemente con la obra que habría de efectuar Cristo, su misión. Ἰησοῦ está conectada con υἱοῦ Ἀβραάμ ya que el hecho de ser hijo de Abraham indicaba el cumplimiento de Gen. 12:3: “Y serán benditas en ti todas las naciones de la tierra” el cual toma Pablo y hace una inspirada aplicación Cristológica a esta promesa en el libro de Gálatas 3:6 “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles[7], dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones”, esto implica una Salvación comprendida de forma universal. Podemos decir que esta primera frase expresada y conectada por Mateo de forma estilística aúna el concepto de Salvación expresándolo a través de un título de Cristo y una indicación histórica de Abraham.

El segundo conjunto está integrado de Χριστοῦ, palabra griega que es igual a Mesías en el AT, es traducido como ungido. Este título entre muchas otras proyecciones[8] es colocado como el Rey Davídico (2 Sam. 7:13, 16-19). Χριστοῦ precisamente está conectado con υἱοῦ Δαυὶδ ya que el ser hijo de David implica llenar las expectativas del futuro rey davídico expresado en las profecías del AT (1 Rey. 9:4, 5; Sal 2:6; Zac. 9:9). Desde el principio Mateo al incluir a David establece la importancia del reino en su Teología. Nos da un foco hermenéutico en un doble escenario terreno-celestial mostrando de esta manera que “el reino de los cielos se ha acercado”.

El pacto de Dios con David se debía cumplir de acuerdo a las promesas dadas por Dios las cuales se pueden apreciar en Mateo 21:5; 28:18.

En Abraham tenemos la promesa de Salvación. En David, la promesa del reino. En Jesús tenemos la realización de ambas, él era Jesucristo.

Conclusión
El primer versículo del nuevo testamento no es simplemente una muletilla para expresar nombres en el primer capítulo de Mateo. Es una unidad semántica y sintáctica que implica una proyección especial para el resto del libro. Podríamos decir que es parte de la Teología central del libro de Mateo.

El heredar el reino de los cielos, es decir la vida eterna expresada en un ser divino-humano también tiene su genealogía. Comienza con la promesa de Salvación, sigue con el reino y termina en la vida eterna. En la genealogía expresada por Mateo está presente en Abraham, David y Jesús la promesa soteriológica, el reino terreno-celestial, y la realidad de ambas, es decir Jesucristo.

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Ismael Armando Marriaga Manjarrez
Lic. en Teología- Unac, Colombia Iglesia Adventista del Séptimo Día Medellín, Colombia


Referencias

[1] Es interesante que de igual manera el versículo 1 de Génesis 1 es identificado por muchos eruditos como un título en forma de resumen de lo que se va a desplegar en el primer capítulo.

[2] Un sustantivo puede usarse para describir en términos de posesión, indicando a quién pertenece algo o para describir la composición material de algo.

[3] Toledot, utilizada 16 veces en el Génesis para comenzar un nuevo relato o historia.

[4] Es la Biblia a través de la cual los escritos Judíos fueron traducidos al griego, comenzando la traducción en los siglos II AC.

[5] Esta palabra hebrea se identifica como un sustantivo en estado absoluto e indica cabeza, principal o principio.

[6] Es interesante que decir Ἰησοῦ Χριστοῦ implica un acto de fe. De igual manera decir que Dios creo es un acto de fe ya que el escritor Bíblico solo observa la creación en forma retrospectiva.

[7] Es interesante que en la subsiguiente genealogía ya especificada, Mateo expresa nombres de tres mujeres que no eran del pueblo de Israel. 1. Rahab: *era una mujer cananea. *2. Rut: *La cual era una mujer moabita 3. Betsabe: *la cual era Israelita pero sin embargo, se había casado con Urías geteo, y en la antigüedad el valor de la mujer era dado por el hombre, de modo que ella se consideraba como una mujer getea.

[8] Profeta anunciado (Dt. 18:15; Isa. 55:4). Sumo sacerdote según el orden divino (Sal. 110:4).